¡Ah! ¡Qué bueno!
Según he publicado la entrada anterior me he pasado por mi Google Analytics para ver cómo iba de visitas y eso (me encanta ver las búsquedas de la gente "qué es estupefacta me hallo" o "la hermana cabrona de la abeja maya") y he recordado una anécdota pokera y de cómo noto que mi madre se hace mayor...
Ayer estaba yo estudiando felizmente (feliz, sí, porque hacía ejercicios de poner impuestos y a mí eso de recaudar me mola) cuando oigo ls voces de un grupo de chavales. Chavales y chavalas, todos con sus gorras a un lao', las romanas atadas por encima de los vaqueros, bolsos y manoletinas plasticosos, sus dos ejemplares de macho sin camiseta... Todo el pack.
Y yo, que en realiad no me divierto tanto poniendo impuesto si al final no recibo pasta gansa, me puse a cotillear. Por eso y porque se pararon debajo de mi ventana y al lado de mi coche con un balón.
Que dices "si es que si le dan es peor pa' ellos que con esto de las vacaciones se ha quedado lleno roña y se va a quedar el balón pegado"... Pero no hay que confiarse.
Sin embargo, el grupo pokeril sólo estaba ahí, charlando, o esperando a alguien, con su loromóvil escuchando a Camarón (lo juro, que además me dolió porque yo desde que vi la peli lo siento más propio). Y estaban con el balón pero yo qué sé, pasándoselo sin ganas.
Dos veces le dieron al coche de mi vecina de enfrente (que se había asomado a su terraza delantera -yo lo hacía más disimulado, parapetada tras mi ventana-). A la tercera, "la Maricarmen" se lió a dar voces, que le habían dado tres veces a su coche, que les iba a arrancar la cabeza y que si no tienen respeto, que iba a llamar la policía (que me los imagino diciendo "Así que tres balonazos, ¿eh chaval? ¡Al calabozo ahora mismo!"... lo cual es improbable, además de todo porque ahora casi todos los polis locales son o ex-pokeros o pokeros reinsertados).
El grupo juvenil se trasladó cuando salió el marido (el Juarma) y a lo lejos la llamaron amargada. Lógico.
¿Dónde entra mi madre?
En el momento en el que la llamé al piso de abajo para contárselo y no me oía porque estaba en la ventana de la cocina cotilleando. Dijo que es cierto que estaban dando al coche.
Y yo dije:
a) Te haces mayor
b) Tú también has tenido hijos y el e Maricarmen jugaba al fútbol aquí con los amigos.
c) Os habéis acostumbrado a que no pase ni Dios por esta calle y en cuanto pasa algo os ponéis como fieras.
Ella dijo que blablablá que blebleblé. Si ella supiera lo que son capaces de hacer estos pokeros...
PD: Quise hacer una foto pero no tenía ni cámara ni móvil, otro día será, ¡que seguro que surgen más ocasiones!