viernes, noviembre 28, 2008

Estas botas no hacen daño

Aunque pudiese parecer el título de una comedia, no voy a decir ahora eso de "De los creadores de Scary Movie..." que tanto se oye últimamente (¿os dais cuenta de que este año han sacado tres entregas? ¡las deben hacer como churros!).
Sin embargo, reconozco que tintes humorísticos sí tiene la cosa, por lo que podría decir algo así como: "De los creadores de 'Mis pieeeees', '¿Por qué me odias, Dios?', 'Otra vez' y 'Los pies: Historia de un verano'... Una historia sobre una chica que no sabe llevar tacones pero necesitaba comprarse unas botas altas a 8 euros".
Sí, amiguitos, esta vez tengo moratones en la planta de los pies. No se ven, pero están ahí, y suerte que hoy no tengo que andar mucho porque provocan un agudo dolor cada vez que tocan el suelo y proyecto mi peso sobre ellos.
El argumento de la peli sería más o menos así:

Una vez más, Arita, nuestra protagonista, decide volver a visitar el Mercadillo de Mango, esta vez con su mamá, que sabe buscar bien y medir las tallas sin que ella tenga que probarse.

Sabían, gracias a la cajera, que a las 4 de la tarde reponen material, por lo que a las 3 y cuarto estaban ya en el lugar que, en vez de estar vacío como esperaban, estaba en uno de sus momentos álgidos.
Tras un vistazo rápido a los montones descubren que no hay botas a la vista, pero ven a una de las cajeras sacando cajas y colocando mercancía nueva en los
montones.
La madre de Arita propone vigilarla y seguirla si lo que lleva son botas, gracias a lo cual descubrne incluso una chaqueta muy interesante que llevarse a casa.
Pasa el rato y deciden dividirse: la madre a la cola y ella a la vigilancia.
La de las cajas saca de una de ellas un zapato, y Arita piensa "ésta no es" pero al momento asoma algo... "sí, ¡son las botas!". La mujer vuelca la caja, la gente se amontona, pero Arita, milagrosamente las consigue: unas botas de 200 euros por 8, ¡gran compra!
Por la tarde, Arita asiste a un concierto de su amiga (llevando sus botas nuevas, claro), pasando antes por un bar de tapas de Madrid, al cual debe ir caminando. El dolor entonces ya aparece pero no es tan intenso como lo será después. Tras el concierto, es la hora de volver a casa y ahora sí, ahora Arita cree que se ha fracturado los pies como poco pero aún afirma, y con esto dejamos un final abierto para nuevas entregas "las botas no hacen daño, es sólo que yo no estoy acostumbrada a llevar tacones".


Y ahora estamos en el día después, y sigo pensando igual, lo que pasa que después de esta experiencia no sé cuándo me voy a atrever a ponérmelas otra vez, supongo que tendrá que ser poco a poco...

miércoles, noviembre 26, 2008

Yo, porque te conozco


¿Soy la única a la que le mata esa frase? "Yo, porque te conozco, si no, pensaría que..." o "Yo te conozco y sé que...". Me duele, porque si yo todavía estoy conociéndome, y llevo 24 años en esto, ¿cómo alguien lo ha hecho tan rápido?

Y no es que no crea que es verdad, al contrario, lo que me fastidia es que si me conocen y saben que yo quería decir 'a' y en realidad dije 'b', ¿por qué no me avisaron? "Oye, no estás diciendo lo que quieres decir"... Seguramente, no les hubiera dejado.

Creo que ya he hablado algna ve de esto, y dije que no me parecía bien que la gente creyese conocerme y se quedase con una idea equivocada, lo cual suele pasar. A su vez, añado que es posible que sí haya aspectos de nosotros que no conozcamos, al menos de la imagen que damos, que puede distar mucho de nuestra imagen interior, y sería bonito que alguien nos lo dijera.

El prolema es que casi todo el mundo suele aceptarlo como una crítica, porque son cosas que no queremos reconocer, y nos duele, pero si todos lo tomásemos como una crítica pero constructiva, algo que nos ayude a mejorar y aunar lo que creemos que somos y lo que los demás creen que somos, todo resultaría más fácil.

A mí me intriga mucho lo que la gente piensa de mí. No es que condicione mi forma de ser, porque siempre me he comportado como me apetecía (y nunca mejor dicho, porque si hay algo que sé, es que hago las cosas sin pensarlas demasiado, es decir, cuando me apetece), pero sí quisiera saber si me ven antipática, mentirosa, cotilla, o lo que sea (a ver que me he puesto en lo peor, ¡que yo no creo que lo sea!) o en cambio me ven tierna, fiable o educada (tampoco tengto por qué ser todo eso, no lo niego).

En fin, son cosas que se me pasan por la cabeza a veces y me usta compartirlas con vosotros, que para eso estamos aquí, para ser sinceros.



La foto, por cierto, es de ayer en el Mercadillo de Mango, sé que prometí hacerme la misteriosa sobre el sitio donde compré ropa a mansalva, pero no os iba a dejar con la intriga hasta el lunes... Eso sí, en Tinta Digital daré más detalles, ¡así que no os olvidéis de leerme!

lunes, noviembre 24, 2008

¡Uno menos!

Bueno, un trabajo menos que hacer. Listo y entregado. Un 8, no está mal si tenemos en cuanta que era un vídeo en el que la voz en off era mía y encima casi no se oía. El haber añadido una canción de Barry White nos ha hecho triunfar como la Siticola.
La verdad es que estoy pelín agobiadilla estos días con las prácticas, no lo voy a negar, porque en una cadena de acontecimientos, si no hago las prácticas no puedo empezar a estudiar y si no estudio... Bueno, el final os lo sabéis.
Sin embargo, he de decir que hoy, además, ha sido un día muy feliz porque me he comprado mucha ropa, muchísima, y muy barata, no os digo dónde porque me lo guardo para mi artículo de Tinta Digital (por cierto, el de esta semana es para hombres).
Va, venga, en serio, si lo queréis saber, preguntadme por Messenger, o Tuenti, al cual me he vuelto adictísima, por cierto.
El jueves, y con esto acabo, último concierto de la gira de Irene Vera en Madrid. A las 9 y media en Costello Club, en la Gran Vía (bueno, por detrás, pero ya nos entendemos). Posiblemente vayamos un rato antes al Tigre a tomar algo, para quien se apunte. Y si quréis que haga otra pancarta molona, decidmelo, jeje.
Os dejo con mi cancón favorita, que reconozco que la escucho útimamente a todas horas (¡¡quién me lo iba a decir!! ¡¡Soy Verista!!):

jueves, noviembre 20, 2008

Supersticiones

Cuando me dijo mi madre que los años bisiestos traían mala suerte me reí de ella. Como cuando le da la vuelta al pan o se pone a tocar madera.
Eran principios de año.
Ahora empiezo a creer que es verdad. O eso o que la suerte va muchas más veces en contra que de cara.
La vida es injusta, así, sin más, pero asumir eso es tan fuerte que prefiero creer en la superchería.

miércoles, noviembre 19, 2008

¡Soy una payasa!

Seguramente lo hayan dicho muchas veces de mí, así que...
Últimamente le he dado muchas vueltas a la cabeza... Quizá porque estaba viviendo una situación de estrés como hacía tiempo que no vivía. Ahora, por fin, puedo hacer las prácticas de clase y parece que las aguas vuelven a su cauce.
Una cosa que he pensado es que no se puede confiar del todo en la gente: no me entendáis mal, no quiero decir que desconfíes de todo el mundo, sino que tampoco le entregues tu vida al primero que pasa.
Yo soy muy de eso, de creer en la gente y contarle mi vida como si fuese lo normal. Claro, ahora entiendo por qué los demás no lo hacen.
Últimamente hay una persona nueva en mi vida y en la de otras personas más y me estoy dando cuenta de que esa persona se aburre y quiere intentar demostrar que os que parecen amigos no lo son. Desde aquí te lo digo, amiga, lo somos, también ha intentado ponerme en tu contra. Desde aquí te lo digo, amigo, también lo ha intentado contigo.
También me pasa que gente que creía cercana a mí se aleja cada vez más y no se sabe por qué. Pide disculpas y yo me lamento de que lo haga porque si lo haces sin querer no tienes que pedir perdón, simplemente pasa... Aunque eso duela. He decidido dejarlo correr hasta que nos encontremos casualmente algún día en el metro y nos olvidemos de que alguna vez dejar de ser amigas nos dolió.
En serio.
Ahora me ha pasado con otras personas y es fantástico. La amistad vuelve como nunca y es precioso.
Por eso habl de confiar a medias, porque no está todo perdido.

miércoles, noviembre 12, 2008

Fotos Chesteras

Atentos a la explicación


Cara al sooooooool....
Mónica frenando... Luego todos nos comíamos los conos
¡Qué monos!

Dando muestras de mi incultura, diré que no sabía que tuviese nombre, jaja


Tenemos 3 fotos iguales a ésta




Antes de salir por las carreteras valencianas

¡¡De vuelta de todo!!

Cumplo con los deberes que me impone Csolanillos, conocido como "aquél que envía cosas a sus contactos mientras trabaja", ejem...



Bueno, os cuento. Creo que ya mencioné por aquí (tengo tantas cosas en la cabeza que nunca me acuerdo de qué he hablado y de qué no) que me llamaron de la revista Car and Driver porque me había tocado un concurso, Conductor Joven 2008, e iba a participar en unas jornadas en Valencia con otros 19 participantes (en total, 10 chicos y 10 chicas).



Esas jornadas fueron entre ayer y hoy... Apenas un día y medio, que sabe a poco, muy poco.



Sobre todo para mí, que tenía que coger el avión a las 9:15 de ayer y llegué tarde (gracias atascos de Madrid, os quiero), así que tras la desesperación inicial y gracias a la inestimable ayuda de Inma, la chica de Ford que se ha encargado de todos nuestros desplazamientos y todas nuestras preguntas y todo, conseguí un billete en el siguiente avión (en el cual, según Iberia, no había plazas...)



== Hago un inciso para contar que me crucé con el Señor de la Sexta por el camino ==



Llegué, me recogió "nuestro conductor" (no sabemos su nombre, pero nunca lo olvidaremos... supongo que os hacéis una idea si os digo que todas las chicas fuimos flechadas a montar en su coche y que fuese un Ford Mondeo muy cómodo nos daba igual).



En fin, que llegué la última y ya estaban todos mis compañeros montados en los coches (10 Ford Fiesta, verdes y magenta) y me pusieron en el coche número 1, donde estaba el que sería mi compi, Adrián (que es el único que tengo en foto, de momento, porque además de perder el avión, dejarme los localizadores de reserva también me olvidé la cámara).



En fin, hicimos innumerables pruebas, que si curvas, frenadas, etc., comimos (impreisonante la comida, bueno, todas las que hemos hecho) y pasamos a hacer las pruebas de verdad, las que puntuaban... Y bueno, bien. Los chicos mejor que las chicas en general excepto en a que teníamos que ir a 100 y frenar en seco para hacer una curva... Los chicos, más cagaos, iban a 85 o por ahí, nosotras más decididas.



Y llegamos al hotel: im-presionante, encima de tener habitaciones grandes... ¡una para cada uno! Yo no estoy hecha para tanto lujo...



Después de ducharnos y acicalarnos fuimos a un centro comercial cercano a dar una vuelta. Momento que algunos aprovecharon para degustar las hamburguesas de 1 euro del Euroahorro de Mcdonald's, mientras otros descubrían qué es eso del Tuenti, y otras nos hacíamos innumerables fotos.



Más tarde, a comprar bebida, colarla en el hotel y cenar. La cena, estupenda, una mes ainmensa con todos los monitores y muy bien, aunque nos dieron plato combinado y vino y Mónica (una chica de Murcia que me cayó fenomenal) y yo, fuimos sucumbiendo al sueño poco a poco.



Al día siguiente, a las 8 en pie y a desayunar. Un desayuno inmneso, una vez más, con muffins, tostadas, zumos, tortilla de patatas, bacon, y otras mil cosas, dulces y saladas (volver a los cereales va a ser duro).



Y empezó la última prueba: caravana por carretera. Diez coches, uno detrás de otro, recorriendo las carreteras de Valencia (ciento treinta y tantos kilómetros) con tres minutos de diferencia. Muy chulo. Primero los chicos y luego las chicas. En mi coche íbamos Pablo, de Sevilla, y nuestro monitor fue Joan Arnella (que los que me habéis cotilleado el libro estos días lo reconoceréis porque es el hombre de las fotos).



Finalmente, y tras muchas curvas llegamos a la fábrica de Ford en Almussafes, que he de decir que es inmensa. Dimso una vuelta por las distintas plantas (un tanto desolador, todas las máquinas paradas por culpa de la crisis, la verdad que si en movimiento debe impresionar, ya que fabrican un coche en apenas 36 segundos, con todo parado daba un poco de miedo) (tuve la sensación de que si la fábrica de Ford estaba así, el apoclaipsis debía estar cerca).



Y después... la última comida, ooooh. Nos tocó en la misma mesa del conductor guapo (¡bien!) pero no el coche (¡¡oooh!!).



Los afortunados, Bea, de Madrid, y mi compi Adrián (¡ya le había dicho yo que ganaría! ¡y no me quería creer!), que alucinaron como hubiésemos hecho cualquiera de nosotros si nos llega a tocar.



El coche magenta se me escapó pero me llevé esa maravillosa experiencia. Hubiese molado más si la duración hubiese sido mayor pero el resto fue perfecto, ya que no escatimaron en gastos ni atenciones.

jueves, noviembre 06, 2008

¡Ya a la venta!

El disco de Irene Vera, en el Corte Inglés...
¡Bieeeeeeeeeeeeen!
Y además, puede que se convierta en un mito, monta en mi coche por primera vez, ¡unque no creo que corra más peligro que cuando se lleva a sí misma!

Más fotos






Cómo se nota que he pasado las fotos del móvil al ordenador...



Primero, lo que hace la gente en una interesante clase de Periodismo Científico (nosotros nos hemos fabricado un monopoly, con dado incluído):



Y en esto nos entretenemos en clase de Producción Audiovisual:






¡Ay, los días universitarios!

¡Han vuelto!


Son de lo más normales, lo sé, pero son MIS gafas, y las había perdido (creo que ya lo conté) y tienen el valor personal más importante para mí: ¡las compré en NY, ¿puede haber algo de mayor importancia para mí?!
Misteriosamente, en un mes (en el que he sufrido los rayos del sol a pelo) no se me había ocurrido preguntar en Objetos Perdidos de la Universidad... ¡Y allí estaban! ¡Solitas! ¡Escondidas en un armario!
En fin, han vuelto a mí... :)

domingo, noviembre 02, 2008

Cansancio

Tengo cansancio acumulado. Y bueno, tampoco es que me queje, pero la verdad es que preferiría unas etapas más regulares en lugar de: me canso, me relajo, me canso, me relajo...
Aún no he cobrado, por lo que sigo sin saber cuál es mi sueldo, aunque sea el que sea se va a ver diezmado por el bono, 60 euracos (bueno, 57,30 que es lo que le debo a Pedro). Así que supongo que mis esperanzas de poder ir de compras se desvanecen... Por cierto, rebajas en bolsos en Blanco, todos al 50% (están con unas campañas súper agresivas... podrían incluir entre ellas el contratarme).
... Y hablando de Pedro, ya está en la casa nueva. De momento se tiene que acostumbrar, pero está en el centro de Madrid y lo sabe, así que pronto será más feliz (otro día hablaré de lo difícil que es abandonar el nido y lo que me va a costar a mí, que va a ser mucho).
... Y hablando de Blanco, y de ropa, tengo que reconocer que si he hecho una compra en los útimo días: mi mamá me comprço el fantástico cinturón de Carrie Bradshaw, ese de tachuelas que sale tanto en la peli (no me apetece enlazar pero si ponéis en Google "cinturon carrie" os sale, así de famoso es). Es monísimo y me encanta aunque se desabroche cada dos por tres.
En fin, he actualizado, no he contado demasiado pero es lo que hay, para otro día dejo también contar que perdí al Monopoly (o Usaopoly) y que Carlos, nuevamente, perdió del todo. O sea, que aquí no cuenta quién gane, sino que Carlos pierda ;)