martes, julio 29, 2008

Chacháaaan

Se que últimamente o escribo poco o escribo basuras, a veces incluso las dos cosas a la vez (soy mujer, no lo olvidemos), pero tengo un motivo. Una excusa, dirán algunos. Bueno, qué sé yo. El caso es que esta entrada es la número 99 (nonagésimo novena, dicho de forma culta) de este blog. Y conociéndome, conociéndoos, diréis: "Ésta quiere hacer coincidir la entrada 100 con un hecho importante".
Sí.
Pero ¡alto! No tiréis el confeti ni preparéis Tang tropical para celebrarlo (hoy quería comprarme Tang, después de años sin tomarlo, deseaba saborear esos maravillosos polvitos posados del fondo... Y en Mercadona no venden. Malditos valencianos, ¿qué os he hecho?). Total, que no os pongáis como locos de contentos porque con lo que voy a hacerlo coincidir es con mi despedida por vacaciones. ¡Ooooooh! (o al menos espero un sonoro "oh" en vuestras casas, gentuza, que se supone que me tenéis que echar de menos).
Sí, amigos.
Me voy a un lugar muy muy lejano... Como a tres horas de aquí. Ese sitio de calles históricas y gente regia donde se supone que voy a encontrar la paz que necesito para estudiar y poder terminar la carrera antes de ser mamá o -peor- ¡abuela! (imagino que primero irá una cosa y luego otra).
En definitiva, que me voy a Burgos y, a no ser que uno de mis ancestrales vecinos del barrio haya decidido encender un ordenador y descubrir internet y con él el wifi y además no tener un hijo que se lo haya protegido de mala gente como yo, va a resultar complicaete que me conecte durante este mes.
Pero oyes (como dice mi vecina, algún día debería dedicarle algo a sus perlitas) (habia escrito peritas sin querer y había quedado obscenísimo para una persona con tanto Style como yo) (lo pone ahí al lado, ¿eh?), torres más altas han caído.
En fin serafin, el viernes o por ahí me despediré, que me voy el sábado sabadete.
Mientras tanto, sed buenos y compradme un Tang.

lunes, julio 28, 2008

La ropa: significados ocultos

El otro día hablaba con una amiga y su amiga (y por tanto, mi amiga también) sobre la forma de vestir peculiar de una persona en común. Yo afirmé que me preocupaba porque hoy en día la imagen, nos guste o no, importa, y si somos de aquellos que creen que la forma de vestir de una persona dice mucho de ésta, a veces se pueden dar mensajes equivocados.
Creo que cada uno tiene que vestir como quiera (tanto si es totalmente en contra de un gusto estético normal como si va totalmente adecuado a la moda del momento) y sí que es cierto que lo que vista dirá mucho de uno mismo. Pero hay distintas formas de expresar la forma de ser y no atentar contra el buen gusto o, al menos, no dejar de sacarse el mejor partido.
Eso es, la ropa tiene que ir a nuestro favor porque la mayor parte de nuestro cuerpo va tapado con ella y hay que saber aprovecharlo. Siempre hay opciones que reflejen cómo somos y a la vez nos sienten bien.
En definitiva, me interesa mucho la manera en que lo que llevamos puede dar una idea de nosotros y si os parece, es algo que podríamos desarrollar en el futuro. Empezaré por mí, pero primero quiero tener una colección suficiente de fotos con las que poder desarrollar la teoría.
Eso será, claro, cuando vuelva de vacaciones.

miércoles, julio 23, 2008

I can't believe it

Este blog nació con la intención de ser un blog estiloso y diferente. De ahí que me llamase Ari Bradshaw.
El problema es que yo no soy de los Bradshaw de toda la vida que al parecer llevan el gen glamour de fábrica (o no, porque nadie conoce a la familia de Carrie, que yo sepa). Y me pasan cosas raras. Sobre todo este verano. Algunas se ríen con mis historias y están a la espera de más aventuras y otros prefieren llamarme pupas.
Sea como sea, hoy casi me multan.
Bueno, a estas alturas del día yo ya voy diciendo por mi casa que casi me enchironan, porque me gusta darle dramatismo.
Y la verdad verdadera es que casi me multan sin haber movido el coche más que 5 metros de donde está aparcado a mi casa.
Continuará... (las aventuras, se entiende).

martes, julio 22, 2008

El reloj suizo

Tic, tac.
No puedo creerlo.
Al final mi vida va a ser como una de ésas novelas romanticonas, como una trama cualquiera de una vida cualquiera, un tópico más.
El sonido de un reloj va a recordarme que pasa el tiempo, que el tiempo apremia, que el tiempo es oro, que el tiempo, si ha inspirado tantas frases hechas, al final va a ser importante.
El reloj suizo que me regaló siempre suena, pero hoy su tic tac no me va a parecer insoportable ni me recordará que hay gente que aún se atreve a decir que éstos son los mejores relojes del mundo.
No puedo creerlo, de verdad.
¿Así va a ser? ¿Es así como voy a decidir mi futuro?
Está decidido, el tiempo pasa, pero aún soy joven.
Hoy me lanzo.
Lo dejo todo atrás.
Tic, tac.
Total, nada más tendría que decir unas cuantas palabras bien pensadas y él no contestará; en estos temas no suele llevar la razón.
Se marcharía de mi cama y por fin, de mi vida.
Todo será como siempre desee.
Tic, tac. Riiiiiiiiing.
Ah, cariño, buenos días.
Vaya, sólo ha sido un mal sueño, yo nunca le haría eso.
Pero, ¿qué pasaría si...?

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Que conste que no es autobiográfico, salvo que mis relojes suizos hacen mucho ruido y ya hay veces que ni siquiera lo aprecio, y ayer estando en la piscina apoyada sobre mis brazos, volví a escuchar su tic tac y se me ocurrió esto. En realidad iba a ser un relato más largo, pero el verano sólo da para pocas palabras...

sábado, julio 19, 2008

Los pies: Historia de un verano

Sé que os va a sonar a broma, a estas alturas.
Sé que puedo perder toda credibilidad y acabéis pensando que soy una impostora.
Sé que el mundo no gira en torno a mi ombligo y que hay gente con peores problemas que los míos.
Sé que lo menos que podía pasar era esto yendo en chanclas.
Sé que hace mucho calor y que me podía haber dado una lipotimia y que eso sí que sería chungo.
¡Pero lo que no sé es por qué me he tenido que quemar las plantas de los pies con el asfalto si yo llevaba chanclas y se supone que entre quemaduras anteriores y picaduras varias debería tener los pies bien curtidos!

jueves, julio 17, 2008

Uterqüe

Sé que es un nombre difícil, pero yo ya lo he memorizado. Así vais a hacer vosotras, creedme.
¿O acaso es menos difícil que Zara, Stradivarius, Bershka (tengo una amiga que aún trabajando ahí decía Bresca), Pull and Bear u Oysho? La única dificultad que tiene es que lleva una diéresis, que a nosotros ni nos va ni nos viene, porque vamos a decir Uterque, como si tal cosa.
En fin, hoy se han estrenado las cinco tiendas con las que inicia su andadura esta nueva marca de Inditex. Esta vez le toca a los complementos... ¡Estoy deseando verlos y sobre todo, saber el precio! Más que nada para si esta tienda (de momento en Madrid hay dos, una en Fuencarral y otra en Serranian, pero quieren abrir unas 50 antes de que acabe el año) va a entrar a engrosar la lista de sitios que no visito jamás (véase: Massimo Dutti, la cual ni he mencionado más arriba porque lo considero un simple fallo de Amancio).
En fin, quisiera ir hoy a verla por no dejar de sentirme una buena fashionista, pero veremos si las ganas de echarme la siesta no tiran mis buenas intenciones por la borda.

miércoles, julio 16, 2008

Invasión de la intimidad

Ultimamente creo que estoy desarrollando manía persecutoria (pero no tan grave como aquella que creíamos que nos iba a ahorcar con los cables de los auriculares... Si algún día lee esto Pepa Blanes lo entenderá).
Por el momento no es grave, pero vamos, que no descarto acabar pidiendo daños y perjuicios a un montón de compañías.
Creo que estamos asistiendo a una época donde ya no se respeta nada y cualquiera puede invadirte sin pedirte permiso en ningun momento.
Me estoy refiriendo a todas esas compañías (telefónicas, Galerías de Coleccionistas, encuestadoras, etc.) que te llaman por teléfono para ofrecerte ofertas maravillosas (siento la repetición, peor cualquier sinónimo quedaría forzado) que a ti no te interesan o simplemente para saber tu opinión sobre algo que tampoco te importa demasiado, todos aquellos que llaman a tu puerta por si quieres hacer donaciones, comprar muñecos, recibir el pan gratis durante un mes (os juro que eso pasa) o lo que sea justo cuando te acabas de acostar, te ibas a meter en la ducha o te vestías corriendo para salir de casa. También hablo de todos aquellos que te paran por la calle para darte el diario gratuito que puede que ya tengas varias veces, una publicidad que no sirve más que para matar árboles y acabar en la papelera más cercana o todos esos que, desde hace algún tiempo (yo creo que esa moda empezó en el Xanadu), te cogen -sin permiso, siempre- una uña para limártela, la espalda para masajeártela, la mano para darte crema o te lanzan un helicóptero para sacarte un ojo y así lo ves más de cerca y, quizás, te lo compres.
Yo no sé si lo parece, pero no he tenido intención de exagerar, os prometo que todo eso me ha pasado y, casi todas, hace poco.
Tanto me molestan, que estoy harta.
Al principio, por pena, porque sé que están haciendo su trabajo y preferirían estar en el sofá de su casa, aceptaba que hicieran lo que les diese la gana... Pero hemos llegado a una situación en que los que te cogen la uña para limártela te quieren coger el brazo entero, aprovechan una táctica de desgaste que supongo que con alguien les hará efecto pero que a mí me resulta muy pesada ("inténtalo a toda costa" es su lema) y además, he comprobado que tanto si les haces caso pero no compras o si directamente pasas de ellos desde el principio, van a poner la misma cara de disgusto (o en el caso del teléfono, van a tratarte peor que mal), así que lo mejor es ahorrarnos tiempo a todos.
No sé si hay alguna forma de parar esto, pero yo ya dudo a qué límites se pueden llegar como las compañías sigan utilizando técnicas tan agresivas de intromisión en la vida de cada uno.

martes, julio 15, 2008

Otra vez

No podía creerlo.
Quizá se tratase de un sueño.
Uno de ésos malditos sueños de verano que se confunden con el calor, lo real con lo irreal, y no consigues despegarte de ellos.
Sueños más pegajosos que un chicle en el suelo porque, a fin de cuentas, éste va dejando de sonar y de intentar descalzarte a medida que se vuelve negro, como los demás chicles del suelo (y reconozco que el copyright de esta frase es de Carlos).
Pero esto no era un sueño.
Era un dolor real, agudo, punzante.
Me volví paranoica durante un rato, creí que el dolor estaba en todas partes.
Soñé con darme una ducha de agua fría, en mitad de la noche, como una loca sólo con tal de deshacerme de él.
Pero yo sabía que así sólo parecería que el dolor remitía. Sería un espejismo, nada más.
Y así pasé la noche.
Rascando.
Un nuevo mosquito me había vuelto a picar.
Ya van dos este verano.

domingo, julio 13, 2008

Sexo en NY

He puesto a bajar la peli de Sexo en NY (que ya está en calidad DVD). Se me ocurre un plan alternativo al cine que comprende la utilización del proyector que tengo en mi casa, piscina, cosmopolitans (usando mi botella de absolut del orgullo gay) y algún piscolabis medianamente chic.
Si os parece mejor ese plan, adjudicado, sólo hay que elegir un día.

Más buenas noticias (para mí)

Creo que no tengo ganas de que termine esta semana... Después de aprobar una asignatura que no esperaba (industrial) y más tarde el carnet de conducir, mis felices 4 años con Pedro se van a celebrar (en octubre, eso sí) viendo el musical de Grease que por fin llega a Madrid.
Ése ha sido su regalo de aniversario (aunque de momento sean unas entradas imaginarias porque aún no han salido a la venta).
Es la primera vez que voy a ver un musical y nunca he sabido si posicionarme a favor o en contra de que canten en español, ¡pero tengo muchisísimas ganas de ir!
Es uno de los tres mejores regalos que me podía hacer (los otros dos se llaman Nueva York y Barbie) pero éste tiene el añadido de que no me lo esperaba porque hacía unas semanas que no visitaba la web de la compañía (lo hago a menudo, soy una friki) y no sabía que ya era seguro que actuarían aquí. Así que estoy muy contenta :).
Además, me he apuntado con Irene a una agencia de figuración así que es posible que pronto os cuente dónde salgo (s es que se me ve, claro). Y el curso de escritura también me ha ido bien.
Como digo, lo de las entradas ha sido la guinda del pastel que corona esta intensa semana.

viernes, julio 11, 2008

:)

Como podréis imaginar, ¡he aprobadoooooo!
Hoy voy a comer a Madrid, así que si a alguien le apetece, ¡que se apunte!
Besitos!

lunes, julio 07, 2008

Hoy tampoco soy fashion

Siento decepcionar a mis lectoras. Pero es que hoy han acontecido dos sucesos importantes en mi vida:
  1. Me han cambiado el coche de la auto porque el otro ha perecido. Ahora tengo un ibiza con una palanca de cambios (no sé si se llama así, me ha costado que Carlos me entendiera) que tiene muy poco recorrido. Me explico: en carretera he ido a meter tercera y he metido quinta. Que nadie se alarme, el coche no acelera y ya está. Además, la marcha atrás está al lado de la primera y apretando la bolita hacia abajo. Total: un lío. Y el examen el viernes (ya hasta me da igual decirlo)... ¡Tensión!
  2. He empezado el curso de escritura. Uno de los integrantes hippies le ha dicho a un "no hippie pero pasando el verano en Madrid para que le falten menos (veranos, se entiende)": "No te ofendas, pero... ¿eres periodista?". Supongo que la gente se ha distraido mirando mi peinado de malota con pelo sucio y no ha visto mi cara de total incomprensión. El hippie ha argumentado su pregunta (el sin veranos ha dicho que no lo era, ha meneado la cabecita como diciendo... "ojalá") asegurando que si el otro antes de escribir necesita poner en orden sus ideas y tenerlas claras podía ser periodista porque ellos cogen datos y los ordenan. Mmm. Mejor no sacarle de su error, sólo diré que lo que los periodistas tenemos es de todo menos las ideas claras.

Y con esto y un bizcocho... tengo que escribir un recuerdo de la infancia para mañana. Lo he ido preparando en el autobús, así que si me gusta os lo pongo algún día.

Y una cosa más: en Juguettos he visto la Barbie Rizzo. ¡Es clavada! Vale 45 euracos... El precio también está muy conseguido... :S

sábado, julio 05, 2008

Ayyyy, que Blogger me odia....



Dos días sin poder hacer nada en estos mundos de Blog se me han hecho eternos, de verdad. Todo porque no se me había ocurrido apagar el ordenador del eMule y reiniciar éste... ¡Ahora todo ha vuelto a la normalidad!


En fin.


Sé que prometí una entrada fashion (pronunciado como Marta Sánchez) pero como no quiero ponerme los dientes largos a mí misma y con este calor no puedo pensar en formas baratas de ser cool, pues mejor os dejo con...

Los "famosos" bombones de galletas oreo y queso philadelphia-hacendado (mmm, qué wenos estaban, la verdad). Y...

Mi última gran obra maestra. Ya la he hecho dos veces. Y no es nada más y nada menos que una torre de ensalada campera. Soy de las que cree que la comida entra por los ojos y esta ensalada sabe igual de bien que hecha de la manera tradicional, ¡pero sólo con mirarla ya te apetece otra!
Y eso es todo por hoy, ya que me muero de hambre y mi padre aún no ha empezado a hacer la paella de la comida...

jueves, julio 03, 2008

Parecer lo que es

Últimamente me estoy dando cuenta de muchas cosas: quizá porque he vaciado mi cabeza de contenido económico (momentáneamente) (sé que Pedro no lee esto pero por si viene a regañarme).
Una de ellas es que, siguiendo con mi pensamiento de que todos somos unos superficiales (me incluyo, claro), muchas veces nos quedamos con la imagen que tengamos de alguien y ya está. Esa imagen puede venir dada incluso por una simple primera impresión, ¿no es muy fuerte? A veces también puede ser por un simple mal gesto, por un pensamiento equivocado, un desencuentro, por la opinión de otra persona que puede estar igualmente cualificada... En fin, por tantas tonterías, que creo que es por eso que a veces queremos tanto a nuestra famiia, porque los conocemos tan a fondo y (suponiendo que la mayor parte de la gente es normal) siempre va a primar lo bueno sobre lo malo. Si hicíesemos lo mismo con otras personas, o al menos lo intentásemos, tal vez la vida nos iría mejor.
Algo que ayudaría bastante (aunque no del todo) sería mostrarse tal cual uno es, y no crear caparazones o muros en forma de antipatía o exceso de simpatía también para que nadie se confundiese. Alguna vez en mi vida me he descubierto diciendo "parece tal pero en realidad es un amor", con varias personas... ¿No sería más fácil que pareciese el amor que es y ya está?
Otras, en cambio, siguiendo con lo que comentaba al principio he tenido que cmabiar de opinión y gente que no podía ni ver se convierte en una parte muy importante de mi vida, o gente que, por lo que me decían, creía que era de una forma y después me ha sorprendido gratamente. No me importa cambiar de opinión en ese caso, preferiría haber descubierto directamente como eran, pero me encanta redescubrir personas.
En definitiva, pequeños míos: hay que mostrarse tal cual e intentar conocer un poco a los demás.
Y mañana ya hago una entrada de adoración a un bolso para que nadie piense que me he vuelto una intelectual.

¿Por qué me odias, Dios?

A mis quemaduras vuelta y vuelta, ampollas y picaduras le sumo una nueva remesa de ampollas producidas por unos zapatos que, hasta hoy, eran cómodos. Lo sé, lo sé, sé que sería mejor que me los cortasen o morir directamente pero alguna gente cree que soy demasiado joven para sufrir tanto... Además, la peli de Sexo en NY llevaba una hora en funcionaiento para cuendo nosotras hemos llegado a comprar la entrada. ¡Nunca os fiéis de la web de Cinesa!
De todas formas, todo ello ha merecido la pena y tanto es así que casi nos han echado del VIPS, lo cual es un buen síntoma de que no lo estábamos pasando bien y no nos queríamos ir... Y eso es lo que importa.
PD: También llevo todo el día con hipo, debería cambiar el nombre del blog y poner "Diario de una pupas".

martes, julio 01, 2008

Qué calor

Os voy a decir una cosa: soy una persona de contrastes. Así de claramente lo reconozco. Independientemete de los cambios de humor que pueda tener y los tengo, yo me refiero a que no puede ser que exista una persona como yo, en invierno me muero de frío y en verano me muero de calor. Si llueve no quiero salir de casa, tampoco si hace frio o mucho viento, pero amigo, tampoco lo intentes cuando hace calor porque eso o va conmigo. Podría decirse que soy una persona inconformista, pero no, porque para mí el día ideal supone ir en manga corta o con chaquetilla, sin sudar y con el sol brillando. Un día de primavera de los que no abundan en Móstles (conocido popularmente "donde Íker").
En fin, sólo quería compartir eso, porque podría contaros mis aventuras y sobre todo, desventuras en las rebajas, pero comoe stoy enfada con la vida por no exisitr bermudas por ningún sitio (alguna hay, ya lo sé, pero tengo la sensación de que llevan en la tienda desde finales de los 90) y sobre todo estoy enfadada por no entrar en las que me compré el año pasado y tener que ir con treintaytantos grados en la calle con unos pitillos repegados a mi pierna. Esperaba tanto de las rebajas y he encontrado tan poco, que lo único interesante ha sido encontrar el libro de José Andrés (Joseph Andrews para mí) a 5'95 euros. Para seguir no-entrando en mis pantalones cortos.