domingo, septiembre 23, 2012

Yo protesto por los domingos

Tarde o temprano iba a llegar: de hecho, la naturaleza de las #ariprotestas es esa, aprovechar el mal rollo que me dan los domingos para quejarme.

Pero, claro, cuando las cree era freelance, trabajaba en pijama y, aunque madrugaba, seguía estando en casita, más o menos calentita (todo lo que esta casa-frigorífico permite), y... Sí, lo habéis adivinado, ya estoy empezando a idealizar mi vida anterior. Todas esas veces que escribí diciendo que no era para tanto me parecen ahora falacias.

Mentiras que recuerdo ahora con añoranza cuando tengo que esperar un autobús que no viene porque han decidido que Madrid sin huelgas de transporte no tiene ninguna emoción. Bonitos recuerdos que se desvanecen cuando salgo cansada de trabajar a las 7 de la tarde (con suerte).

Odio los domingos porque odio, aún más, los lunes.

¿Quién se inventó este calendario? ¿Quién distribuyó tan mal la semana para que dedicásemos más de la mitad de la misma a trabajar? 4 días y medio (por la jornada reducida que tengo el viernes, menos mal) de curro, dos y medio de descanso. Insuficiente.

Yo nací para disfrutar de mis días, pero solo cuando comencé a tener uso de razón (hace un mes, más o menos) descubrí que los humanos habíamos inventado una manera horrible de incordiarnos: el dinero. De él dependemos para todo y no nos queda otra más que engancharnos a él. Y, como a la mayoría no nos crece de los árboles (y aunque así fuera, ¿cuántos de nosotros tenemos espacio para plantar un árbol?), dependemos del trabajo para ganarlo.

Un sinsentido todo, vamos.

Y todo esto, estas divagaciones, para recordar que ODIO los domingos. Lo había olvidado, pero esto, está claro, es como montar en bicicleta: no solo no lo olvidas, sino que hasta que vuelves a coger práctica pasas el tiempo con el cuerpo entumecido y dolorido.


5 comentarios:

El.No.Vio dijo...

Ahora me entiendes eh????????

Manuela dijo...

¿Entonces ahora ya no eres autónoma?

Anónimo dijo...

Cuanta algo de tu cambio de trabajo no?

Ari Bradshaw dijo...

¡No! ¡Vuelvo a ser asalariada! Tengo pagas extras, paro, horarios, madrugones, como en tupper... ejem, voy a dejarlo antes de deprimirme.

Ari Bradshaw dijo...

¡Me hago la misteriosa! Ya os iré contando, pero aviso que ya no es tan emocionante así a priori... ;)