lunes, agosto 23, 2010

¿Que en el mundo de la moda no se come?

Muchos pensarán que, claro, desde que estoy yo,  como me gusta tanto cocinar/comer, en la revista han cambiado las cosas y siempre hay ganas. Pero os aseguro que esto ya venía de antes... Aunque es verdad que yo de vez en cuando llevo algo (ya me están reclamando una empanada, ya que hace tiempo que les tengo abandonados porque mi padre me dijo que se iban a pensar que intentaba comprar su cariño con comida y me achanté... Ellos al final reconocieron que es verdad, que me quieren por eso y... ojo, que no me ofendo, mis amigos siempre han dicho que me dejaban irme con ellos porque tengo piscina, ¡así que el caso es tener algo que atraiga a la gente!) :P

Os dejo con una serie de fotos (y las que me habré dejado por el camino) de algunas cosillas que he podido probar en estos últimos meses (el maquillaje y la comida, lo mejor de las revistas femeninas... ¡O al menos de la que yo conozco!)

Un montón de chuches en copas que trajo Rocío, otra de las becarias, ¡glamour dulce!
Mis famosos panecillos de leche, recién salidos del horno. Los suelo llevar con embutido para acompañar...
Cuando las anteriores becarias se fueron, ¡lo hicieron a lo grande! (En la foto faltan unas tortillas y las empanadillas-ovni de la abuela de Sandrita, que triunfaron como la Coca Cola)
Esto me lo dieron en una presentación con Nieves Álvarez. Me pareció súper original este minimuffin... ¡Qué mono!
Un día vinieron a presentarnos este zumo, con azafatas y todo. Echamos en falta unos bollitos para pasarlo mejor y a mí se me indigestó un poco, pero se agradece el esfuerzo. :P
Tras una de las celebraciones del aniversario, quedaron estos macarons rosas (son tan monos...). Eso sí, la belleza, en este caso, estaba reñida con el sabor, pero bueno...
Esta tarta, que llegó ya con los calores de verano (de ahí qe esté medio derretida) estaba hecha por Oriol Balaguer (un famoso cocinero). Llevaba oro (que me tocó a mí, pero se quedó pegado en la servilleta)  la verdad es que estaba cremosa y muy muy buena.
Se hicieron famosas en Twitter porque me pasé una tarde entera comiéndolas y anunciándolo. Llegó un bonsai a la redacción con estas minimandarinas que estaban acidísimas. O sea, para mí, riquíiiisimas.
Un día que estaba yo en plan poética le pegué un mordisco a una galleta (que creo que trajo Simone, el director de Arte). Podríamos decir que se llama... "Corazón a bocados".
Prometimos hacer un 'brunch' pero la verdad es qe yo he estado bastante ocupada últimamente. Sin embargo, Gonzalo sí se atrevió y trajo esta deliciosa tarta de queso.
Hacía años que no la comía... Y gracias a Yo Dona he recuperado en mi dieta uno de los embutidos que más me gusta, la butifarra.
Y aquí una pequeña recopilación de nuestras comidas de últimamente, en la esquina superior derecha, la preciosa ensalada que se montó Carmen, que es la única con plato en toda la redacción, al lado, un bol de pan relleno de gazpacho que hice como prueba (y que está mejor recién hecho y relleno de samorejo), debajo, una de mis ensaladas camperas y a la derecha el aperitivo que montamos el otro día con una lata de mejillones añeja y unas patatas.

En fin, que nadie puede decir que nos alimentamos mal... ;)

domingo, agosto 15, 2010

¿Desaparecida? No, desesperada

Bueno, tanto, tanto, no diría yo, pero es que le daba musicalidad al título...

Hoy uno de esos días en los que sé (porque saberlo, lo sé) que tengo un montón de cosas que contar (siempre tengo ahí pendiente enseñaros algunas de las cosas de comer que se pasean por la redacción, que para eso me paso el día haciendo fotos), y por ejemplo estaría curioso hablaros de mi experiencia en solitario al mando de la web (ha ido bien, si os pasáis por ahí podréis comprobar que no se ha hundido ni nada). También, por poner, os podría hablar de lo muchísimo que me está costando estudiar este verano: estoy agotada físicamente, también mentalmente, llego tarde de trabajar todos los días, y encima he vivido una grave enfermedad (gripe de verano) que me ha tenido KO toda la semana (vale, grave, lo que se dice grave, no es, pero llegué a 39.5 de fiebre y encima estaba solita y... se me pasó a las anginas y... horrible, creedme, me sentí en un estado grave de veras). :P

Y... Básicamente, podría contaros todo eso, pero, como siempre, lo que más me apetece es ponerme a cocinar así que prometo todas esas historias y más en los próximos días... ;)