miércoles, abril 25, 2012

Cómo ser una chica Victoria's Secret

Ya, ya sé que con la clase que tuvimos el mes pasado debería haber sobrado, pero cuando esta mañana he visto estas imágenes en Fashionista no podía dar crédito...

Que tomen nota las Adrianas Limas o Candices Swaneopels, que es muy fácil caer en el olvido. ¿Quién recuerda a las 'muchachitas' (yo no las veo muy jóvenes, pero bueno) que protagonizaron el catálogo de Victoria's Secret en 1979? Nadie... Y creo que podemos decir que afortunadamente. Sólo he hecho una pequeña selección, pero es tan bizarra que creo que os va a costar conciliar el sueño después de esto.













No sé si me asombran más los pechos de pico (aunque era una tendencia de la época, eso es verdad), los moños con raíces negras y flores, los zapatitos con plumas... Desde luego si hay algo que me deja sin palabras (con lo difícil que es eso en mi caso) es el decorado. Es como si cogemos la casa de nuestros abuelos, la del pueblo que está aún peor, y le ponemos unas cuantas cosas como del chino. Pero no del Hiper Asia, el Maxi China y todos estos que parecen hipermercados, en naves industriales y que tienen hasta su punto. No. Cosas del chino de la esquina, aquél pionero que hoy sobrevive con sus biombos y los mismos productos de cuando abrió porque en realidad el negocio es una tapadera para limpiar dinero negro.

¿Sin palabras dije? Dios mío, si vais a intentar ser modelos de Victoria's Secret la verdad es que hagáis justo lo contrario de estas chicas, que ni siquiera saben agarrar un espejito o mirar al horizonte con algo de naturalidad.

Groupon se hunde

[Ojito lo que me gustan los titulares catastrofistas...]



Resulta que tenemos que gastar nuestros cupones a la de YA. Desde que la compañía saliese a Bolsa en EEUU en noviembre del año pasado, sus acciones han caído un 54%, según informa WWD.

Y, ¿qué tiene que ver un portal especializado en moda con esto? Pues mucho, porque uno de los fallos del sistema, dicen, es que las tiendas de ropa no tienen cabida en este sistema, ya que al descuento que han de ofrecer se suma el 50% que se queda Groupon por cada venta. Vamos, que les sale mejor irse al mercadillo (o al Cash Converters, que para el caso...) que esto.

Además, es que las empresas no ganan nada: no obtienen información de los clientes por lo que ni siquiera pueden fidelizarlos después. Que levante la mano el que no haya ido a un restaurante con el descuento y no haya vuelto jamás [mi pensamiento es: "Si pagué X por esta cena, no pienso pagar XXX por lo mismo... No me gusta tanto como para compensarlo"]

Así que, amigos, hay que ponerse a gastar cupones como unos locos: de hecho, hay que gastarlos se hunda o no, porque os puede pasar que se os caduque sin haberlo usado (ejem... le pasó a una amiga) o que el local cierre antes de que podáis usarlo (esto... sí... a una amiga de una amiga) (pero me le devolvieron el dinero, eso sí).

Eso sí, si os sacan una oferta con 90% de descuento para comprar sus acciones, no me seáis tontos, que yo casi renuevo por 6 meses con Megaupload con una promoción 2x1 que hicieron una semana antes de que enchironasen al gigante de su dueño...

martes, abril 24, 2012

Imágenes flipantes

Flipo y reflipo y vuelvo a flipar.

A mí este trabajo me va a matar a veces de un susto.

Estaba yo haciendo mi ronda habitual de webs internacionales para ver qué se cuece en el mundo (o mundillo) y, así, a lo tonto, me he dado cuenta de que dejaba abierta pestaña tras otra con las imágenes más impactantes de los últimos tiempos. 

Veamos:


Cuando creí que lo había visto todo en Photochó... Descubro que te puedes hacer una Rihanna a tu gusto. Un poco como las ensaladas del Salad&Co pero con personas. Cogemos una cabeza por aquí, un vestido por allá, le cambiamos el cuerpo y... ¡Portadón!

Creo que a los de la campaña de Estée Lauder se les ha ido la mano (o más bien, la pierna) con Hilary Rhoda. Una cosa es que las modelos tengan piernas kilométricas, y lo digamos en sentido figurado, y otra es convertir a la pobre muchacha en una gigantona. Si se pone de pie, se parte.

Vicky, mi Vicky, mi mejor amiga de cumple, se ha propuesto hacerse la graciosita en Twitter (claro, ha visto que a mí me suben los seguidores como la espuma y me imita...). Aquí haciendo como que es ella la que aterriza el avión pero a mí la que me resulta raruna es la azafata, con aspecto de choni-china del Bronx. Se ve que a los de Bussiness sí les permiten tonterías...

Esta va con premio. Toda mi colección de calcetines de a 3 euros del Primark para quien me adivine quién es este mozo que se pone camiseta hiper escotada y marca morritos y entreteto al mismo tiempo. La solución, al final.

Esto lo ha puesto mi archienemiga Carmeron en Twitter y no daba crédito. Rosa López, ¡Rosa de España! Mujer, ¿qué te has hecho? ¿Acaso eres fan del actor secundario Bob? ¿Acaso no te has pasado con la cirugía o lo que sea en la foto de la derecha? Cómo se nota que. con la crisis, ni Europe ni tú estáis living a selebreision...


Por cierto, la solución. El hombre con su piel morena sobre la arena no sé si nada igual que una sirena, pero es Karly, nuestro Karl Lagerfeld. El pasado siempre vuelve, amigo...

lunes, abril 23, 2012

Estoy a dieta: Semana 5

Vengo con prisas por dos motivos:

1) Llevo toda la semana de aquí pa'llá.
2) Tanto pa'quí pa'llá ha hecho que la dieta haya estado ahí, presente, pero un poquito ausente (soy una poetisa).

Es una excusa bastante mala pero poco más puedo decir: a la celebración oficial de mi cumpleaños (el martes, gracias a los cielos esa entrada Blogger sí me la publicó -me la está jugando últimamente, y eso que yo me creía inmune-) se sumó mi viaje a Tenerife (delicioso todo... con eso ya os digo que la cosa no iba de champiñones y puerros), después celebración familiar (sin límites) y finalmente... ¡Fiesta sorpresa! Pero de eso ya os hablaré pronto (en cuanto tenga alguna foto).

Total, que entre las celebraciones y la ausencia de mi doctora, estoy perdidita. Hoy mismo retomo, con las mismas ganas de antes, porque lo he convertido en mi rutina y me siento bien con ello, así que la semana que viene espero volver a hablar de este tema y con novedades. Digamos que he retrasado un poco la semana santa pero ya vuelvo a estar a tono.

¿Cómo lo lleváis vosotras?

sábado, abril 21, 2012

Lo que mejor saben hacer los chinos

Yo nunca he estado en China y, por mi economía, es mejor que esto siga así (hasta que lance mi novela de éxito mundial y pueda permitirme cualquier cosa). Pero, sin haber ido, me fascinan. Después de haber visto cómo inventaban con maestría bolsos muy parecidos a los de Tous pero con Pucca como protagonista me ganaron el corazón.

Quienes dicen que los chinos sólo saben copiar, miente. Ellos 'customizan'. Y eso, que yo sepa es algo muy guay, muy de bloggers DIY.

Después del Disney chino (con el que a veces tengo sueños y otras tantas pesadillas), no he podido dejar pasar por alto esta recopilación que han hecho en el Daily Mail:
















¿Cómo no amarlos? Yo no sabría si quedarme con Paradi (Prada), Owega (magistral forma de girar la 'm' de Omega) o los 'fakes' de Burger King y McDonald's. Me pregunto si las hamburguesas serán iguales o te las servirán con pan de gambas.

Ay, ahora que lo pienso, ¡necesito ir a China!

jueves, abril 19, 2012

Cuidado con lo que compras: dirá lo que molas o no

Yo que llevo ya años pensando que cuanto más presumieses en Twitter más molarías y ahora resulta que todo eso es basura 2.0. A nadie le importa si estás en el bar de moda o con la gente más guay (lo siento por los que lo pensabais DE VERDAD).

Resulta que, según un estudio reciente de la Universidad de Colorado (supongo que a la misma altura de la Universidad de Winsconsin o Wichita, nada que ver con Harvard o Yale, donde se dedican a tonterías como estudiar cosas importantes). A lo que iba, que ya me he liado: según un estudio reciente, según lo que compres, serán guay o no.

La verdad es que este tema se lo comenté a mi jefa en YO DONA y me dijo algo así como "vaya novedad." 

Para que veáis lo que le interesa esto a la gente...

Pero bueno, yo me debo a mi público, sé que esperáis de mí los datos más absurdos, así que ahí va:

Según el estudio, la gente que gasta su dinero en comida, viajes o experiencias es más extrovertida y aventurera que los que lo gastan en cosas materiales. Además, los segundos son menos felices y gustan un poco menos a los demás.  

¿Ya está?

Efectivamente, ya está. Supongo que no descubren nada y mi jefa tiene razón, pero yo tengo una pregunta, que seguramente os estéis haciendo muchos de vosotros: ¿y qué pasa con los que compramos de todo? Comida, viajes, experiencias, ropa, calzado, materiales electrónicos, libros... Ejem, sin ser yo rica ni nada de eso, creo que no estoy sola. ¿Significa eso que soy extrovertida y retraída a la vez? ¿Le gusto a la gente a ratos? ¿Por eso hay días de bajón y otros en los que soy feliz?

¿No será que estos estudios no valen para nada? 

martes, abril 17, 2012

Hoy








PD: Conociéndome, entenderéis que me cueste no decir casi ni una palabra... ¡Me cuesta creer que ya haya cumplido 28!

lunes, abril 16, 2012

Estoy a dieta: Semana 4

Bueno, pues un mes ya... ¡Cómo pasa el tiempo!

No me entendáis mal. El tiempo no pasa rápido. Pasa lentísimo, de hecho. Si por mí fuese diría que llevo un año a dieta, de la de veces que he tenido que luchar contra la tentación, la de veces que he tenido que explicar qué puedo comer (nada) (bueno sí, champiñones) y lo que no (todo: específicamente, palmeritas de chocolate y hummos Hacendado, mis talones de aquiles junto con el sushi...)

Por cierto, hablemos del sushi. Tengo que confesar que en este mes me he saltado alguna vez la dieta (soy humana, golosa y, sobre todo, sin el apoyo de mi doctora -a la que deseo una pronta recuperación- ando un poco perdida) y siempre que lo he hecho ha sido para comer sushi. Esto me ha cogido en una etapa en la que soy verdaderamente adicta a ese arroz con pescado y encima me justifico diciendo: "No puedo comer arroz, pero dentro de lo que cabe, esto es lo más sano que puedo comer en caso de saltarme la dieta." Me lo he inventado, y la gente lo sabe, pero asienten como diciendo: "Dejemos a esta loca que viva en su fantasía."

Bueno, pues el otro día la verdad es que estaba muy necesitada de sushi (de nuevo) y la verdad es que conseguí ganar la batalla: compré un lomo de salmón de esos congelados que venden en Mercadona (es más barato y encima ya no hay que congelar y descongelar para evitar el anisakis maldito), lo dejé descongelar (obvio) y con un cuchillo afilado hice láminas de un centímetro de grosor. Lo que viene siendo un sashimi mal cortado porque no es que yo sea experta en el tema. El caso es que lo comimos con soja y estaba muy bueno. ¡Y me quita la necesidad!

Otra receta que he hecho y me ha encantado (las tomo como premios... podría comerlas cuando quisiera, pero eso les quitaría la magia y acabaría queriendo lo ue realmente no debo, juego mucho a la psicología conmigo misma): ¡Fingers' de merluza empanados. ¡Sí, sí, empanados! Estoy emocionadísima con esta receta que ha hecho Nina Laschenova (le he pedido por favor que haga más de este estilo) y me permito hasta innovar y hacerla también con pollo. Sé que las almendras no son 'light' pero yo tengo que tomar unas 6 ó 7 al día, así que me las reservo para la cena.

Siguiente receta que quiero probar, la de nuestra querida Caritina: tartar de atún y de salmón. Muchos creerán que no es un gran modelo a seguir pero yo, que he probado su cátering varias veces, puedo decir que es una de las mejores, y la receta es sana sana.

Por cierto, voy camino de haber perdido 3 kilos... Esta semana, por ser mi cumpleaños y porque me voy de viaje a Tenerife, es posible que me salte bastante el régimen, pero sigo igual de convencida que siempre. ¡Ánimo a todas las que me escribís y estáis también a dieta!

PD: Mucho ánimo especialmente a mi compi de aventuras, Teresa, a ver si nos cuenta cómo ha llevado ella el régimen esta semana...

domingo, abril 15, 2012

Protesto por... la lechuga iceberg

Mirad qué horas, y yo sin protestar.

La verdad es que pensaba dejarlo pasar, pero acabo de terminar de comer (repito: ¡qué horas!) y me veo obligada a hablar de este tema.

¿De quién fue la idea de crear la lechuga Iceberg? ¿Del mismo que le dijo al rey: "Ponte ahí que te hago una foto"?






Porque yo creo mucho en las cosas que se han dicho siempre y las contemplo como verdades absolutas. Así que si tomamos como axioma "la naturaleza es sabia", claramente esto es obra del hombre. Y por lo chapuza, me atrevería a decir que del hombre español. Lo de llamarla "Iceberg" supongo que era otro de los millones de homenajes al Titanic (madre mía, y eso que había prometido dejar el tema).

Me atrevo a decir que es obra del hombre y, es más, añado: ¿a quién se le ocurrió la idea de mezclar lechuga con leño? Porque no he consultado la Wikipedia, pero seguro que esa es su descripción, y si no, dejadme a mí que entre y lo cambie...

La "lechuga" (y sólo con comillas es como se debería escribir) Iceberg es perfecta para supermercados tipo Carrefour (bueno, Carrefour antes de que cambiasen de imagen y fuesen de súper gourmet, ¡cómo me han ganado!) o Mercadona. Se apila bien, viene en su paquetito y queda muy bien en el lineal. Luego es asquerosa a la hora de comer, su manera de crugir no es nada apetecible, no aporta nada a la ensalada pero... ¡ah! ¿Y qué?

Total, ya tenemos tomates que no saben abolutamente a nada (cuando no traen unas hebras que deberían ser finas pero que son como pequeñas lianas o raíces, un gusto a la hora de comer), cebolletas impecables, con el mismo tamaño todas y el mismo saborcito... Sí, sí, lo habéis adivinado, ¡a nada! ¡Pues qué mejor que rematar con una "lechuga" estilo corcho!

Así da gusto comer ensalada... ¿O no? ¿No venía yo a protestar y al final parece que me gustan y todo?


Edito porque soy un poco monguer, gracias por los comentarios: en principio iba a hablar de las dos "lechugas" de supermercado por excelencia, la romana y la iceberg, y me bajé las fotos, luego decidí cuál era más odiosa y, como soy un poco retarded, subí la foto que no era.


Esta es la odiosa de verdad, la otra también, pero no tanto:


sábado, abril 14, 2012

Un poco de cultura: cine mudo

Chicos, chicos, ¡hay que ver más cine antiguo!

¿Por qué? Pues... Porque es antiguo y... ¡es mejor!

Sí, sí, pero, ¿por qué es mejor?

Pues porque han pasado muchos años y... ¿Y yo qué sé?

El caso es que hay que verlo, porque es cultura.

Así que os dejo con un poco de cultura de fin de semana. Y con Ryan Gosling de por medio.

Sí, sí, Ryan Gosling he dicho...



viernes, abril 13, 2012

Plan para el fin de semana: recrear el Titanic

A veces las cosas suceden casi sin querer (y si no que se lo digan a Jennifer "No quiero hijos con Brad" Aniston, que dicen que se ha quedado un poco embarazada).

Yo no tenía pensado que esto se convirtiese en La Semana Fantástica de los Barcos pero ha dado la maldita casualidad que he ido al cine a ver "Titanic" (bueno, a 're-ver' porque una ya tiene una edad y la vio en un cine que ahora es una tienda de retretes cuando la estrenaron, allá por 1997) y he descubierto un yate-isla la misma semana en la que se cumplen 100 años del hundimiento del crucero más famoso de la Historia. Tristemente famoso, sí, pero famoso al fin y al cabo...

Y por eso (y porque va a volver a llover, que se ha propuesto la primavera arreglar la sequía de todo el año), os vuelvo a proponer un plan indoor.

La idea es recrear el Titanic o, al menos, comer lo mismo que Kate Winslet hacía como que detestaba pero que todos sabemos que debía comer a escondidas (sí, vuelvo sobre el tema de la tabla, es que me enerva mucho).

Si os pasa como a Jack/Leo, recordad que hay que usar los cubiertos de fuera hacia adentro.





No he estado nunca en el restaurante de Pedro Larumbe (Paseo de la Castellana, 38) pero me ha parecido una idea tan bonita (y las fotos también), que me apetecía compartirlo. ¡A ver si alguien se anima! [Y añado: ¡a ver si alguien se anima a venir conmigo!]

Durante todo el mes de abril tienen el "Menú Titanic" por 40 euros y este sábado, día en que se celebra el centenario del hundimiento, toda su carta será con platos inspirados en los que se servían en primera y segunda en el barco.

Sería un plus traer a Leonardo di Caprio, pero en fin... ¡No vamos a ponernos exigentes!

PD: Que además, en las fotos de la nota de prensa que me han mandado he visto que el restaurante va en tonos rosas... Por si el diseño de este blog no hablase ya a gritos, ¡me encanta que sea en este color!


jueves, abril 12, 2012

Yo nací para ser rica

Creo que esto ya lo he dicho alguna vez o a lo mejor es que mi madre me lo ha repetido muchas veces. Sin embargo, como rica, he de decir que tengo algún fallo (por mi pasado pobre, supongo): no me gustan los barcos. Me mareo y no es que no disfrute, es que me quedo enferma para todo el día.

Pero no en todos los barcos, en el ferry que te lleva a ver la Estatua de la Libertad no. Porque está en un río, porque está en Nueva York, quién sabe, un milagrito (y si queréis comprobarlo, me ofrezco voluntaria, que me lleven ochocientas veces hasta la isla y que me investiguen).

No os creáis que es por miedo sino por mareo. A mí lo del Titanic o el Concordia me da bastante igual, de hecho me gustaría ir a alguno de esos megacruceros de lujo con plantas y plantas de centros comerciales (menuda tontería... pues sí, porque seguro que no tienen Primark dentro). El caso es que el mareo me tira pa'trás.

Ahora, que he descubierto un barco por el que me sacrificaría. Mareada y todo, creo que sería feliz. Lo he encontrado buscando regalos para el Día de la Madre (para la mía no, no vamos de ese palo, sino para el especial de YO DONA) y... Bueno, pues no esperéis a que sea madre, me lo podéis comprar ya (el martes es mi cumpleaños):


¿Es eso un volcán? Sí, efectivamente, ¡ES UN YATE CON VOLCÁN!

Ojo, que abajo tiene una movida tipo escalera de platillo volante, que sale y da paso a unas islitas con camas balinesas. Yo flipo.

No sé si cada cabaña tiene un jacuzzi o lo estoy imaginando yo. Yo una de ellas la convertiría en (extinto) chiringuito de playa con gambas plancha y cosas por el estilo.
De todas formas, si no os va el rollo isla, también podéis regalarme este, que nunca he estado en Mónaco:




Con este flipo mil millones y todo me llama mucho la atención, pero especialmente (y no sé por qué), que tenga una carretera dentro del propio barco. A veces me fijo en las cosas más raras, la verdad...

Desconozco el precio (es un regalo, no quiero saberlo, lo que importa es la intención), pero podéis consultarlo en su página web. Avisadme cuando esté listo para llevarme mi bikini nuevo del Primark a 5 euros.