viernes, febrero 29, 2008

Esta es la auténtica revolución

Primero fue Amy Winehouse, luego The Pippettes y ahora The Puppini Sisters llevan a la música lo que me gusta en la moda. Todo en uno. ¡Me encantan!


A vueltas con la campaña

Me da igual la política. Sé que eso, siendo periodista (o algo así), mujer, joven, persona en el mundo, lo que sea, es un sacrilegio; pero es verdad. Y como soy sincera, así lo digo. Me da igual lo que propongan Mariano o José Luis porque de lo que digan cumplirán la mitad y muy probablemente no me llegará casi nada ni harán nada de lo que me parece importante (ya os digo desde aquí que le doy mi voto a los que penalicen el abandono o maltrato a los animales y los que se preocupen DE VERDAD de las personas mayores). Total, que a mí esto de la campaña me satura más que me emociona (además, no sé por qué a toda mi familia le ha llegado su tarjeta censal excepto a mí, así que lo mismo saben lo que pienso y no cuentan conmigo).
Pero hay algo que sí que me gusta de todo este rollo: los carteles. Es que me encantan, porque los ves y piensas la de horas y días que han pasado preparando ese cartel con su foto, su frase ingeniosa... Es genial, ¿no creéis? Porque luego, al final, después de tantos repasos, de ponme un tinte aquí, quita esta palabra de allá, se queda en algo que, por más que ellos crean lo contrario, no te dice nada de nada.
En mi caso, encima, es peor, porque los miro sin ver (vamos, que no les hago ni caso) y me dicen cosas que no tienen nada que ver. Os pondría las fotos, pero cada vez que los he visto por la calle se me ha olvidado sacar la cámara, así que os dejo con las frases originales y lo que yo asimilo:
  • Con cabeza y corazón -- Con cabeza y cabezón (al ver el megacartel de la Puerta del Sol).
  • Vota con todas tus fuerzas -- Descarga toda tu furia contra la urna en la que eches las papeletas.
  • Las ideas claras -- Y el pelo, teñido.

En fin, no eran muchas, pero quería compartir mi visión del mundo.

jueves, febrero 28, 2008

Cosas, cosas, qué cosas...

Canta, Camilo:
Vivir asííííií es moriiiiiir de amooooor
No, Camilo, lo que yo quería era la parte en la que dices...
Melancolíaaaaaaaa
Pues eso, melancolía, la palabra que define milimétricamente mi sentimiento cada vez que paso por Gran Vía 22 o que me encuentro con la gente que aún pulsa un 8 en el ascensor para llegar a su puesto de trabajo. Cosas de la vida... Espero volver agún día, y si no, econtrar un sitio que ocupe el hueco dejado por la Cadena Ser en mi corazoncito.
Lo de melancolíaaaaa lo decía Camilo Sesto (¿por qué no será sexto?), lo cual también me viene al pelo (ya veréis que hoy estoy hilando fino) porque este hombre es el tío abuelo de mi amiga Pepa Blanes (sé que odia que cuente su vida, pero total, si se va a Cuba, allí no se va a enterar), la cual cumplía hoy (bueno, ya es ayer, por lo que veo en el reloj) sus 23 añicos (en su lenguaje). La pobre, si es que está todavía en la flor de la vida...
En fin, pero para llegar a la celebración de su cumpleaños han tenido que pasar muchas cosas el día de hoy:
  • He tenido una entrevista de trabajo. Ya os lo anuncié ayer pero lo repito hoy por si alguien cree que me dedico a la vida contemplativa. Un mes he aguantado sin trabajar, a veces me sorprendo yo misma de lo curranta que soy. Jaja, si es que me entra hasta la risa.
  • He conocido un poco más a alguien a quien en realidad no conozco mucho y no me importaría conocer más porque he descubierto que merece la pena. ¿Un trabalenguas? Sí. Pero tambien es verdad que las apariencias engañan, y lo que yo pensaba no parece ser tan verdad y lo que pensaban de mí no lo era, ni de lejos.
  • He intentado culturizarme, pero no ha sido posible, si no somos vips, no lo somos y punto.
  • Me he jugado la vida tres veces. Sí, sí, Saray, ha habido una tercera y no ha ido la vencida (estoy aquí, eso creo que lo demuestra): el conductor del autobús que me traía a mi hogar (muy viejo, por cierto... el autobús, el hombre no lo sé) ha decidido que el que llevásemos un cuatrolatas de gusano sin calefacción ni luces interiores no era motivo para ir detrás de un tráiler, y se ha puesto a adelantarlo. Resulado: hemos hecho un recorrido que habitualmente dura 25 minutos, 30, en 15... ¡Alonso, aprende! (por cierto, aprovecho para manifestar mi animadversión por el asturiano, me cae fatal, lo reconozco).
  • He comprado un pastel-joya y no era para mí... ¡he aguantado!
  • He saludado a mi exjefe y nome he muerto, cosa que es de agradecer, a pesar de que dos personajes hayan aprovechado para reirse situación y hacerme pasar más vergüenza. Estos frikis...

Y.. creo que ya. Finalmente he acabado con la gente que trabaja con Pep's celebrando su cuple y deseádola que vuelva de Cuba y no se quede allí, que es capaz. Día largo, intenso y diferente. Me gusta.

miércoles, febrero 27, 2008

Otro emocionante día en la vida de...

Ari Bradhsaw! Sí, mañana tengo otro día chulo, de esos que me molan, cuando hago cosas diferentes.
Mañana es el cumpleaños de Pepa Blanes, famosa reportera de la Cadena Ser y ¿amiga? mía (os explico las interrogaciones: esta tarde me ha dicho que le caigo mal y yo he contestado que era recíproco, en eso se bas anuestra ¿amistad?).
Con motivo de esta celebración (a veces me sorprendo de lo culta que soy escribiendo), íbamos a comer con Esther Sanz, famosa redactora de La Razón y también amiga mía (aquí no lo pongo en duda porque Esther nunca diría cosas tan crueles como la otra, Esther es un sol, el cielo en la tierra... bueno, creo que ya se me ha entendido).
Peeeero, ha habido un último cambio de planes porque mañana tengo una entrevista de trabajo. El medio es relativamente conocido, y a mí particularmente, me gusta mucho, pero bueno, creo que la gente en realida dpiensa que es cutrecillo porque se trata de una página de internet. A mí me da igual,porque internet es el futuroy ese tipo de páginas también, así que... Por otra parte, Gotty está todavía más emocionada que yo, porque a ella no es quele gusten este tipo de medios, es que le encantan. Así que unos tanto y otros tan poco, jeje. Deseadme suerte.
Así que, finalmente, tendré que unirme a la celebración cumpleañera más tarde, pero ya están todos los planes hechos para que no me quede un tiempo perdido entre medias. Mañana os cuento todo al detalle.

martes, febrero 26, 2008

¡Nos hemos orlado!

Sí, parecía que este día nunca llegaría, pero al fin nos hemos hecho las fotos. A ver qué tal quedamos, porque con esto siempre va a haber alguien disconforme. La verdad es que yo no sé qué tal serán las mías, sé que he escogido dos sonriendo y una (la del birrete) seria, que alguna vez me tocaba serlo. Yo soy más de sonreir fuera que delante de las cámaras, porque no se me da, pero como me ha dicho alguien, es mejor salir bien, no vaya a ser que luego me haga famosa como la Leti y me saquen en la foto de la orla to' rancia. Pero se han empeñao', así que a ver qué tal.
Si tuviese tempo os contaba "la historia de las fotos de la Comunión", pero lo dejo anotado para otro día. Quizá para cuando tenga las fotos de verdad, y así entenderéis el porqué de esa cara tan rara que seguramente saque.
Mientras tanto, os dejo con una imágenes del making of, jeje.

lunes, febrero 25, 2008

Y no es envidia

Hoy Pedro ha aprobado el carnet de conducir y yo por fin me he apuntado a examen. No es por envidia, es por no tener que escucharle y por sacármelo de una vez.
PD: ¡Mañana nos orlamos!

domingo, febrero 24, 2008

Fin de semana agotador

Tan tan agotador que recuerdo que en algunos de mis viajes de ida o de vuelta había pensado diversos temas para este blog. Y de pronto, se me han borrado todos. Pues qué bien, espero que mañana vuelvan todas esas ideas.
Así que ahora voy a escribir un poco sin guión previo, por lo que es posible que desvaríe varias veces (mentira, aunque tenga una idea siempre acabo divagando).
  1. He aprobado las dos asignaturas. Una ya lo sabíais y la otra me he enterado hoy. En realidad todo el mundo esperaba que así fuese, que aprobase, pero muchos olvidan que estaba en tercera convocatoria, o sea, que la cuerda estaba soltándose de sus enganches y estaba muy muy floja. Bien por mí y por Sandra, que hemos sacado la misma nota (juntas hasta el final).
  2. He descubierto (y con esto me refiero a que hace un rato que me he dado cuenta) de que a veces nos engañamos creyendo que a los amigos les permitimos más cosas que a nuestras parejas y otros ratos nos convencemos con lo contrario. El caso es que al final nos pasamos la vida aguantando, y mucha gente, sin embargo, cree que es lo normal. ¿Son esos los amigos, parejas y familiares que nos merecemos? Seguramente no. ¿Es tan fácil cambiar de aires? Seguramente, esta vez también, no. Pero yo a muchas personas las voy a mandar desde ya a tomar viento fresco, que los amigos deberían estar siempre ahí y no cuando sólo les apetezca acordarse.
  3. Y finalmente he decidido que lo que más me apetece es hacer feliz a la gente. Ahora tengo que buscar la forma de hacerlo, pero tengo claro que, como la felicidad es efímera, quiero conseguir es que las personas se olviden de sus problemas y sus preocupaciones y sean felices al menos por un momento.

viernes, febrero 22, 2008

My friend



Como estaréis comprobando, últimamente me ha dado por el scrapbooking y por regalar tarjetas a mis allegados. Ésta la terminé anoche y la he hecho con motivo de la visia de mi amiga Gotty a Madrid. Y cuando digo Madrid es porque esta vez no viene a verme a mí, pero bueno, de ese mal trago no la va a librar nadie, jeje.
Hace poco, Saray escribió en su blog un artículo muy interesante sobre las relaciones que se crean a través de internet y cómo es fácil mostrar la cara que uno desea al estar ocultos detrás de la pantalla. Bueno, es una opinión. Yo, por experiencia, creo que es fácil engañar al principio quizá, pero cuando pasa el tiempo, y me refiero a mucho tiempo, es complicado parecer otro. Pero bueno, aún así, si consigues hacerte pasar por alguien que no eres o ese alguien que querrías ser, yo creo que bien por ti. Porque, ¿quién somos en realidad? ¿Somos como nos ven los que están al rededor?
Lo que quiero decir es: ¿Somos lo que parecemos o somos esos que amparados por el anonimato aprovechamos para mosrar? A lo mejor esos amigos que conocemos gracias a internet nos conocen mejor que los que nos ven todos los días... Pero ese tema lo dejo para otro día, porque a veces me preocupa mucho que la gente se quede con una imagen y no se esfuerce en mirar más allá.
Pero hoy no. Hoy lo que os quería decir es que durante tres años no me ha parecido necesario fingir con una persona que conocí casi de casualidad, y con la que pronto descubrí que tenía muchas cosas en común. Y no solo intereses, sino una forma de ver la vida. Hace tres años que conozco a Gotty y sólo nos hemos visto dos veces (tres contando con este fin de semana) pero nunca he echado en falta verla más. Yo la conozco bastante bien, conozco muchas cosas de ella, a veces sé cómo se siente ante determinada situación y hemos compartido muchas cosas, a pesar de no estar en el mismo lugar. Me hace mucha ilusión verla porque es mi amiga, pero no tengo ni un ápice de duda de que lo vayamos a pasar mal, ni tampoco estoy preocupada por tener todo calculado al milímetro porque si no, algo surgirá. Como ocurre con los amigos más íntimos.
Cuando a veces me siento sola, siempre me queda el consuelo de que hay una persona que, aunque no me tenga cerca, se preocupa por mí y no tengo más que coger el teléfono para saber que lo que digo es cierto. Es verdad que nos conocimos por internet, pero esa anécdota no implica que no esté contentísima porque venga mi AMIGA.

jueves, febrero 21, 2008

Un corazón demasiado grande

A ella nunca le ha gustado conformarse. Ella siempre ha querido más y más porque menos siempre le ha parecido poco.
Por eso no se sonrojaba cuando decían que tenía un corazón tan grande que tenía cabida para mucha gente, muchos chicos, en realidad, y es que ella se preguntaba por qué no. Eran todos bien distintos, muchos inalcanzables, pero todos tenían posibilidades si algún día se los encontrase por la calle.
Pero la gente, en realidad, la gente no es así, le decían. La gente tiene sueños, pero sueños que pueda cumplir, porque los otros no generan más que frustraciones, tú lo que tienes que hacer es centrarte e intentar cumplir sólo uno, a lo sumo dos. Vale, estupendo. Entonces quiero ser astronauta y a la vez vivir en el campo con mis vacas y mis cerdos. Ah no, eso no. Tienes que buscar cosas que puedas llegar a hacer. Pero, ¿y por qué no? Si eso es lo que yo quiero. Ya, pero es que eso no lo vas a lograr. Bueno, pues entonces no lo lograré, pero al menos lo habré intentado. Bueno, si tú lo dices... Entonces, si yo quiero, ¿puedo desear todo lo que en el fondo deseo aunque sepa que algunas de esas cosas nunca se vayan a realizar? Yo qué sé, tú misma, no me apetece convencerte.
Bien, entonces como no sabes convencerme, seré astronauta, tendré mi propia granja, y alguna vez diseñaré trajes de flamenca, quiero tener mucho dinero mientras me paso toda la vida estudiando, quiero vivir más de un año en cinco países distintos por lo menos, también quiero ser pintora, médica, funambulista y hasta vendedora ambulante, que se parece a lo anterior y no sólo en el nombre.
Y es que para lo que ella nunca tuvo tiempo fue para preguntarse quién se inventó que no se puede desear todo.

martes, febrero 19, 2008

Ángeles y demonios

En mi casa hay una cosa que no puede faltar: el periódico los domingos. Yo, sin mi ración dominical de lectura del periódico me siento vacía. En realidad, son pijerías, porque alguna vez ha faltado y tampoco he pasado tanto síndrome de abstinencia y además, seamos sinceros, últimamente leo más el suplemento los lunes que los domingos, porque así voy ocupada en mis viajes del metro. En esas estaba yo ayer, leyendo el suplemento del domingo, cuando una entrevista levantó en mí los peores sentimientos.
Hay una periodista con la que me pasa algo curioso: cuando la veía en la tele me caía muy bien, un día me la crucé en un pasillo y no me dió buenas vibraciones, pero es que desde ayer está en el puesto más alto de personas que me caen gordas. A veces es verdad eso de que es mejor eso que dicen de estar callado y parecer tonto que abrir la boca y demostrarlo. Ojo, que no es la primera vez que pasa, hace poco hubo otra entrevista a otro periodista en la misma revista y decía las mismas palabras. No sé a quién o quién dirige las opiniones de estas personas pero me parece injusto que por ser los que tienen voz (y nunca mejor dicho) se solape la realidad.
Voy a centarme en la periodista (periolista me llamaba a mí mi abuelo, a veces creo que acertadamente) de la entrevista que leí ayer.
Esta señora dijo algunas cosas que sientan muy bien, como que no quiere acostumbrarse a las noticias de violencia de género y otras, que para quien no sepa nada de nada, siguen la línea de "los jóvenes no quieren trabajar, son unos borrachos, no tienen ideales y encima viven en casa de sus padres", que también quedan muy bien en determinados círculos. Claro, los jóvenes, esos que dicen que no protestan, tienen que callar y seguir manteniéndose con sus sueldos míseros. Y no hablo de mileuristas.
La gente que le hace el programa a esta señora (porque se lo hacen, ella es la directora, no puede hacerlo todo y digamos que aproximadamente la mitad de su plantilla no cotiza en la seguridad social, por así decirlo) cobra 300 euros al mes, que ni siquiera pone la empresa, sino que se lo da el Estado (y dando gracias, en algunos sitios a cambio te ofrecen la experiencia de trabajar con ellos, ¿qué más quieres?). Esa gente le sale gratis a la empresa, más que eso, le reportan un beneficio a cambio de nada.
Bien, pues también se asombra porque estos jóvenes de hoy en día sólo quieren figurar, salir en antena y ella les dice que hay muchos trabajos más. Pero unas líneas más tarde dice que ella empezó con 19 años presentando un informativo en televisión, que fue una locura, y yo me pregunto si ella cambiaría esa experiencia por lo que ella cree que debemos pedir los demás: estar siempre en la sombra. Ella empezó así y, como tantos otros, tuvo mucha suerte, porque de ese puesto y de algunos similares no le mueve nadie, a pesar de asegurar que a falta de una asignatura no tiene el título... Me gustaría que alguien le contara que todos esos jóvenes que sólo quieren figurar tienen que demostrar legalmente (por ley) que están finalizando sus estudios, pero, atención: si los finalizan no tendrán contrato de trabajo porque "no hay sitio para ellos" y lo que es más triste, les ofrecerán la posibilidad de apuntarse a otra carrera con tal de conservar su puesto (o no, porque las personas ya no son personas, no si tienen menos de 30, son fichas de ajedrez sin vida social que pueden cambiar todos sus horarios sólo porque de pronto ya no encajan en esa parte del tablero), y muchos ¿sabes qué? Lo harán, porque creen que aún siendo totalmente prescindibles, alguien se fijará en ellos y les dará un puesto, aunque sea a la sombra, e incluso pagarán dinero para seguir ahí, porque somos muchos y esto es la jungla.
Qué pena leer estas cosas en la prensa, qué triste que nadie quiera ver más allá. Qué tristeza que algunos profesionales se endiosen y acaben creyendo sus propias palabras. Qué lástima tener que hacerle el trabajo a alguien que ni siquiera te valora tanto como para pensar que él o ella algún día fue igual que tú.
Y por cierto, si no pongo el nombre de esta señora o del otro señor es porque todavía no me puedo permitir el lujo de tener principios, y si algún día tengo que trabajar para ella esto me puede perjudicar tanto que no me den trabajo. Y no, todavía no puedo decirle claramente: ahora el trabajo lo haces tú sola que yo me voy a quedar en la sombra, pero de mi casa.

lunes, febrero 18, 2008

¡Feliz año nuevo!

Saludos universitarios (lo cual significa que estoy en la uni haciendo tiempo entre una clase de presentación y otra).
Hoy, para muchos estudiantes, empieza un nuevo año. No así, literalmente, como si fueran chinos, pero casi. Porque si para el resto de los mortales el tener que cambiar el calendario de gatitos por el de perritos les despierta las ganas de hacer cosas y cumplir sus sueños (me pregunto por qué no me entraron entonces las ganas de famoseo, la gente se lo hubiese explicado mejor), a la gente (amargada a veces, sobre todo a principios de febrero, junio y septiembre, qué gente más rara) que estudia en estos centros de sabiduría y conocimiento (ja) es justo un día como hoy cuando se hace buenos propósitos.
Yo misma, por ejemplo. Como digo, vengo de la primera clase, ¡a primera hora! (estas cosas no las suelo hacer más que el primer día, os lo aviso desde ya para que comprendáis lo que os estoy contando), y he desgastado esa hora de mi vida en proponerme venir a todas las clases que pueda. Y a hacer los trabajos, que valen un 30%. Y todo, todo, todo.
¡Qué graciosa! La primera traba, ahí al tenemos, es a primera hora, mmm mal rollo. La segunda, que los martes me coincide con otra. Uff. Tercera, que no conozco a nadie en la clase. Y como consecuencia, cuarta: necesito gente para un grupo y sigo sin conocer a nadie. Puff, qué mal.
Así que, siendo realistas, mis buenos própósitos se quedan pegados cual chicle de fresa en las incómodas sillas de metal del aula y yo me voy tranquilamente a seguir mi vida fuera de ella.
Vamos, como todo el mundo el día 2 de Enero.

domingo, febrero 17, 2008

Los domingos

¿Qué tienen los domingos para ser tan aburridos? Las muchas veces que he trabajado en fin de semana he pensado que si tuviese algún domingo libre, éste no sería nunca jamás aburrido, pero aquí me tienes otra vez, un domingo por la tarde, con la misma sensación de hace unos años. Mañana toca la vuelta al cole (y pensar que se acabó el martes) y estoy muy pero que muy perezosa. He visto mi horario y me canso con sólo mirarlo, la verdad.
En fin, la comida con Peps un poco más y no se celebra, y es que como buena famosa (ah, ¿que no sabíais que ahora soy proyecto de famosa? pues sí, pues sí, me he subido al carro de la farándula) hemos ido buscando algún sitio chuequense donde comer, ya no te digo donde encontrarme con gente de mi estatus, sino donde poder comer a un precio razonable (hasta que no me den algún guión, dime tú, jaja). Pues el caso es que los domingos, al parecer, esa zona está muerta así que o bien la gente se va a la Latina (buena idea, se nos podía haber ocurrido antes y no cuando estábamos a punto de comernos un periódico) o bien se queda en su casa pasando la resaca. Total, que al final hemos conseguido encontrar un restaurante y ¡con mesas libres! ¡aleluya! El afortunado local que nos ha acogido ha sido Wagaboo (o "guagabú", literalmente, así lo llevaba escrito uno de los camareros en su camiseta), donde la comida era aceptable, pero el precio nos ha parecido poco acertado, pelin careros para lo que nos han dado. Palabra de críticas. De ahí hemos ido a Diurno (el videoclub/cafetería) y nos hemos comido una tarta de queso (Pepi dice que la suya es mejor) con sendos capuccinos. Ha sido la mejor manera de pasar la tarde aunque con el día que hacía hemos acabado ligeramente empanadas, más de lo que ya estamos de por sí.
Y ahora, a pesar de que es tirar piedras contra mi propio tejado os voy a demostrar que por muchos años que lleve ya estudiando periodismo (vamos por el 5º) hay una cosa que no se aprende, y es a hacer comentarios inteligentes (reproduzco una conversación que me roba el sueño):
Yo: Es que te quería saludar porque soy de Móstoles, imagino que te lo dirán mucho...
X: ¿De Móstoles? Pues no, no me lo dicen mucho, no...
Y es que yo me pienso que los mostoleños estamos en todas partes y lo más común es pregonarlo por ahí, pero no, es que no. A eso añadirle la pregunta "¿Qué te parece lo de tener unos campos de fútbol con tu nombre?" y tendréis el recuerdo imborrable de alguien que sólo sabía recurrir a lugares comunes.
Por cierto, que cuando sea famosa, ya os aviso, ¿eh?

Críticas gastronómicas


Hoy he quedado con mi querida amiga Pep's. Ése es el nuevo nombre que le he puesto, y como está acostumbrada a que nunca la llame por su verdadero nombre, no le importa. Antes de eso fue Moho (aunque ése no se lo puse yo, pero me hizo tanta gracia que me lo quedé), y de ahí mojón (ése no duró mucho, era ofensivo), Pepitilla, Pepi, Pepita, Pepa (tampoco fue mío, es su nombre artístico), MariJose (me ha dicho más de una vez que no le gusta, pero a mí cuando tengo un nombre en la cabeza no intentes borrármelo), alguna que otra vez me ha salido -sin querer- Maria José (el auténtico) y... Bueno, seguro que hay alguno más, pero ya no me acuerdo.
El caso es que hoy vamos a comer por ahí, como en nuestros viejos tiempos de fines de semana de desenfreno culinario. Bueno, o a lo mejor no, a lo mejor sólo nos vamos al Vitamina a comer bufé de ensaladas, poque en teoría las dos estamos a régimen, pero, ¡qué mas da! Si allí donde vayamos derrochamos glamur y sabiduría gastronómica, jeje.
Un día le dije (a Pep's) que con ella se despierta mi yo creativo, que me apetece hacer un montón de cosas. Ella, que dice ser una persona sin sentimientos casi hasta se emociona, claro, porque no está a costumbrada a que le diga cosas buenas, lo más normal es que me meta con ella y amenace con abandonarla como amiga. Pero es que es verdad, creo que es la única persona a la que le puedo decir una locura y le parezca normal (quizá porque ella también está un poco tocada de la cabeza).
Así que en fin, ésa es mi Pepi, y si hoy no hacemos de críticas gastronómicas (Arita&Blanes) pues seguramente hagamos cualquier cosa diferente y divertida. Ante cualquier novedad, os mantendré al tanto.

sábado, febrero 16, 2008

Un arte que sea arte

Esta semana se han juntado las dos muestras de arte más importantes que se celebran en Madrid: por un lado, la feria de Arte Contemporáneo, ARCO, y por otro, la pasarela Cibeles. Sí, yo soy de las que considera que la moda es arte.
Pero claro, ahora digo que me parece arte y pensaréis que me gusta lo mismo que a todos esos que alaban unas cosas que te cuesta mirar sin entrecerrar los ojos. Pues no, por supuesto que no. Es más, de eso va esta entrada: ¿os podéis creer que una diseñadora de El Ego de Pasarela Cibeles - la plataforma para diseñadores noveles - aparece en El País de ayer diciendo que ella no idea sus diseños para que se los ponga la gente? Increíble. O sea, que hemos pasado de usar la ropa por necesidad (para resguardarnos del frío, principalmente) a que la ropa ya no sea ni para ponérsela. Me pregunto qué opinará esta tía (sin ánimo de ofender) de toda esa gente que básicamente quiere la ropa para no ir desnudos, qué les daría si ella no hace la ropa para ponérsela. Dirá que es arte, pero... he visto sus diseños, y llevar cuantas más cosas colgadas mejor no es arte. Algunos dirán que sí, a mí me da igual.
Para mí arte, en el caso de la ropa es aquello bonito, aquello que hace que quién lo lleve sea más bonito aún, aquello que hace que te sientas bien, esos diseños espectaculares, o esos tan sencillos que te hacen preguntarte cómo no se le había ocurrido a nadie antes. Eso sería arte (en la moda), lo bonito, lo que despierta en ti una sensación (en este caso agradable), y sobre todo, en el caso de la ropa, es arte en movimiento, encima de una persona, nunca pensando que nadie se lo va a poner.
Con la alta costura a veces pasa un poco lo mismo, hay cosas que nadie se va a poder poner porque sí, porque no habrá un evento social donde lucirlas, ni siquiera la alfombra de Hollywood se presta a ello... Y hay otros que, efectivamente, no hay donde lucirlas, pero por extravagantes, por feas, digámoslo. Pues será arte, ¿pero de qué sirve? ¿Para decir "nunca creí que podría poner todas estas cosas encima de una persona para que pasee por la pasarela"?
No hay que desmarcarse tanto de la gente, yo creo, el arte es para gente como tú y como yo, no para aquellos que se las dan de entendidillos, como ésa diseñadora, que sabrá de coser, confeccionar e idear patrones, pero el buen gusto, muy a su pesar, no se lo ha debido dar nadie. Gente con el mismo espíritu (el de tratar la moda como arte) y que lo hace bien (porque se acuerdan de que la ropa es para ponersela) hay mucha: DavidDelfin, por ejemplo, John Galliano, otro más; esta gente prepara las cosas para que sean diferentes, para buscar reacciones sí, para impactar, pero sus diseños, si tuviésemos para pagarlos nos harían algún apaño algún día. Es decir, podrían VESTIRNOS alguna vez.
En Arco creo que pasa un poco igual, creo que ya se han ido un poco por los Cerros de Úbeda: entre que la entrada cuesta 35 euros (euracos, diría yo), sólo por entrar a verlo y las cosillas que a grosso modo he podido ver en la tele... Entiendo que la gente pague mogollón por Van Gogh, Picasso o Andy Warhol, pero no por un coche abarrotado de complementos estrambóticos, que ni siquiera vas a poder lucir (a ver cómo lo metes en el salón) y que, sinceramente, debe causar daños psicológicos sólo con estar cerca suya.
Creo, con todo esto, que los artistas en general se están excediendo un poco: ropa que no es para vestir, arte que no es para disfrutarlo, comida que no es para comerse, música que no es para escucharse y que busca la experimentación, cine que no es para verlo... Pues me borro de esta cultura.
PD: Y por cierto, que hay otras cosas muy chulas de El Ego, también algunas en Cibeles (cada vez menos, qué pena), cocineros que merecen toda la fama que están teniendo y músicas alternativas que merecen que les dediquemos un respeto, es lo que sale cuando innovas pero no pierdes el norte.

viernes, febrero 15, 2008

Las fotos que nunca te hice

Anoche estuve pensando sobre la foto que publiqué el otro día, la borrosa. La verdad es que, como dice Eva, así al menos tengo una historia que contar... Y me di cuenta de que no es sólo una historia que contar, ¡que son muchas! En serio, me acabo de dar cuenta de todas la fotos que por cualquier motivo no he podido hacer o no han salido y que casi superan a las que sí tengo (y os diré que podría ser difícil).
Os detallo:
  • Mi foto con Victoria Beckham: Sé que muchos la odian, pero yo no. Y me da igual. Uno de los días más impactantes de mi vida fue aquél en el que me la encontré paseando por el Xanadú (mi segundo hogar), se metió en el Juguettos y con mi amigo Rober, que trabajaba allí, nos acercamos a pedirle un autógrafo. Fue simpatiquísima (de verdad, os lo prometo) y nos firmó en un tiquet de la tienda (no teníamos otra cosa). A pesar de que llevaba mi móvil con cámara (mala, muy mala, pero cámara al fin y al cabo) sólo cuando me fui me di cuenta de que le podía haber pedido una foto, y así demostrarle al mundo entero que Vicky a veces ¡va en chándal!
  • Mi foto con Dani del Canto del Loco (Corso en Cuenta Atrás, por si alguien le conoce sólo por este gran trabajo): En el mismo sitio que Victoria, el Xanadú (es un buen sitio para ver famosos, la verdad), iba un día tan contenta con mi madre y unas bolsas de comida del Burger King (en aquellos días en los que aún comía esas deliciosas hamburguesas... mmm) y de pronto digo "¡No!", pero era que sí, que Dani estaba con un par de amigos buscando una tienda donde comprar, literalmente, "gallumbos". Fue tal el impacto que ni siquiera me acerqué a decirle nada. Es más, luego lo volví a ver comiendo y tampoco. Y eso que yo soy de las que compra sus discos originales y todo.
  • Mi foto con Geri, de las Spice Girls: Antes de ser fan de Victoria (eso me vino con la edad), en mis tiempos mozos, yo era de las de Geri. Mi amiga Marta también, y da la casualidad de que un año, el día antes de su cumpleaños la ex-Spice visitó Madrid (en concreto, los 40 principales) y allí, cómo no, estábamos Marta y yo para verla. Hicimos la foto, pero claro, eran tiampos de carretes y no abíamos qué tal había quedado hasta que fuimos a revelarla y... ¡la foto no salió! Sí, una vez más el destino me dejó sin una foto para la historia.
  • Foto con The Moffatts (mi grupo favorito en la adolescencia): Teniendo ya mis 16 añitos, este grupo, como digo, mi preferido (bueno, junto con los Backstreet Boys, pero ya dice mi padre que teng un corazón muy grande), vino de visita a España para dar un concierto de presentación de su nuevo disco, también patrocinado por los 40. Esta emisora organizó un concurso en el que tenías que enviar o llevar en mano una postal, y si salía elegida por sorteo, podrías conocerles después del concierto. Yésica y yo compramos cartulinas e hicimos unas 200 postales cada una, todas dibujadas, cada una distinta... Vamos, que estuvimos toda una tarde haciendo postales, ¡toda una labor! Después las lleamos en mano. Y otro día, aprovechando que estaba por Madrid, fui con mi amiga Marta por allí y entregamos algunas postales más. Nos tocó, claro. Llegó el gran día y estuvimos con ellos. Nos hicimos fotos con cada uno por separado, tal y cual y a mí me dijeron que ya me tenía que ir, que llevábamos mucho rato y que había más chicas esperando, y me llevaron aparte. ¿Qué pasó? Que estando en la distancia vi cómo mis dos amigas se hacían una foto en conjunto con los cuatro hermanos ¡mientras yo me tenía que quedar mirando! Fue una desgracia que llevé conmigo durante años y años...

Y.. Creo que ya está. Seguro que hay alguna más que no recuerdo pero ya véis que siendo tan fanática fotográfica como soy, lo de Hugo Silva (porque el de la foto es él) una historia original, pero sólo una historia más.

jueves, febrero 14, 2008

San Valentín

La gente es muy reacia a celebrar San Valentín porque dicen que es un invento del Corte Inglés. Bueno, tienen razón, pero no más que esas Navidades masivas en regalos que nos estamos acostumbrando a celebrar. Sólo que en ésas no sólo participa El Corte Inglés, sino todos los establecimientos de hostelería (donde se celebran esas cenas de empresa cada vez más comunes, las fiestas de Nochevieja y además Nochebuena y Reyes -cualquier día es bueno-), también todas esas tiendas de ropa que buscan negocio no sólo en regalos sino en vestuario de las mencionadas fiestas, los supermercados que venden comidas a granel para celebraciones familiares, compañías de teléfono que nos incitan a mandar mensajes en cadena para felicitar las fiestas de una forma aun más original que nuestros cuñados/primos/vecinos... En fin, que San Valentín es comercial, sí, pero no nos hagamos los puritanos ahora diciendo que no lo celebramos porque es un invento de los centros comerciales. Los hay que dicen que prefieren demostrarlo todo el año, y molaría que cuando dicen eso tuviésemos a la pareja al lado ratificando o rectificando lo que el otro dice, porque a mí me da la sensación de que quien dice eso en realidad "cree" que lo demuestra todo el año, pero, queridos amigos, a veces hay que hacer un esfuercito y hacer algo especial por el otro.

Y dejando todo lo dicho aparte, yo no soy muy de celebrar San Valentín, básicamente porque por lo general no suelo tener dinero, ni tiempo, ni ganas, y sobre todo, porque suelo estar de exámenes, dicho sea de paso. Pero bueno, he pasado muchos 14 de febrero sola, sintiendo envidia (yo creo que ni sana) de esas parejas que paseaban de la mano en un día como hoy (un año lo único especial fue que me cargué mi chaqueta favorita al pintarmela con un pilot... emocionantísimo), y también he pasado un San Valentín emparejada pero sola también (quien me conozca entenderá por qué). Así que este año me apetece decirle al otro que le quiero, pero claro, él no está muy por la labor (el que está de exámenes es él)...

Pero como me da igual lo que él quiera o no porque yo voy a mi bola, ésta va a ser mi felicitación, a ver qué os parece (como ni siquiera sabe que existe este blog, no corro el peligro de que me descubra, jiji).

miércoles, febrero 13, 2008

Vaya, vaya...


Tengo dos cosas que contar y no sé cómo hacerlo... Las dos me gustan y las dos son emocionantes: Una, que me voy a dedicar al mundo de la farándula (bueno, quisiera, más que nada) y otra, que puedo seguir siendo economista y periodista... ¡Me he salvado de la quema!

Todo ha sucedido muy rápido, me he conectado y he mantenido la siguiente conversación con Eva:

Eva: ¿Qué tal, qué tal qué tal?

Yo: Genial

Eva: ¿Cuánto has sacado?

Yo: Ah no, eso no. Creí que decías la fiesta.

Eva: Ara, que ha salido LA nota.

Y he abierto mi correo... ahí estaba: Envío de Notas Provisionales. ¡Un 6'8! Igual que si fuera un 5, igual de aprobado, pero encima voy de sobrada con un 1'8 más, ¡ea! ¡por si las moscas! En fin, que estoy contentísima, porque ahora lo veo todo un poco menos negro y veo que mi esfuerzo a veces sí es recompensado.

Y por otro lado, está mi otra yo. La que celebró ayer por anticipado la emoción de haber aprobado, sin saberlo. Por si acaso.

Esa yo glamurosa (la auténtica Ari Bradshaw) estuvo anoche en el Hotel Palace en la Fiesta del Calendario Larios 2008. Sí amigos, ahí estaba yo. Bueno, yo y mucha, muchísima gente más. No me dió tiempo a conocerlos a todos, pero puedo decir algunos de los que estaban allí y sí sé como se llaman: Íker Casillas, Arturo Valls, Hugo Silva, Jota (vale, de ése no me sé su nombre, pero es más divertido que se llama Jota y que le quiere conocer I), Andy (¿o Lucas? El de pinta de ser de la Rosilla), Eugeni, Fernando Tejero, niña cubana del Internado, chicos del Internado y el cocinero de la misma serie, Miguel Such, Laura Ponte, Laura Sánchez, Arancha de Benito, Mateo (Lucas en The Comisair), la cantante de La Quinta Estación, Jorge Fernández, actores de Hospital Central y de Yo soy Bea, la novia de Adrián en Nada es para Siempre, el periodista del corazón Aurelio Manzano (me la agarras con la.... Patricia Conde dixit), Berta Collado, modelos (chicos, como Jon Kortajarena) y modelos (chicas, que no conozco) y Raquel Navamuel (Yuma en Yo soy Bea) y por supuesto esa persona encantadora y de buena familia (la mía, para más señas) que es su marido, Carlos.

La fiesta, os diré, al principio no parecía muy allá, quizá porque el primer cóctel que probamos no nos gustó mucho y por eso, porque sólo llevábamos un cóctel. Pero poco a poco el sitio se fue llenando (y después vaciando, gracias a Dios, porque estaba hasta la bandera), me encontré, como digo, a mi primo por sorpresa y el ambiente se fue caldeando. Tanto que creíamos que no íbamos a durar mucho y al final nos fuimos a la vez que Hugo Silva (y Arancha de Benito, con su Audi la tía). No os voy a contar muchas intimidades de la fiesta (es de bien nacidos ser agradecidos.. y poco cotillas) y como tampoco quiero presumir mucho os voy a poner sólo la foto que más deseé durante toda la noche. Y os digo una cosa, no está retocada, salió así directamente, para mi desgracia.
NOTA: Si la ves de lejos, igual distingues quién es y hasta que sonríe...

¡Qué gran día el de hoy y qué gran noche la de aquél día!


lunes, febrero 11, 2008

Pronto, muy pronto, esta imagen pasará a las historia... Durante 3 meses, claro. ¿Tres? Quizá menos, pero ya os mantendré al tanto.
Además, me imagino que las frambuesas (mmm... ricas) ya no estarán, que eso ha sido porque hemos ido hoy al Hipercor, a ver si os creéis que aquí todos los días son fiesta.
En el fondo luego echo un poco de menos esta época exameneril, sobre todo si todas fueran como ésta, con la tranquilidad de hacer dos exámenes (vale, estoy obviando el tema de los nervios, de por qué son sólo dos). Días como estos tengo mi rutina: no tengo que madrugar excesivamente, desayuno con tranquilidad, no tengo que salir de casa si no me apetece, me acuesto tarde... En definitiva, son unas vacaciones ocupadas.

Me imagino que el trabajo en casa debe ser así, (lo es, mi hermano tiene un día de teletrabajo a la semana) y la verdad es quevme gusta. Lo malo es que si me quiero dedicar al periodismo, mucho mucho no voy a estar en casa, y lo del teletrabajo lo veo complicado (a no ser que lo del blog prospere, que no sé yo). En fin, a lo que iba: conservad esta imagen en vuestra memoria porque una vez termino los exámenes no vuelvo a ver mi escritorio despejado nunca más. Y es que soy bastante desordenada, anque últimamente intento controlarme un poco (un poco sólo) porque hasta yo me agobio, pero es que no sé de otra forma. Por eso he hecho una foto, para recordarlo cuando no esté y mi madre lo eche de menos así, despejadito.

En fin, que mañana "acaba" más o menos esta tortura (hasta que no salgan las notas...) y volveré a ser libre como el viento, ¡por fin!

domingo, febrero 10, 2008

Injusticia

Llevo desde ayer deseando comer un bollo, una palmera o unas tostadas con mantequilla y mermelada (con pan de barra, que conste, como en Cádiz). Pero por causas ajenas a mi voluntad (bueno, mi voluntad es adelgazar, pero no hacer régimen), pues la cosa no puede ser.
Vale, eso lo acepto. Y puedo pasar el tema de las recetas de
Falsarius, porque voy yo a buscarlas, así que eso me lo busco yo. Ahora, el toparme sin querer con este vídeo, no me parece nada justo.

sábado, febrero 09, 2008

¡Vaya semanita!

Sé que ése es el nombre de un programa (muy bueno, por cierto) de la televisión vasca, pero además me sirve para resumir en dos palabrejas los últimos días. Estamos en época de altibajos, amigos, así que agárrense porque todavía vienen curvas (con chica incluída).
El sábado, hace justo siete días, estaba en casa de mis padrinos haciendo una cata de tortillas y salsa brava, para acabar llorando de risa con un juego de mesa. Uno de esos días sencillitos pero para recordar durante mucho tiempo.
Después, empezamos la semana (en el sentido en que la marca el calendario) con la resaca de haber sido enlazadas por uno de nuestros blogs favoritos, Chica de la Tele, y a los pocos días nos volvía a enlazar, el martes en concreto, ¡y encima a una entrada mía!. Ese mismo día, el martes, tuve que pasar medio día (soy una exagerada, ya lo sé) en la academia, porque de pronto se les había ocurrido que podía entrar un modelo en el examen que no habíamos dado (cosa que no ha ocurrido, por supuesto).
En esta semana he recibido también dos noticias chulas (ya, es que no sabía cómo describirlas), y es que no sólo Gotty viene a Madrid (tema del que ya os hablaré otro día) sino que el martes me voy de fiesta, pero de fiesta glamurosa, a ver qué os habéis pensado... ¡Por fin voy a entrar al Palace! Lo creáis o no, he pasado largas jornadas en la puerta de ese mismo hotel, esperando que saliese alguien a quien yo deseaba ver, gritándole cosas al balcón o simplemente haciendo cola para algún concierto. Siempre desde fuera, y siempre me he preguntado cómo sería por dentro. Alguna vez se me ha pasado por la cabeza entrar y tomarme un café (aunque no me guste), sólo por ver qué se siente al ver que te dejan entrar, que eres uno de ellos y sobre todo, por cruzar el límite y ver el "más allá de las puertas giratorias". Pues sí, ahí voy a ir yo... Ya os contaré, a ver si hago fotos si no me da mucha vergüenza.
Además, Pedro ha aprobado su examen, así que ya sólo le quedan dos asignaturas para terminar la carrera. Si generalmente me alegro por las cosas buenas que le pasan a los demás, cuando son a mis seres queridos las vivo con una alegría propia.
Y todo esto, esta semana de cosas emocionantes, pertenece a la misma semana de nervios, de angustia, de noches sin dormir, de agobios, de rezos nocturnos... A esa semana previa al examen quizás más decisivo que he tenido nunca (más que selectividad, mucho más diría yo). Y hoy, por fin, ha acabado todo.
Me queda uno por hacer, pero la verdad es que estar en tercera convocatoria es totalmente distinto, horrible igualmente, pero con la tranquilidad de que bueno, en realidad, sólo has ido dos veces a examen, así que no eres tan fracasada como para estar en el limbo. El martes se acaba todo, o mejor, el día que salga la nota acabará, como dije el otro día, para bien o para mal, pero espero que con ella no se vayan todas estas emociones y altibajos que le dan esa pimienta (la sal ya se me queda corta) a la vida.

jueves, febrero 07, 2008

Se acerca el día.

Quisiera hacer una cuenta atrás tipo tomatera para marcar los días, horas y minutos que faltan para que llegue el Día del Juicio Final. Lo que pasa es que no me permito a mí misma pensar en ello como una fecha en la que me lo juego todo así que si en algo pienso todo el día es en lo bien preparada que voy, lo bien que me lo sé y me marco pequeños objetivos y pequeñas metas como "mañana hago hasta aquí y si no, no se qué". Y así se me han pasado estas semanas. Son los exámenes más tranquilos que he tenido en años, pero a la vez son tranquilas a cambio de algo que espero que salga bien... Si es así, si todo sale como espero, pues queda mucho mucho trabajo por delante, porque a cambio de estas semanas vacías he tenido que dejarme algunas para septiembre, así que si apruebo tendré que trabajarmucho en verano. Si no sale bien, pues ya veremos (es que de mmento, ni me lo planteo).
En fin, que mañana no sé si escribiré nada porque aunque seguramente tenga tiempo, porque ya esta todo ultrarrepasado, seguramente no tengo mucho más que decir, ¡si es que mi vida gira en torno a betas, alfas y símbolos raros! Cada uno con su significado, eso sí, no nos liemos.
Así que de momento, esas son las novedades en el frente, os mantengo al corriente, ¿eh?
¡Deseadme suerte!

miércoles, febrero 06, 2008

Me encanta hacer planes

Distorsionando un poco aquella maravillosa frase del jefe del Equipo A (no me acuerdo de su nombre)... Tengo que decir que me encanta hacer planes, y en especial cuando estoy de exámenes (sobre todo éstos) porque me hace ver que hay luz al final del túnel, y eso se agradece, porque estudiar a lo tonto, pues no. La tarde ha empezado mal, porque estaba yo felizmente echada la siesta (felizmente no, porque tenía frío y los nervios no me dejan dormir pero bueno imaginemos que estaba en un mundo ideal de ensoñaciones), cuando me ha despertado un mensaje de Gotty, que decía que tenía que decirme algo importante. Como la conozco, he pensado que me había vuelto a linkear Chica de la Tele, pero no, es que... ¡viene a Madrid! ¡Sí! (mi amiga, no la chica de la tele, que creo que ya vive aquí). Tantas plegarias han surtido efecto y viene a pa sar todo un fin de semana. 48 horas de planes que llevamos haciendo desde que vino el año pasado, o sea, muchos planes concentrados, ¡genial!
Y después, he venido aquí a mirar mi correo y me ha tocado un concurso: genial al cuadrado. Ahora que ya tengo de acompañante a mi amiga la cantante (soy poetisa sin saberlo), me falta terminar los exámenes y hacer algunas sesiones de chapa y pintura... Que falta me hacen.
A eso le añadimos los múltiples planes que tenía ya de por sí con Pedro, con mi madre, con Pep's y Esther y hasta planes tabajeriles, pues... Creo que voy a estar ocupada hasta el día del juicio final. ¡A ver luego cuantas de esas cosas hago!

martes, febrero 05, 2008

Animales

Ésta patorra que veis aquí que parece decir "fotos no" pertenece a mi querido gato Chul (o como queráis llamarle, él ya está acostumbrado a mis multiples motes).
La foto es de este mediodía, cuando he acabado de comer, le he visto estiraillo en la mesa tan salao' y no he podido reprimirme, he tenido que hacerle una sesión de fotos.
Claro, que el pobre ya está acostumbrado, porque ya hasta posa, que entre mi padre y yo lo tenemos todo el día bajo los focos, como quién dice. Y cuando no, a abrazarle, besarle y/o cepillarle entre mi madre y yo. O a jugar con él. Vamos, que toda nuestra vida familiar gira en torno al bicho.
Y os diré que no me importa. Antes que él estuvo Cotton, nuestra perrita, y durante un tiempo, su hijo Chupy, y a todos (incluido el loro que tenemos, Pipo, que es un poco desagradable y las tortugas que tuvimos, Caty y Cloti), a todos ellos les hemos querido igual y los hemos tenido igual de mimados. En mi casa hay más fotos de los perros (y ahora del gato) que mías, con eso os digo todo.
Hay mucha gente que no lo entiende, que cree que es exagerado querer tanto a un animal que no habla (como si eso fuera esencial) y que simplemente no comparte esa opinión. Vale, lo respeto. Pero hay algo que no tlero y es que la gente trate mal a los animales. Gente que los usa para defender su casa o cazar y luego se desentiende, gente que cuando se cansa los abandona, gente que simplemente les hace daño por diversión o porque sí... En definitiva, la gente que no respeta a los animales como si fueran personas me da la impresión de que ni siquiera tratará bien a los que sí lo son.
Así que si eres una de esas personas, casi te agradecería que no te acercases mucho a mí, o por lo menos, evita decirme esa frase que tantas malas vibraciones me da como "es quea mí no me gustan los animales". Pues posiblemente tú tampoco le gustes a ellos, ni a mí tampoco.