sábado, diciembre 29, 2012

Qué hacer este fin de semana: comer un poquito más

Noto que os habéis quedado con un hueco estomacal entre Nochebuena/Navidad y Nochevieja/Año Nuevo. No pasa nada, ya estoy yo para proponeros probar...

¡Las deliciosas propuestas de Dunkin para Navidad!




Los que me sigan por Twitter sabrán ya algo. Primero, que a veces se me va un poco la olla. Segundo, que tengo una gran capacidad para crear hashtags (yo lo llamo don, pero allá cada cual). Tercero, que hace unas semanas estuve en la fábrica de Dunkin Coffee (fabrican rosquillas y berlinas... No donuts, cosas de derechos) y FLIPÉ.

Ya flipaba con sus productos desde antes (Pedro es un gran aficionado, a veces rozando la locura), pero es que descubrir que se hacen casi a mano (la decoración, de hecho, se hace a pulso) me volvió loca.

Su proceso es corto, pero hecho con mucho cariño, como podéis apreciar en los diseños de esta Navidad...

Mi favorito, por barroco, no podía ser otro que éste:




Por cierto, que durante la visita nos dijeron que un Dunkin glaseado tiene menos calorías que dos galletas Digestive... Bien por Dunkin, ¡pero sobre todo mal por las Digestive que venden la apariencia de sanas!

Como son muy bonitas y apañás voy a convertir a estas rosquillas donuts en egobloggers: en la freidora, reposando, poniéndose guapas con chocolate... Os dejo con algunas de las fotos de la visita, que para eso me las han tenido que pasar dos veces porque soy monguer y se me caducó el WeTransfer pasado.








Y ahora que estáis salivando y ya os he metido en la cabeza que no hay nada mejor para este fin de semana que comerse una o tropecientas delicias de estas... Os dejo con una foto del grupito tan apañao que fuimos... ¡Y nuestras bolsas con kilos y kilos de Dunkins! ¡Qué regalazo!





PD: Días después de la visita leí esta noticia con gran pena: no sé si finalmente se materializará el ERE, lo cual sería algo muy triste para sus trabajadores de Madrid y Valencia, pero estoy segura de que la empresa seguirá ofreciendo sus donuts Dunkins con la mayor frescura posible.

PD1: ¿Sabeís que se considera que a las 24 horas ya están caducados? ¡Así están siempre tan blanditos!

La 'B' se supone que era de Bradshaw, no de Barbie, pero da igual porque le puse todo el dedazo...

jueves, diciembre 27, 2012

#WeLoveGlamy - Quedada en Fosco el 29 de diciembre

I love GLAMY!

Pero... ¿Qué es Glamy?


Es el botín de esta temporada. El que ni yo (ni muchas de mis conocidas) nos hemos quitado estos meses. Tiene el punto brilli brilli necesario para ser guay y el marrón suficiente para poder ponértelo a las 8 de la mañana.

Por eso y por el amor profundo que le profeso, me han elegido madrina del evento #WeLoveGlamy, que se celebrará este sábado de 12 a 14 en la tienda de Fosco en la C/Ayala 13 en Madrid.

Brindaremos, nos reiremos y nos haremos fotos... ¡Además de alguna sorpresa que no puedo desvelar!

Así que tenéis dos opciones: o ir con vuestros Glamy y echamos unas risas, o vais y os compráis unos y no sólo echamos unas risas sino que ya tenéis calzado festivo para estos días.

¡Allí nos vemos!

lunes, diciembre 24, 2012

Carta de la directora ** Feliz Navidad **

Querida amiga:

Aquí mis renos, el árbol de Cristina Piña y yo, venimos dispuestos a desearte una Feliz Navidad.

O Felices Pascuas, que suena como más vintage, y me da como una categoría especial: soy culta, soy correcta, soy de la vieja escuela y digo Pascuas.

Esta carta es especial (y no sólo porque sea la segunda del mes, que a este paso hago un blog de cartas solamente y aquí paz, después gloria y luego ya lamentos, que si sólo haces cartas las marcas no te ofrecen regalos y por ese aro sí que no estoy yo dispuesta a pasar que en mi nuevo trabajo no recibo ningún tipo de soborno en forma de pintalabios). Como decía, esta carta es especial porque nos encontramos, una vez más, en ese momento crítico, el del cambio de año.

Esto que voy a decir no es nada cool, ¡pero es que, al contrario que mis colegas directoras, yo no quiero serlo! [Gracias, bonita, lo sabemos: sales posando con un jersey de reno y una servilleta de renos, doble o nada a lo hortera.]

Está claro que 2013 sólo puede ser mejor que 2012, porque de no ser así sería un buen momento para empezar a pensar en disolver España y que cada uno se haga del país que le venga en gana [todos a EEUU no, por favor, que masificamos... A alguien le va a tocarse coger Angola o, peor, ¡China! ¡Con lo que trabajan!] Así que, dado que la cosa sólo puede ir a mejor, mi recomendación estas Navidades/Pascuas es que comas, bebas, rías y disfrutes como si no hubiese un mañana. 

Ahora que lo de los mayas no se ha cumplido (con la de vidilla que nos habría dado eso), ya sabemos que, literalmente, sí lo habrá, pero vamos a pensar que si esto sigue así y Madrid sigue teniendo una media de 5 manifestaciones semanales, va a haber tal revolución que mañana no sé si habrá, pero el mundo dejará de ser como lo conocemos.

Por cierto, lo de que se va a acabar todo este rollo también se aplica a las compras: ha llegado el momento de gastar hasta lo que no tienes. No hay nada más bonito que regalar (y regalar bien, por favor, que a veces le ponéis cero ganas), ya os he repetido más de una vez que espero vuestros obsequios.

Los renos y yo nos vamos a preparar unos canapés...

viernes, diciembre 21, 2012

¡Yo quiero un pueblo! O mejor, un pueblito

No tengo pueblo. Tengo camping, que es lo más parecido, donde pasaba todas las infancias (sí, donde fui miss), pero ahora ya no voy y no tengo ni pueblo, ni camping, ni gallinas.

Pero para eso está internet: que quieres gallinas, las tienes. De hecho, es que si juegas con ellas a recoger huevos te puedes llevar una casa... ¡En un pueblito!

Me explico: me han ofrecido probar la aplicación de Aquarius y yo me he dicho a mí misma: "Mira, Ari, eres el target total de esta gente, y la verdad es que no te vendría nada mal una casa aunque sea en Costanilla de abajo."





Así que, ahí me tienes: me meto en la app y me recibe un hombre muy campechano que no es el rey, me pongo a hacer mi 'look' pueblil: camisa, zapatillas, un peto... Lo normal, vamos.

La verdad es que los dibujos están súper graciosos y hasta los guiones parecen hechos por alguien como yo, con su toque de humor (estoy modesta hoy, oyes).

Entonces, me registro, y ya estoy en el sorteo. Todos sabemos que tengo mucha suerte con estas cosas y es posible que con eso ya fuese suficiente, pero por si acaso, pruebo a ganar más papeletas: y ahí es donde entran las gallinas, porque te ponen distintas pruebas en las que te tienes que desenvolver como alguien de pueblo. Recoger los huevos, hacer una receta (virtual, aunque ojalá te llegasen luego unas migas a casa, espero que tomen nota los señores de Aquarius) o amontonar paja.





Supongo que la idea es hacer un poco de criba, porque si llevas a alguien que no sabe responder a eso de "¿Y tú de quién eres?" (lo cual significa que te están preguntando por tus abuelos, que no tenéis ni idea) pues como que una casa en medio de la nada o de la casi nada pues no le va a servir de mucho.




La aplicación es divertida y las pruebas hasta enganchan (lo digo yo que no hago más que acumular puntos en el minijuego que te viene con el Line como si me fuesen a regalar stickers o algo) (esto último es un poco friki, pero supongo que Shopaholic asentirá comprensiva).

En fin: es gratis, y no te ofrecen sólo una casa (o, bueno, 90000 pavazos para que te la hagas a tu gusto), que ya es, sino ¡un pueblo! ¡un pueblito bueno! Yo ya he jugado porque estoy bastante ociosa, y sé que vosotros lo vais a estar que viene un puente o casi puente que flipas.

Recomendaciones Bradshaw, que mira siempre por vuestra economía.


jueves, diciembre 20, 2012

Mercadillos diciembre 2012

Una de las cosas que más me gusta de la Navidad (aparte de la Navidad en sí misma, las luces, las comidas, los regalos, el buen rollo de la gente) son los mercadillos. Florecen como setas, oye.

La verdad es que no hay temporada en la que no me pase por alguno, sea benéfico o no (aunque la verdad es que los benéficos suelen tener mejores precios, supongo que para atraer a más gente).

Estos son algunos de los que habrá en los próximos días (voy a dejar este post en el lateral del blog y lo iré actualizando según vaya sabiendo más fechas porque considero que esta información es de vital importancia):





















viernes, diciembre 14, 2012

Qué hacer este fin de semana: una noche de casino



La verdad es que nunca he ido a uno. Supongo que me guardo para Las Vegas o, lo que es mejor, para Eurovegas (no comprendo cómo eso puede ser aún mejor pero oye, así me ha salido y así se queda, no me voy a meter ahora con cosas de lógica y subconsciente que no está el blog para bollos).

El caso es que, sin haber estado en ningún casino, sí que he visto más capítulos de los que un ser humano normal soportaría de la serie "Las Vegas" (o sea, en la que salen el marido de la de los Black Eyed Peas, chicas pechugonas y tramas inverosímiles). También he visto "Ocean's Eleven" y CSI, pero bueno, no veo viable hacer una fiesta de robar un banco en casa o de asesinar gente y averiguar quién ha sido gracias a un pelo olvidado en la moqueta [de momento no tengo aspiradora, así que lo de UN único pelo olvidado me resulta difícil de creer]. De hecho, tampoco veo viable lo de poner una máquina tragaperras en medio de mi minúsculo salón (resulta que hay tragaperras online también, flipa con la tecnología)

En fin, que mi propuesta, que es la misma que me hicieron a mí por mail y acepté porque en el fondo me va la marcha es hacer una noche de casino en casa.



El desarrollo final estaba claro: cartas, fichas, poker y... Bueno, luego descubriréis qué habíamos pensado para quienes no jugaban (jugábamos, en realidad) al poker.

Pero yo no concibo una reunión casera sin comida y el reto era difícil: ¿qué se come en un casino? Pues, al parecer, suele ser más bien buffet, lo cual me hizo pensar en que deberían ser cosas para comer con las manos [gran idea: el día siguiente me ahorré bastante a la hora de fregar].



[Son dados... O fichas de dominó, ¡¡y si hay que explicarlo es que no se parecen mucho!!]


La cosa no tenía mucho de temática 'casinera' pero estaba todo buenísimo (especialmente el paté de centollo mi amigo Tino).

Este es Tino.

Después, llegó la hora de los cócteles: hice unos margaritas más bien fuertes (vamos, que yo di un sorbo y no volví a probarlo, así, desde luego, no puedes llevarme ni a un casino ni a un mexicano, qué poco mundo tengo).





Y llegó la hora del juego: todos preparados para echar una partida con grandes cantidades de dinero en juego... ¡5 euros por persona! Eso, por lo menos, es un menú infantil del Burger King... ¡Lujazo!



Pero como ya he dicho, existen alternativas para quien no quiera jugar al poker... ¡Monopoly lo tiene todo pensado!



Por cierto, y si no tenéis ganas ni de montar todo este rollo, ni de invitar gente a casa porque luego hay que fregar y todo el rollo, Ladbrokes, que son los que me enviaron el maravilloso kit con las copas, el juego de cartas de James Bond que mi madre ya me quiere robar, las herramientas de coctelería, y unas cuantas cosas más para que me pusiera en ambiente, ofrecen la posibilidad de llevarte el casino a casa, ¡sólo con el ordenador! Supongo que no harán bodas por la Iglesia de Elvis, pero tampoco tendrás el problema de que te venga Grissom a casa haciendo preguntitas.



En fin, que si no teníais plan, ya sabéis: unos perritos calientes, un tapete, un poco de imaginación y... ¡Noche de casino!

jueves, diciembre 13, 2012

Un árbol de Navidad reciclado... ¡Con una revista!

Lo prometido es deuda y llego por escasos minutos. 

Os cuento: me he dejado una de las fotos en otro ordenador, imprescindible de todo punto, y eso no me ha permitido publicar la entrada hasta estas horas. Pero bueno, pensemos que lo bueno se hace esperar.

El caso es que el otro día creé mi pequeño árbol de Navidad: uno que se me ocurrió para reaprovechar una revista [sin tener en cuenta que, desde que no trabajo en una, ya no tengo tantas rondando por casa... Pero bueno, si hay que reaprovechar se reaprovecha, aunque haya que comprarla para tal fin -o pedírsela a una amiga, como fue mi caso-]. Publiqué la foto en Instagram y alguien me pidió un paso a paso.

Creedme si os digo que os habla una inepta de las manualidades.

Que sí, que no hago más que comprarme cosas de scrapbooking y me empeño en hacer regalos con mis manitas (hola, #amigoinvisibletuitero, tu regalo también es handmade), pero suspendía siempre plástica. Y cuando no suspendía, es que había tenido ayuda en casa SEGURO.

Así que si os digo que esto es fácil, es que lo podría hacer hasta vuestro perro (no sé por qué ha salido lo del perro, últimamente se me va la cabeza a unas asociaciones que dan miedito).

Veamos.

Tienes una revista: ¿qué puedes hacer con ella?

Lo primero: leértela.

¿Era o no era imprescindible esta foto?
[¿Por qué parece que no me peino?]

[¿Hasta dónde estoy dispuesta a llegar con tal de enseñaros mis nuevas zapatillas de papás noeles?]

Una vez leída (u hojeada, tampoco vamos a pasarnos), al lío:

Se coge la revista... Salga Martina Klein o no.
Se arranca la portada: lo sentimos Martina, no cruzas la pasarela, vuelve a hacer TODOS los anuncios de Nestlé y sus filiales. [Lo de dejar la huellaza marcada en la página no es necesario]

Doblamos la hoja. Importante, de aquí en adelante: marcar bien las dobleces con el dedito o la uñita si hace falta.

Volvemos a doblar... También hacia la esquina. ¡Lo siento Maya Hansen!

Y finalmente doblamos el pico sobrante hacia arriba.

Y así con todas las hojas, hasta que se acaba la revista. Requiere algo de paciencia, pero no mucha... Os lo digo yo que tengo los niveles de aguante bajísimos.

Por favor.... Dos páginas más allá, ¡Mayte de la Iglesia! ¿Podríais dejar de sacar a amigas mías o, al menos, sacarlas a todas y que sea un árbol con la familia Bradshaw al completo?
Ah, lo olvidaba...

¡El resultado!


miércoles, diciembre 12, 2012

Decoración de Navidad barata

Tal cual.

Veo los centros comerciales algo vacíos para esta época del año e intuyo que se debe a que los funcionarios no cobran su extra y el resto estamos que-sí-que-no-que-nunca-me-decido y tampoco sacamos la tarjeta a pasear.

Bueno, yo sí, pero porque soy joven (ole ahí) e insensata.

Para vosotros, gente con tiempo y ganas de hacer cosas, va este post, con algunas de las ideas de decoración navideña más chachis y baratas que hayáis visto nunca, todo gracias a la magia de internet.

¡Viva la tecnología!



Source: whattoexpect.com via Araceli on Pinterest


Source: marthastewart.com via Araceli on Pinterest


Y esto no es decoración sino comida, pero... Bueno, ya me conocéis, ¡no puedo resistirme! ¡Qué monos! 







Source: vippins.com via Araceli on Pinterest

Este es mi calendario de adviento este año: chocolatinas, alguna sorpresa y chucherías. ¡¡Mercadona no tiene competencia en este caso!!

Source: instagram.com via Araceli on Pinterest




Por cierto, que si queréis ver más ideas, tengo unas cuantas en ese cajón de sastre que es mi cuenta de Pinterest.

Y como habéis sido unos niños muy buenos, mañana os enseñaré a hacer mi árbol de Navidad con una revista... súper low cost.

¡Que no se diga que las Bradshaw somos unas torpes solo porque mi prima dio esa imagen ante millones de personas!

PD: No sé qué ha hecho el código de Instagram en el post, pero juro que en el editor se ve todo reprecioso.

martes, diciembre 11, 2012

Un cóctel para mi pelo

"¿Quieres probar un nuevo tinte en casa?"

¿Qué se puede responder a eso?

Ya, ya sé que se puede responder que sí, o que no. Incluso se puede responder que ni de coña. Pero no si eres Ari Bradshaw, alguien que sueña cada noche con convertirse en una chica de melena castaña.

Cada noche es exagerar un poco, ya lo sé, pero es que si no dramatizo no me captáis el mensaje ni aunque haga un croquis con el Paint.

Vamos que dije que sí.

Me explicaron que era una cosa sencillísima, que eligiese color y me lo mandaban a casa y tal.

Claro que también me dijeron que era de Schwarzkopf (ojo que la palabra tiene tela, todo para que yo por teléfono le dijese a mi madre: "Que me he dado el nuevo tinte en casa de Suarcoff") (sí, sí, la "f" la marco mucho para que se sepa que sé como se escribe... Aunque sea mentira, tengo que mirarlo SIEMPRE, pero bueno, oye, bastante que aprendí a escribir Swanepoel, ¿no?)

El caso. Que elegí castaño rojizo, así a lo loco.

Y... Bueno, esto es el antes:


Pelo castaño oscuro, mechas algo californianas (juro que estaban ahí), flequillo a un lado, ojeras, cara de cansada... Bueno, quedáos con lo del pelo que lo de la cara y eso sería ya más bien cosa de no madrugar o de maquillarme.

El durante es, tal y como me dijeron, muy sencillo: me invitaron a un evento súper chulo con cocteleros en el que presentaban este producto, Palette Mousse Color de Schwarkzpof (Suarcoff). No llegué a tiempo por culpa de lluvia intensa y que trabajo prácticamente en el Más Allá y no entendía nada. Cocteleros y tinte. Ajá, está todo clarísimo.

Y entonces, pasan los días y se me ocurre sacar el producto de la bolsa y dármelo. Y entonces, empiezo a entenderlo... [He dicho empiezo, porque hasta que no leí las instrucciones y vi que era tan fácil como agitar cual coctelera no lo pillé. La verdad es que a veces me pregunto si no me regalaron las carreras en la tómbola, menos mal que sé que yo a esas cosas no juego].


[Mira, si no apreciáis lo artístico de esta foto tomada con el móvil es que no tenéis ni idea de arte]

Lo dicho, ahora tocaba agitar y...


¡Toma! ¡Espumita!

No os voy a mostrar foto del durante (o sea, mi cabeza embadurnada), porque todavía me queda algo de dignidad y aún creo que puedo mantener una imagen decente en este blog. Por si acaso, ni siquiera hice tal foto, que me conozco, luego me suplicáis y me entrego a lo tonto y así nunca seré una egoblogger famosa y millonaria que vaya a París cada semana.

Así que os tenéis que conformar, finalmente, con el después.

Cerraré con esa foto de impacto para que descubráis mi gran cambio...


PD: Sí, lo sé, tengo el pelo larguísimo.

PD1: Y las puntas un poco abiertas.

PD2: Vaaale, también lo sé, ¡llevo la sudadera!

PD3: Venga vale, hablemos claro: no se me nota mucho y menos de noche y si no me miras la raíz. No es culpa del tinte: es que a mí nunca se me notan [de hecho recuerdo un día dramático en el que para ser castaña probé con un rubio con decolorante... el experimento quedó tan mal que mandé a mi madre de urgencia a por un tinte negro que matase todo aquello, ¡lo que hace el aburrimiento!] En fin: el tinte mola mucho, es cómodo, cunde mucho, no manchas nada y es muy bonito... Eximo a Suarcoff de toda responsabilidad porque tengo asumidísimo que nunca voy a ser castaña rollo surfero porque no sólo soy española morenaza (ole, ¡algo tenía que decirme!) sino encima de Móstoles, donde no sólo no hay mar para coger la tabla sino que el río pasa más bien verdoso.

PD4: En serio, de esta semana no pasa el ir a cortarme el pelo.