Hoy venía dispuesta a hablaros de la vida, del amor, de la familia (o sea, de mi prima Carrie...) pero, perdonadme que, por una vez (aunque no siempre lo soy, que conste, si no, menuda presión) no vaya de graciosa por la vida el blog.
Y es que he leído un artículo que me ha llegado, porque dice lo que muchos decimos pero nadie (y con esto me refiero a los medios de comunicación o los políticos) se atreve a hacerlo en voz alta (o a gritarlo, si hace falta). Los jóvenes españoles estamos casi destinados a la emigración.
Tal cual.
Y los programas que tanto me gustan de "Madrileños por el mundo", "Españoles en el mundo" (nótese esa ligera variación, qué alarde de ingenio) o "Callejeros viajeros" (así como todas sus variantes, que incluyen mi favorito: "Castellanomanchegos por el mundo") han hecho mucho daño. Porque la gente (los que no se van a ir, me refiero, espero que ningún ingenuo se mude confiando en que todo vaya a ser igual) cree que, si tienes estudios y te vas fuera, vas a vivir en la 5ª Avenida de Nueva York, en pleno Picadilly de Londres o quizá en las afueras, pero con un caserón que pa' qué te cuento... Y luego la realidad es bien distinta, porque, quizá tengas suerte (los ingenieros tienen todas las de ganar en este sentido) y encuentres trabajo "de lo tuyo" pero lo más probable es que no (y en mi caso, siendo periodista, no te quiero ni contar... Aunque la gente cree que, bueno, siempre puedo ejercer de economista... Claro, como si tuviese algún tipo de experiencia y amigos míos no huiesen acabado, con la misma carrera, de camareros). Eso sin mencionar la casa, un tema que podría dar para varios post e incluso varios blogs...
¿El consuelo? Aprendes idiomas. ¿Lo malo? (Si es que lo anterior no era lo suficientemente desalentador) Es que mientras estás allí es tiempo que pierdes aquí. Me explico: si tienes suerte y trabajas "de lo tuyo", perfecto, porque volverás aquí como un triunfador y quizá ganando un dineral. Si no, no estás ganando experiencia y no haciendo contactos, y la vuelta se va a complicar mucho...
En fin. Desde mi punto de vista (y así ha sido mi experiencia) es que sólo te contrata quien te conoce y, una vez consigues un puesto has de aferrarte a él aunque te paguen con besos. ¡Y da gracias!
O sea, que al final la cosa está complicada aquí y allí, pero allí (sea donde sea), posiblemente encuentres aunque sea una pequeña oportunidad que aquí no es tan fácil de lograr... O no. No sé si alguien debería preocuparse por esto, pero no creo que estar perdiendo mano de obra cualificada (igual para siempre, si pierden la oportunidad, de jóvenes, de trabajar en su campo) sea muy bueno para una economía que se está hundiendo.


