lunes, julio 09, 2012

Estoy a dieta (III)

¡Comenzamos semana!

La tercera desde que volví al coaching nutricional que estoy haciendo en el Hospital Nisa Pardo Aravaca. Repito tanto esto porque aún hay gente que otra vez estoy yendo por mi cuenta y a lo loco, pero no: estoy más que controlada, y cada vez que tengo una duda o hay un cambio en mi vida (véase las dos pastillitas mañaneras que me tomo ahora), le mando un mail a mi doctora.

De hecho, en mi última visita al centro ya le consulté algunas dudas. Por ejemplo, la que concierne a esto:

sushi_dieta

¿Qué hago cuando hay sushi delante y yo, irremediablemente, no puedo dejar de probarlo? No es lo ideal, y lo guardo para ocasiones especiales pero, el consejo de la Dra. Santacruz fue comerme unas cuatro piezas, que de verdad quitan el deseo, y luego comerme una brocheta de pollo teriyaki, o algo similar. De momento me funciona este sistema así que me hace bastante feliz.

Además, estos días estoy pasando más de una prueba: las barbacoas de verano.

El resto de la semana bien, pero llega el fin de semana y quien más quien menos quiere encender un fuego y asar lo que sea. Bueno, lo que sea no, generalmente incluye panceta, chorizo, morcilla… Y siempre una hamburguesa de pollo para mí. Me hago una ensalada verde, me tomo unos pepinillos y cebollitas de aperitivo, alguna vez mejillones, y me quedo tan contenta.

Obviamente, no soy tonta, y a veces daría lo que fuera por un trozo de morcilla y utilizo una técnica que alguna vez he aplicado incluso en el trabajo: a veces, cuando estás montando un ‘look’ ficticio, con prendas silueteadas, parece un poco complicado saber si es un error, una locura, o qué. Yo hago uso de la imaginación, visualizo, y soy capaz de imaginar cómo quedará todo junto. En este caso hago uso de la memoria, y cuando por ejemplo deseo un bocadillo de morcilla recuerdo el sabor del pan, el sabor de la morcilla y, está claro, no es lo mismo, pero a mí me sirve para quedarme conforme. Al final, es comida, y un bocadillo más o menos no va a determinar mi felicidad. De momento, mi objetivo de adelgazar, me llena más.

Y, así las cosas, ya llevo perdidos dos kilitos. No se notan en absoluto, pero sé que ya no están ahí y eso me da mucha alegría.

7 comentarios:

A TRENDY LIFE dijo...

No seas tonta, claro que se nota. Te vas a poner buenorra total y seguro que luego pides hamburguesas ilimitadas de por vida en tu super restaurante!

Claudia G-M Cienfuegos dijo...

Seguro que se te nota mujer!!! qué animos para adelgazar y qué fuerza de voluntad! a mi el sushi me encanta, pero el arroz engorda...ayyy pero un día no pasa nada!!
*Un besito desde CLU'S CORNER*
http://www.cluscorner.com/

ro dijo...

El sushi también me pierde... uhmmmm. Es buena técnica no restringirlo del todo. Comes un poquito,y no todos los días, y ya está.

Besos.

Montse Prieto dijo...

Pues yo, donde esté el sushi, que se quite toda la morcilla XD
Ánimo con la dieta!

Cristina dijo...

Visualiza mejor tu nuevo culo en un vaquero "al vacío"
Se sufre menos.
¡animo!
Tienes suerte de que te guste la comida Japonesa.
Yo mato por la pasta.

Anónimo dijo...

Mucho ánimo!!!

Ruth A.

http://www.ruthazofra.es/index.php/el-blog-de-ruth/1498

Marta CosaFina dijo...

Mucho animo Ari! Yo te entiendo perfectamente y se noten los dos kilos o no, la realidad es que ya no están, así que es con eso con lo que te tienes que quedar.

Animo y in beso!!!