martes, junio 17, 2008

Ooooh casi

Un cartero reconvertido a examinador es el culpable de que mi coche siga aparcado en la puerta de casa. Sí, amigos, el hombre no tenía el día y no ha querido que me lanzase a atropellar a algún peatón (o peatona) despistado (la broma del género femenino empieza a estar pasada de moda, por eso aprovecho antes de que caiga en el olvido como "digamelón?" o "fistro").
Os prometo que hasta que no se me ha calado el coche he conducido mejor que en toda mi vida (yo creo), más que nada porque se me da bien reaccionar ante situaciones de presión... Sin embargo el Sr.Cartero-Examinador ha empezado a resoplar y ya el ambiente se ha puesto ultratenso ahí, hasta que mi profe ha hecho eso que Eva y yo odiamos: cogerme el volante. Según él me iba a llevar el retrovisor, según yo, es una afirmación dudosa... Total, que el hombre no tenía el día, nos quería suspender a los tres, pero no tenía motivos suficientes para hacerlo con el chaval qu iba detrás mía, más allá de "nos ha mirado lo suficiente para ver si venían peatones". Así que... ¡otra vez será!

2 comentarios:

eva maria dijo...

¿Puedes decirle a tu profesor que hay una cosa llamada "seguro"? La próxima vez podría dejar el beneficio de la duda para que no te joda el examen...

Verónica dijo...

Vaya!! Que rabia!!! Ya me contarás la siguiente vez si te toca un inspector-examinador, que no sé que es peor... Muak