Cosas que he hecho mientras os íbais de Semana Santa

Este es el atardecer en Madrid cuando estáis de vacaciones. Se siente.

Algunas personas no nos vamos de Semana Santa porque estamos mu’ locos. Si me hubiese cogido la semana, todavía, pero irme corriendo a algún lugar lejano para perder mis preciadas horas en el trayecto me parece una locura, sobre todo si tengo todo Madrid para mí sola…

Esto es un poco Día de la Marmota porque también me pasa en agosto, cuando, además, suelo encontrarme muchos sitios cerrados porque, sí, es que me quedo SOLÍSIMA.

En cualquier caso, esto es todo lo que he hecho (y os lo cuento porque podéis hacerlo igualmente ahora que habéis vuelto, como me considero muy influencer supongo que ahora iréis en masa a cenar donde yo os diga y os compraréis tazas y pintaúñas).

Allá va:

Intenté ir a Tuk Tuk

Es mi nuevo restaurante favorito. No vayáis. NO VAYÁIS. Os lo digo en serio. Ya está bastante lleno y me da miedo que: sea imposible encontrar mesa nunca, suban los precios, les pase como a Tommy Mel’s y deje de molar en cuanto abran sucursales como si fuesen rotondas.

Pero es que es tan guay que TENÉIS QUE IR. Está todo buenísimo (el Nasi Goreng y los Nathan Road Noodles son mis favoritos). A otros blogueros los han invitado y te recomiendan este sitio, yo, que he pagado todas y cada una de las veces os digo: calidad precio insuperable. Soy adicta.

[Por cierto, que lo de que intenté ir es porque justo ese día estaban de reformas en el restaurante de Barquillo].

Recreé Tuk Tuk en mi casa

Porque soy una chica de recursos y últimamente me alimento solo de cuencos de cosas. Arroz basmati (por cierto, tiene un índice glucémico muy bajo, os lo recomiendo si estáis controlando el azúcar como yo), huevo, soja y verduras. Me quedó bastante bueno, siento no haberos hecho foto.

Me pinté las uñas como si la vida real fuese Pinterest

Y duraron intactas lo que tardé en hacer esta foto e intentar cambiarme de ropa. Siempre me surgen todo tipo de actividades cuando tengo las uñas recién pintadas, por eso siempre acabo llevando esmalte semipermanente, por asegurar.

Manicura pastel tipo Pinterest

Hice tazas como si la vida real fuese un tutorial de internet

Nos fuimos a pasar el día a un pueblo en la frontera entre Madrid y Guadalajara (qué grande es Madrid cuando quiere) (el atardecer de arriba es lo que hemos vivido mientras estábais fuera, se siente) y, como se nubló un poco el día, invertimos media hora en sentirnos creativos. Todo porque Alfredo y Javi habían visto este tutorial y este fue el resultado:

Hemos hecho tazas cuquis ❤️

Una foto publicada por • Alfredo Murillo • (@kortvex) el

Me di un festín japonés

No solo sushi (que es la empresa de mi amigo Roberto: va a tu casa, te cocina o te enseña a cocinar al estilo japonés) nos enseñó algunas de sus últimas creaciones. Mis favoritos: el pollo rebozado, los nigiris de salmonete y los nigiris de salmón con lima flambeados.

Le he pedido presupuesto para venir cada día a hacerme el tupper. Es toda una experiencia tenerlo en la cocina, muy muy recomendable.

Un poquito de flambeado con soplete #nigiri #salmonlima #salmonetecebollino #nosolosushi #soplete

Un vídeo publicado por NoSoloSushi (@nosolosushi) el

House of Cards

La hemos descubierto tarde pero así tenemos más capítulos para enlazar uno detrás de otro. Nuestra nueva serie favorita nos tiene tan obsesionados que Pedro (mi marido, el que salía en las fotos de la boda y no era ni yo ni Dani Auryn) (que por cierto, basta, me hizo muy feliz que viniese como amigo mío que es, ¡dejad de enviarme mensajes para que cada día mire al cielo dando las gracias porque hiciese un hueco en su agenda aquél día!)

Como decía, Pedro está tan a tope con la serie que se llama a sí mismo ‘francisista’ y apoya todo lo que haga Kevin Spacey en la serie. TODO. Y lo peor es que va golpeando las mesas con los nudillos todo el rato. Quizá ahora debería mirar al cielo para pedir que este sufrimiento acabe pronto.

En fin, y aquí lo dejo porque, la verdad, hemos cambiado la hora, mañana madrugo, es lunes, no hay vacaciones hasta dentro de mucho y… En fin, recordar todo lo que he hecho solo me entristece y me hace pensar (rogar, más bien): DEJAD DE ROBARME EL TIEMPO, NECESITO QUE MI FIN DE SEMANA DURE SIEMPRE CUATRO DÍAS.

PD: Si no dejo de pedirle cosas a las deidades mientras ignoro sus procesiones quizá no se cumpla nunca. No sé si funciona así o si no funciona de ninguna manera, pero desde luego esta técnica está saliendo regular.

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