domingo, enero 30, 2011

¡Y da gracias!

Hoy venía dispuesta a hablaros de la vida, del amor, de la familia (o sea, de mi prima Carrie...) pero, perdonadme que, por una vez (aunque no siempre lo soy, que conste, si no, menuda presión) no vaya de graciosa por la vida el blog.

Y es que he leído un artículo que me ha llegado, porque dice lo que muchos decimos pero nadie (y con esto me refiero a los medios de comunicación o los políticos) se atreve a hacerlo en voz alta (o a gritarlo, si hace falta). Los jóvenes españoles estamos casi destinados a la emigración.

Tal cual.

Y los programas que tanto me gustan  de "Madrileños por el mundo", "Españoles en el mundo" (nótese esa ligera variación, qué alarde de ingenio) o "Callejeros viajeros" (así como todas sus variantes, que incluyen mi favorito: "Castellanomanchegos por el mundo") han hecho mucho daño. Porque la gente (los que no se van a ir, me refiero, espero que ningún ingenuo se mude confiando en que todo vaya a ser igual) cree que, si tienes estudios y te vas fuera, vas a vivir en la 5ª Avenida de Nueva York, en pleno Picadilly de Londres o quizá en las afueras, pero con un caserón que pa' qué te cuento... Y luego la realidad es bien distinta, porque, quizá tengas suerte (los ingenieros tienen todas las de ganar en este sentido) y encuentres trabajo "de lo tuyo" pero lo más probable es que no (y en mi caso, siendo periodista, no te quiero ni contar... Aunque la gente cree que, bueno, siempre puedo ejercer de economista... Claro, como si tuviese algún tipo de experiencia y amigos míos no huiesen acabado, con la misma carrera, de camareros). Eso sin mencionar la casa, un tema que podría dar para varios post e incluso varios blogs...

¿El consuelo? Aprendes idiomas. ¿Lo malo? (Si es que lo anterior no era lo suficientemente desalentador) Es que mientras estás allí es tiempo que pierdes aquí. Me explico: si tienes suerte y trabajas "de lo tuyo", perfecto, porque volverás aquí como un triunfador y quizá ganando un dineral. Si no, no estás ganando experiencia y no haciendo contactos, y la vuelta se va a complicar mucho...

En fin. Desde mi punto de vista (y así ha sido mi experiencia) es que sólo te contrata quien te conoce y, una vez consigues un puesto has de aferrarte a él aunque te paguen con besos. ¡Y da gracias!

O sea, que al final la cosa está complicada aquí y allí, pero allí (sea donde sea), posiblemente encuentres aunque sea una pequeña oportunidad que aquí no es tan fácil de lograr... O no. No sé si alguien debería preocuparse por esto, pero no creo que estar perdiendo mano de obra cualificada (igual para siempre, si pierden la oportunidad, de jóvenes, de trabajar en su campo) sea muy bueno para una economía que se está hundiendo.

jueves, enero 20, 2011

Pasa lo que pasa

Te pasas unos días sin actualizar porque no sabes muy bien sobre qué (y mira que este blog es variado, pero oye, cuando no tienes ideas no las tienes, no hay más) y al final... Pasa lo que pasa.

Que cuando ya la situación es insostenible (las visitas bajan, cada vez ue entras es a quitar telarañas, etc.) tienes una excusa verdadera para no escribir. Tengo que estudiar (mi último examen -o es espero- es el 28 de Enero... Y estoy a pleno rendimiento -o al 100%, como dirían los de GH o HYMYV, cuyo dominio de los porcentajes es espectacular: "estoy 100% seguro" o "no estoy al 100% en esta relación"... ¡Qué manejo de las matemáticas!-). Pero, claro. Vosotros diréis "tampoco estarás todo el día estudiando"... Y yo os diré: "es verdad, pero os recuerdo que también trabajo". Y me diréis (hacía tiempo que no me montaba estas conversaciones imaginarias, ¿eh? Mi esquizofrenia, a la que llamaremos cariñosamente "Esqui", no me ha abandonado): "Yaaaaa, pero tampoco te pasas el día trabajando, mentirosa". 

Vale, lo de mentirosa me ha dolido, pero os lo voy a perdonar.

Entonces yo diré: "ya, pero en ir y volver ya van 3 horas yyyy -remarco el "y"- a mi favor he de decir que un día -ayer- tuve una idea buenísima, pero como el trayecto es tan largo lo olvidé al llegar a casa". Podéis seguir con lo de que hago más cosas que estudiar, trabajar o viajar hasta que lleguemos a la parte de "tendrás que comer". Y ahí, amigos, es cuando me pongo seria. Comer como, pero no lo que yo quisiera (un plato de pasta, claro, justo lo que no puedo": ¡Que estoy a régimen! Finalmente me he unido a la dieta del Dr. Dukan y los carbohidratos han salido por patas de mi vida. Por lo tanto, sí, tengo tiempo para comer y no para mi blog, ¿Y QUÉ?

Agresividades a un lado voy a aprovechar, ya que escribo (no os penséis nada sustancial, esta historia de loca es lo único que vais a sacar de mí hasta que tenga un tema o cambiemos de mes y haga carta de la directora), para recomendaros un libro. No el que me estoy leyendo, que es "Come reza ama" (lo tenía desde hace meses sin decidirme a leerlo y era por algo... No es malo, pero vamos, no va a cambiar tu vida tanto como le cambió a su autora, Elisabeth Gilbert).

Más bien os recomiendo uno, "La Habitación" que es ficción (vaya) pero basado en hechos reales (anda, ¡como las pelis de sobremesa de Antena3!). En concreto, en lo que pasó con Natascha Kampusch y el denominado "monstruo de Amstetten" (buenoooo, menudo dramóoooon). Es cierto, es una historia triste pero vista desde una perspectiva muy bonita, la de un niño (tipo "El niño del pijama de rayas", cuyo autor, por cierto también recomienda este libro) y la verdad es que yo, aunque lo leí hace un mes, más o menos, no me había parado a pensar lo mucho que me había gustado hasta que ayer lo vi en una librería internacional en inglés y casi me lo compro por el placer de volver a leerlo (no lo hice porque soy friki, y loca, pero no tonta, ¡que me lo acabo de leer!).

En fin, al final resulta que sí tenía algo que contar, ¡mira tú por dónde!

viernes, enero 07, 2011

El día que dominamos el mundo (bueno, tampoco tanto)

¡Hola chicos/as!

¡Feliz primer día de Rebajas! (ah, ¿Que eso no se felicita? Yo qué sé, como venimos de unas fechas en las que todo es felicitar cosas... Que si la Nochebuena, la Navidad, el Año, los Reyes... Pues digo yo que desear que uno compre mucho y barato también entra en la lista de buenos deseos, ¿no?)

En fin, vengo a contaros algo que, en realidad, os va a parecer una memez y que me va a costar un poco explicar. Sin embargo, intentaré hacerlo ameno para que no me mandéis bien lejos ni me llenéis los comentarios de insultos y le déis a lo de "una full" (que lo puse yo, sí, pero se me rompe un poco el corazoncito cada vez que alguien le da).

¿Os he hablado alguna vez de Twitter? ¿Y os he dicho que yo pasaba totalmente de él hasta que un buen día me hice un perfil (para el blog de Spoilertown, sí, ése que tenemos abandonado), me picó el gusanillo, y llevo más de un año enganchada?

La cosa es que, en un principio, lo usaba para leer a otros e informarme. Ahora también es un poco así, pero para mí Twitter es más bien como un chat inmenso, donde hablo sólo con la gente que me interesa, puedo leerlos incluso sin que sepan que estoy conectada y donde he perdido la vergüenza a dirigirme incluso a gente que no conozco (otra cosa es que no sea capaz de pedir la cuenta en los bares, pero eso lo trataremos otro día).

Dicho esto, os cuento la frikada más grande del mundo.

Ahora sí... 

¡El día que dominamos el mundo!

Comenzó como una tontería y, de pronto, nuestro homenaje al cumpleaños de Carmeron (#car30), se colocó como segundo Trending Topic en España (las palabras más repetidas dentro del Universo Twitter). Todos (y por todos me refiero a los que nos comunicamos entre nosotros habitualmente) vivimos con emoción cómo íbamos escalando posiciones. Pasando incluso por encima de Álvarez Cascos y sin conseguir hacernos con la Ley Antitabaco. "Tengo catarro, pero qué más da, existiendo #car30" llegué a leer. Tonterías que te hacen feliz un día cualquiera...

Dejamos así instaurados los "Lunes de Trending Topics"... Lo cual significa: a ver si la semana que viene conseguimos otro. 

¡Por fin!


PD: He de decir que no es la primera vez que lo intentamos y bueno, cuando intentamos relanzar a Miguel Ángel Muñoz (MAM) no conseguimos tener éxito.. Pero él ha vuelto a rodar series y cosas, ¡así que podemos considerarlo una victoria silenciosa!

domingo, enero 02, 2011

La carta de la directora (Enero 2011)



Querida amiga:

Este mes me atrevo a compartir contigo un par de fotos de mi álbum privado como si no lo hiciera cada dos por tres para recordarte que, a pesar de que pronto terminan las fiestas navideñas, todo el año hemos de impregnarnos de esa felicidad y permanecer en familia (a ser posible, discutiendo un poco menos) (a ser posible, repito). Y si no, podéis inventaros una nueva: llamar "tía" a las cucharas soperas, "abuela" a la manta del sofá y así...

También aprovecho las imágenes para recordarte que nunca debemos dejar de lado nuestra faceta más infantil. No digo que la tengas tan desarrollada como yo (pronto me desharé de mi móvil Hello Kitty... Espero que Apple haga una excepción y lance pronto el iPhone rosa), y acabes cantando, como yo en las fotos: "soy una taza, una tetera, una cuchara, ¡un cucharón!" (unplatohondohondohondounplatollanollanollanosoyuncuchillountenedor); lo que digo es que nos pasamos la vida tan preocupados por todo que al final no nos preocupamos por nada. Recordad, el trabajo sólo da dinero. La felicidad está fuera. Y no tengáis miedo a abandonar la seriedad, que nada es lo suficientemente importante.

Y... Después de estas reflexiones tan sustanciales, un último apunte (sé que lo estábais esperando)... ¡Llegan las Rebajas! Y eso también tiene que ver con la foto: ¿veis esa chaqueta? Pronto va a morir (sesientepresidente). Yo ya he aprovechado y he adquirido una sustituta de calidad en una de las primeras tiendas con descuento, porque ésta, amigas, ya tenía hasta agujeros. Invertir en prendas que te pones mucho es un 'must'. Gastarte el triple en cosas que ni necesitabas, ni probablemente usarás, y que sabes perfectamente que ni siquiera estaba en la tienda antes de las Rebajas y que es lo peor de lo peor que podrías encontrar en una percha, no es un 'must', es que te va la vida en ello. La vida es disfrutar. Y gastar como cosacos es bueno para la economía (lo juro, vivimos de eso) (te lo dice una que se ha sacado, casi, la carrera de Economía sin saber cómo) (bueno, sí sé cómo, pero no quiero que me quiten el título antes incluso de que me lo den).

En fin: gastar, gastar, gastar. De eso van las Rebajas. Y el que diga que no es porque no ha encontrado nada 'apañao' (yo soy una: "las Rebajas son una estafa, yo paso"). Tranquilos. Para eso hay otra solución. Se llama Segundas Rebajas. Y si no, el famoso "rinconcito ordenado" (como mi nueva enemiga Carmeron denomina al sitio donde ponen las nuevas colecciones). ¡Todos al centro comercial!

PD: Nos vemos el mes que viene. Prometo intentar salir mejor en la foto.