martes, marzo 20, 2012

Esferificando la vida

Mi amigo Arthur Gil, que no sólo es una de las personas más divertidas que conozco sino un gran periodista, me conoce muy bien, y el otro día me invitó a una presentación a sabiendas de que me encantaría.

Por supuesto, no se equivocó.

Para empezar, porque el producto presentado es perfecto para mi edad (sí, porque aunque me veáis esta cara tan lozana, no os dejéis engañar... en un mes cumplo 28 años) (lo sé, lo sé, los porteros de discoteca aún no se lo creen, pero es así).

Y segundo, por cómo lo presentaron.

Vayamos por partes:

QUÉ: Anti-Edad celular de Innéov (que es, ni más ni menos, la unión de L'Oréal y Nestlé, ¿no os resulta curiosísimo? ¡A mí sí! -Aviso: las pastillas no saben a chocolate, ya lo he intentado yo-)


POR QUÉ: Porque es nuevo. Porque mola. En Innéov han pensado, y con razón: España es el país de Europa más viejo, toda esta gente va a necesitar envejecer bien. Y ahí los tienes, luchando contra nuestras arrugas con este producto, que, dicen, lo mejor que tiene es la hesperidina, un potente antiinflamatorio celular.

Y, ¿de dónde sale la hesperidina? ¡De la piel de la naranja! Ahora que he tenido que dejar de tomar mis zumitos mañaneros (a favor de una naranja entera y a bocados), necesito reconciliarme con esta fruta.

Nos contaron que la inventora de estas pastillas se despertó a mitad de una noche pensando que había que darle a la gente una manera simple de cuidar su piel y se le ocurrió que eso podría funcionar. Como alguien que toma casi todas sus decisiones antes de dormirse, a mí ya me han ganado...

CUÁNTO: 36,50 euros la caja de un mes. Se toman dos comprimidos al día y, aunque el efecto se ve desde el principio, funciona mejor a partir del tercer mes.

CÓMO: Así nos lo presentaron.

De cuando bebía...

¡Y comía!

El chef Roberto Fernández intentando sacar algo de nosotros...

Yogur con ralladura de naranja...

Se echa en alginato...

¡Y esferificaciones de yogur!

Mirad que apañaita... Parezco una madre echando las lentejas, ¿a que sí?

Un grupito muy apañao'.

Todos atentos y yo, a mi bola, ¡qué raro! ;)
Y a todo esto, ¿qué es la esferificación aparte de un título muy de poetisa que me ha quedado?

Pues es convertir cosas semi líquidas en... eso, esferas. Como aceitunas o uvas que, al mordelas, son líquidas. ¿Magia? Pues... más o menos.

Fijáos lo friki que soy: no es la primera vez que pruebo la esferificación (¿con quién pensáis que estáis hablando?), pero la cosa me pareció tan sencilla (coges el yogur, lo remueves, lo echas en el alginato, sí, sí, claro, alginato... Y, bueno, pues... Lo sacas, lo limpias en agua, escurres y ya). A lo que iba, me pareció tan sencilla que me dije: "Aribrasau, vas a inventar el salmorejo en esfera y lo vas a petar".

Pues al día siguiente, gracias a mi amigo Chema Antón, ya tenía mi alginato, mi goma xantana y mi calcio noséquéleches. Os enseñaré dónde lo compré porque el sitio es más que surrealista. Total, que ya tengo todo... Y pa' ná. Resulta que como no soy joyera ni camella, no tengo una báscula milimétrica para saber qué cantidades echar y de momento no puedo hacerlo. ¡Drama!

¿Habrá terminado aquí mi aventura con la cocina molecular? Ya veremos...