Es lo bueno que tiene Burgos, que lo mismo te estás comiendo un pincho cojonudo (ojo, que no es que me haya dado por decir esas cosas, es que se llama así), que te has trasladado de pronto a Francia.
Tazas de porcelana. Cojines con lazos. Muebles clásicos. Ropa de bebé. Lámparas. Colgadores. Bandejas. Marcos. Juegos de mesa. Colgadores de los pomos. Mesitas.
¿Queréis más? Pues os enseño las fotos de La Provenza (C/ Avellanos 9, en pleno centro de Burgos), una de mis tiendas favoritísimas de todos los tiempos (no sólo de la ciudad, sino del mundo entero), que quiero compartir con vosotros porque por fin la he visto abierta después de mucho tiempo (siempre coincido con las vacaciones de la dueña). Lo hago, además, porque yo no puedo comprármelo todo, ya que voy a convivir con un chico, y no creo que aceptase un 'total look' hogareño de esta envergadura...
Esta última foto es para que no os confundáis y entréis a uno de los múltiples bares que la rodean, que se pone uno a comer pinchos y se lía la cosa...
Ya me diréis si vais qué os parece, y si me conocéis en persona, ¡no desaprovechéis una preciosa oportunidad de comprarme algo! Ahora en serio, me pide mi madre, que también es fan, que apunte que no es nada cara: hoy me he comprado una bandeja de cerámica con forma de hoja (súper práctica, como todo lo que yo compro) por menos de 7 euros.
Ah, y me acabo de hacer fan en
Facebook, porque yo soy muy friki y en Burgos son muy avanzados y los bares y las tiendas tienen su propia página.
PD: Pido disculpas por las fotos. Vergüenza debería darme como integrante del gremio blogger, ya lo sé. Después de ver a Patricia o Mamen con sus pedazo de cámaras debajo del brazo, yo he tenido que hacer las fotos con el móvil: primero, porque ha sido inesperado (iba sin fe de encontrarla abierta) y segundo, porque aún no he ahorrado para una cámara, la mía murió y la lomo sólo hace con forma de ojo de pez (muy poco práctico para estos casos).