viernes, diciembre 30, 2011

Cansancio en NY

Os podría contar la historia entera pero... No, venga, que estamos en Navidad. Eso os lo cuento otro día para que no se os indigesten los langostinos de estos días.

Hoy os voy a hablar de por qué gente como nosotros va a Nueva York y podría adelgazar. Gente que, en realidad, al final no pierde ni un kilo porque compensa comiendo muchísimas hamburguesas. Gente que jamás hace deporte pero aquél día batió su propio récord.

...

Primer día en NY.

Hace sol y no mucho frío. ¿Qué dice la guía? Día en Brooklyn. Exacto, pues allá vamos.

"Oye, la Broadway ésta cruza toda la isla, ¿no?" dice uno.

"Sí", dice la guía (o bueno, la autora de la guía, que soy yo).

"¿Y por qué no vamos bajando y cuando nos cansemos ya cogemos el metro?"

...

20 kilómetros después estábamos deseando nuestra propia muerte.

Uno se trajo a España una tendinitis de recuerdo.

Nos pulimos medio planning de 5 días en una mañana.

A algunos les parecerá que el Puente de Brooklyn, con su kilómetro y pico puede ser mucho. Minucias para nosotros. Sólo una pequeña parte de nuestro trayecto.

Para los arriesgados, que quieran seguir la ruta que hicimos como nosotros, este es, más o menos, el trayecto, pero si estuviésemos en NY, nos encontrásemos por la calle y me preguntases cómo hacerlo te diría: "Sales de casa, ¿no? Y entonces, coges to' tieso pa' bajo y ya cuando llegues a Brooklyn pues ya si eso te pierdes y das vueltas hasta que no puedas más". Fin.
¿Parece poco, eh? ¿Os dais cuenta de que si le sigo dando a la lupa de Google podría mostraros todo el continente y así os parecería aún menos? Reflexionad sobre ello, no seáis tan listos.
Una vez conseguimos encontrar un metro (en Brooklyn eso no es tan sencillo y coger un taxi menos... Pero he prometido no contaros esa historia de miedo... todavía, así que no adelantemos acontecimientos). Nos pareció que no habíamos andado demasiado y nos fuimos más al sur todavía. Allí perdimos la cabeza comprando en Century 21 (el famoso outlet que está a rebosar en Manhattan y bastante vacío aquí -gafas de Michael Kors a 20$, creo que no debería añadir nada más-) y luego a ver (esto sí os lo enseño, porque es súper navideño):


El barrio de Dyker Heights, plagado de mansiones, cochazos y, en Navidad, luces. Como Disneyland pero con más personajes. Como mi barrio pero sin que todas las casas parezcan puticlubs. Espectacular.

Hizo que la caminata mereciese la pena (eso lo digo ahora, descansadita y sin miedo... y en letra pequeña porque tampoco lo digo así con mucha seguridad). Tanto, que ese día podríamos denominarlo (obviando todo lo que vimos por el camino): PEREGRINACIÓN A DYKER HEIGHTS.

Por cierto, que para llegar allí, otro paseíto (no íbamos a hacerlo fácil...), hasta que alcanzamos esos 20 km andados:



Sin embargo, os lo digo desde ya. Esta ruta (ninguna de ellas) os la recomendaría si estuviésemos en el tú a tú, en medio de una calle neoyorkina. El porqué lo contaré próximamente bajo el título "Miedo en NY". Y ahí lo dejo...

PD: También puedes ver "Drama en NY".

4 comentarios :

Miss at la Playa dijo...

yo casi muero cruzando el puente de Brooklyn, era eterno!!

Ari Bradshaw dijo...

Pues imagínate que a nosotros se nos hizo corto. Moni, es que no tenemos cabeza, ¡no la tenemos!

Fabiola dijo...

¡Hola! Me encantó tu historia, tuve una experiencia similar en NY, en un mes bajé como 5 kilos por hacer exactamente lo mismo, ver el mapita y decir: "naaah! son un par de cuadritas" y después me tenía que devolver a mi hotel arrastrándome, hehe.

Besos!!

tr3intaytantos dijo...

jajaja, yo el año pasado también me pegué la caminata hacia DYKER HEIGHTS... y también pasé miedo, el único momento en una semana en que tuve esa sensación!!!