jueves, octubre 28, 2010

Elvi, mi Elvi

Ando estos días con el último libro de Elvira Lindo "Lo que me queda por vivir" entre manos. Sobre todo, por que las uso para sujetarlo mientras lo leo. Me quedan unas veinte páginas. O sea, que en lo que vuelvo del trabajo me lo habrá acabado de sobra. ¡Qué pena!

Tengo que decir que, como casi siempre en este blog, me resulta imposible ser imparcial. "Elvira Lindo, ¡qué pereza!" me dijeron ayer y yo sentí que se me partía el corazoncito, como cuando te dicen que tu novio es un soso o que no ibas tan mona como tú pensabas.

Y es que para mí, esta escritora es como de la familia (ojo, y para mi familia también, no somos muy de incluir a gente así sin previo aviso). Son muchos años a "su" lado y ya casi creemos conocerla. De ahí que a mi madre le dijese "Pedro me ha regalado el nuevo libro de Elvi", porque si lo digo tal cual, Elvira Lindo, podría sonar como cuando tu madre te llama por tu nombre completo y apellidos, vamos, en plan cabreada.

En fin. Yo a Elvi "la conozco" de toda la vida (la mía). A mí ya me gustaba leer cuando llegó Manolito Gafotas, pero mi adicción a ese niño de gafas no hizo sino potenciar ese mal hábito (porque lo es, creedme) que tengo de leer cada vez más y más deprisa. Un problema serio y un gasto que no os podéis imaginar. De ahí que el hecho de tener libros gratis en el trabajo es una de las cosas que me haría echarlo tanto de menos.

Total, que venía a hablar de su última novela pero ya me he liado. La historia, de tan común, es buena, y triste, tanto que hace que te plantees lo mal que funciona nuestra sociedad. La manera de contarla, ay, eso es otra cosa. Increíble. Da la sensación de que se te mete en la cabeza y adivina todos tus pensamientos, hasta los más tontos (a qué huele la brisa de ciertos árboles... ¡es verdad!). Me gusta porque Elvi deja entrever retazos de una vida, que no es la suya, pero podría serlo, y también la mía, la tuya y de cualquiera que la lea. Melancolía es lo que me provoca, aunque no tanta como cuando esta noche pase la última página.

Hasta la próxima, Elvi (o hasta el domingo, que en mi casa compramos desde hace años el periódico de la competencia sólo porque yo me pongo muy pesada si no la leo -aunque antes mucho más, cuando la columna era humorística-.)

miércoles, octubre 20, 2010

Olor a natillas

Mmmmm, natiiiiiillaaaaaas.

[Y eso que todavía no he empezado el régimen, posiblemente el del Dr.Dukan, pero mi permnente condición de "a dieta" no me permite comer natillas tan habitualmente como yo quisiera]

No soy muy dada yo a recomendar productos de belleza. Primero, porque no tengo ni idea (yo, como Fashionisima, ante la avalancha de opciones, opto por no optar... O lo pruebo todo y soy infiel por naturaleza). Segundo, porque normalmente ya me pagan por ello (estooooo, ¿he dicho que no tenía ni idea? No hombre, no, es que hay gente que sabe mucho más que yo, eso es lo que quería decir, claramente) :P

Pero hoy, en la ducha, hace un rato, he tenido una revelación; y me he dicho a mí misma "hablas de tantas cosas de las que no tienes ni idea, que nadie se va a dar cuenta si no confiesas"... Vale, eso no lo he cumplido (yo, sinceridad total en mi blog, que luego te pasa como a Fran el de la Esteban y te pillan con unos sms comprometedores y es muy chungo... En mi caso me pillarían con un mensaje que pondría "Tía, he hablao d ls pintauñas de Chanl xo no tengo ni idea, ¡si soy + de chino!" Porque, claro, yo en mis sms las tildes no las perdono, pero lo de abreviar se me da de lujo -no como a mi madre que escribe en plan Siux "No comer hoy?" "Gatos duermen tu cama"... Pero de eso ya os hablo otro día, de esas veces que no tenga nada que contar-). Total, que me voy del tema, que la revelación ha sido en la ducha porque precisamente estaba enjabonándome con mi cosmético favorito de aquí en adelante (y hasta que llegue el próximo sorteo y me den maravillosos productos nuevos, no os creáis):
El gel de baño monogotas olor vainilla de Deliplus.

¡Qué olor! A mí me recuerda a unos yogures que vendían antes de vainilla (igual los siguen vendiendo ahora, de hecho me suena que en el Lidl los había parecidos), pero es que para el título me quedaba mejor lo de natillas (menos explicaciones, no lías a lagente... si yo hay cosas del oficio del periodismo que retengo, otra cosa es que luego las practique).

En fin, que me encanta, cunde muchísimo y encima el olor... ¡permanece! Porque a mí esos anuncios que sale la tía en plan "mira cómo huele mi pelo"... Falso todo. Yo me he pasado años usando el Johnson's de albaricoque y el olor se quedaba en la ducha (eso, y que lo de "y no pega tirones"que decían las niñas rubias ésas me río yo, ¡lágrimas se me saltaban a mí!). Y en éste  resulta que no,¡que se queda! (¿o sería más correcto decir "que sí,que se queda"?) Bueno, he de decir que para cuando he vuelto, después de 8 horas trabajando, la línea 10 llena de Ultrasur, una tal Jessi que se ha desmayado y el novio creía que estaba de coña, perder el autobús por un minuto y esperar media hora al siguiente... Pues a vainilla precisamente no olía, pero en condiciones normales, permanece.

Lo mejor de todo es que cuesta como un euro y pico. Lo peor es que se agota muy deprisa. El Sr. Mercadoooona no debía tenerlo previsto y cada vez que llegan a la tienda ¡vuelan! Si lo pilláis, ya me diréis qué os parece.

miércoles, octubre 13, 2010

'Chicoanálisis'

Lo cual no significa que vaya a analizar a los chicos, un jardín en el que jamás me metería aunque me parezca una raza curiosa (diferente a la de las mujeres, mucho más sencilla, desde mi punto de vista) sino que, a veces, me da por escribir palabras diferente. No mal, sino a mi gusto (bueno, sí, mal). Si por mí fuera, cambiaría el lenguaje completamente, y escribiría tal y como lo digo (lo cual le resta simplicidad, he de decir, porque tiendo a complicar las cosas...)

En fin, que, a veces, cuando me aburro (y la culpa es vuestra por no actualizar vuestros blogs más a menudo) me da por cotillear ese gran invento que es Google Analytics, donde me dice cuando cómo y por quéllega la gente a mi blog. No me dice vuestro número de pie, pero es que no me interesa, casi mejor prefiero daros el mío (39) y esperarcajas y cajas de zapatos de regalo. :P

En general, dejaré claras varias cosas:
  • Mi apellido es Bradshaw, así, tal cual. Es complicado, ya lo sé, pero que digo yo que al buscar en Google él sólo te lo dirá. Pero no, más de uno y de dos (los cuento por decenas) me llaman la Bratsow, Bradsaw, Bradsow o Becaria precaria (por qué la gente buscará esto último  es algo que desconozco, pero desde luego dan con el sitio perfecto). La verdad es que cualquiera de ellos me gusta y lo mejor es que siendo como soy muy dada a cambiar los nombres de la gente, me gusta que alguien lo haga conmigo.
  • Por mucho que hable de ello no soy un ejemplo de "trabajar en una revista de moda" (bueno, en general no soy un ejemplo de nada). Por Dios, no sigáis mis consejos en nada que no quisiera yo tenerme como modelo a seguir. Si estás empezando en un medio, como yo, haz lo contrario, ¡y te irá bien
  • Que durante una temporada me pusiera muy pesada con mis gatos no significa que siempre hable de ellos (al menos aquí) y no, aquí no vas a encontrar gatos enanos (y mucho menos henanos), salvo los que tuvo mi Mechis que, con el tiempo crecieron. Decepcionante, lo sé, pero yo tambié quería que mis bichos pusieran los ojos como el gato de Shrek y no lo he conseguido. Cosas de la naturaleza.
  • Me reitero: no soy un ejemplo de becaria. Que una vez contase cómo hice de acosadora de Charo Izquierdo no quiere decir que sea una forma de llegar a ningún sitio (creo que con mandar un CV también te llaman y te evitas las denuncias, las órdenes de alejamiento, etc.)
  • Que yo me divierta en mi trabajo no quiere decir que sepa cómo hacerlo divertido. Es una diferencia sutil, pero, y ahora me pongo seria: si tu trabajo es una mierda y puedes, cambiate. Siempre ponemos millones de excusas y obligaciones y no lo hacemos y, aunque yo lo que hice fue elegir bien desde el principio (bueno, bien, cobro mal pero me gusta, depende de lo que entendáis vosotros), siempre hay tiempo de cambiar. Ver las fotos que cuelgo en este blog también puede ser una buena forma de hacerlo divertido, te puedes echar unas risas a mi costa, ¡no me opongo!
  • Y para terminar, os diré: no sé cómo hacer para que las chaquetas de angora no suelten pelos. La única que tuve la lavó mi madre y quedó tamaño Nancy. Si os sirve como truco, los pelos quedaron tan compactos que no volvieron a caerse... Creo, porque acabó en la basura, claro.

viernes, octubre 08, 2010

99... ¡Uys casi!

 99

Cómo molan los números anteriores a los números redondos, ¿eh? Es como algo emocionante, el previo a un día de cumpleaños, los minutos antes de que el ser amado baje del tren, esos segundos antes de hacer pis (vale, eso no es que sea taaan emocionante, pero me veo condicionada ya que es, más o menos, mi situación ahora, pero lucho contra la pereza de levantarme, ir hasta el servicio, al otro lado de la redacción, y también la animadversión que mi cuerpo siente hacia los aseos públicos) (sí, reirse, reirse, pero, ¿por qué creéis que hago sólo viajes de fin de semana? Nada que ver con ser pobre, sino con la mala experiencia que supusieron 15 días de Interrail...) (y ahí lo dejo) (lo de los paréntesis también).

Bueno, pues el título, que ha dado pie a toda esta disertación sobre mi vida privada (cómo no), viene a cuento porque tengo la nada desdeñable cifra de 99 seguidores. ¿Qué veis en mí? ¿Por qué creéis que soy graciosa si luego, cuando me veo en foto/vídeo descubro que voy por la vida con mirada asesina? En cualquier caso, gracias.

A esos fieles seguidores (sobre todo a los que aumentaron el contador hasta 6 al principio de los tiempos y así nos tiramos meses, y casi años, digo yo), una primicia: planeo hacer un post sobre chonis y modernas. Todo un despliegue de imaginación [uuuh], como si nadie, nadie, NADIE lo hubiese hecho antes... Pero a ver si uso fotos, que es la alegría de esta huerta.

Mientras, me voy de puente, que soy ex-becaria pero con derecho al descanso. ¿Y vosotros? (que dónde os vais, digo, no que si sois ex-becarios).

PD: Una duda. ¿Por qué Blogger considera en su paleta de colores para las fuentes todo el arcoíris excepto el rosa? ¿Algún trauma infantil Sr. Blogger? ¿Miedo a que le llamen 'nena'? ¡Que es mi favor colorito, ¿por qué no está?!