Antes de contaros nada os aviso de que no soy nada objetiva, ni para bien ni para mal. Por un lado, todo lo relacionado con Grease me gusta tanto que no soporto la idea de que otra gente vaya a verlo (como Blanca, que va mañana, a la cual odiaría si no fuese tan maja) -por cierto que ese egoísmo me pasa también con Nueva York, de ahí que mis malos sentimientos se concentren ahora en pepa Blanes, jaja-, y por otro lado soy tan fanática de la película que cualquier cosa me va a parecer poco... aunque esté tan bien hecha como ésta.
No os mentiré si os digo que el hecho de que las canciones fuesen en español me echaba muchísimo para atrás, porque no me parece bien cantar algo distinto a lo que suena en el escenario (cosas mías, yo qué sé) pero la verdad es que no fue tan mal, al final hasta se adivinaba lo que iban a decir (aunque algunas traducciones... en fin, Manu Guix, te las podías haber currado un pelín más).
La historia es bastante fiel a la película (me tengo que informar porque igual es más fiel aún a la versión teatral, que fue primero) y añade alguna escena y relación de personajes que no aparecen en la misma (también porque el reparto es más pequeño).
Me gustó mucho el montaje, en el que han dedicado mucho dinero y esfuerzo, y eso se nota. Las cosas bien hechas, bien hechas quedan, no os voy a desvelar nada porque es mejor llevarse la sopresa pero os diré que hay bastantes.
Sobre los personajes, Edurne y el chico que hace de Danny (también debería leer algo sobre él) (vale es Carlos Solano, algo así me sonaba, lo juro) lo hacen muy muy bien, y cantan fenomenal (Emilio, al que veréis más abajo y es fanático de Grease también, aunque no tanto como yo, salió diciendo que se compraría su disco...). Del resto de personajes destacó, por su gran actuación así como una impresionante voz, Vince Fontaine (para los que vayan a verlo: fijaros en la esquinita de arriba mientras empiezan, ¡hay alguien poniendo discos!). Por cierto, que más tarde mientras no nos daban de cenar en el Foster's de al lado vimos a Fontaine y Zucko por allí, tienen pinta de buena gente.
De las cosas que no me gustaron... Bueno, pequeños detalles: para empezar, el público, extremadamente soso, se notaba que los actores querían un poco más de alegría por nuestra parte y no respondimos bien. Por otro lado, las actuaciones de algunos y las risas de las Pink Girls, totalmente fuera de lugar, ¡las Pink Girls no son unas ñoñas! ¡Son las guays del instituto! Y aunque Elena Gadel está bien en el papel de Rizzo (solo yo no puedo olvidar su "Mienteme, castigame" con David Bisbal), creo que se excede dándole un tono tan antipático al personaje. Rizzo es altiva, sí, pero no tanto. ¡Ah! Y un personaje que no me gustó nada, aunque la gente se meaba de risa con ella, es a la profesora dle instituto, nada que ver con nuestra entrañable directora y su secretaria Rose de la peli...
En fin, lo pasé muy bien y repetiría si no fuese taaaaaaan caro. Por cierto, las fotos están prohibidas y tienen gente controlando que nadie se salte esa norma (me entretuve a veces en ver cómo regañaban a algunos), por ello es mejor visitar su web y ver las fotos oficiales.
Una buena forma de celebrar el 30 aniversario de una de las mejores películas de la historia, ¡sólo me falta tener la Barbie!
