lunes, abril 21, 2014

Cosas que hacer en Madrid en un día de diario

¿Os acordáis de la semana pasada? De la parte en la que estábais sobrios, al menos. Todo eran jijís y jajás porque os íbais de vacaciones. Y ahora... ¡Llega mi venganza!

Porque si hay algo mejor que Madrid vacío en Semana Santa es Madrid lleno pero de gente que trabaja, con sus bares y tiendas cerrados y la ilusión óptica de que eres libre como el viento... Al menos durante 3 días.

Efectivamente, tengo 3 días libres, mi propia Semana Santa, y pienso aprovecharla como nunca.

Por ejemplo...


DiverXo





Cuenta la leyenda que domingos y lunes es posible encontrar al mismísimo David Muñoz (el dueño de DiverXo, no éste) en su restaurante experimento, DiverXo, ese sitio que siempre está petao de gente en el Espacio Gourmet de El Corte Inglés de Callao. Si la gente pudiente y/o ahorradora debería visitar al hermano mayor al menos una vez en la vida, los menos afortunados no podemos perdernos sus locuras callejeras. Yo estoy deseando hacerlo.


La tortilla de La Ardosa



Porque dicen que es de las mejores y estoy harta de probar, en todo tipo de baretos, las peores. Si me queda hueco después de lo de StreetXo, pienso ir y buscar en sus paredes la foto firmada que tienen por Frank Sinatra.




Y seguir comiendo...



Volver a disfrutar de las bravas de Arola, o las croquetas de casa Julio (esas que dicen que le molan a U2 y que probé el otro día con mi Kortvex) o incluso hacerme una ruta de tabernas y bravas que dejaría picueto a mi nutricionista.




Celebrar el Día del Libro



Como cada año, iremos a La casa del Libro, nos separaremos y buscaremos un libro para el otro. Nos iremos a cenar y los intercambiaremos. Las tradiciones solo hay que inventarlas y mantenerlas.

Quiero que me sorprendan, pero espero que sea con "La noche soñada", la última y deseada novela de Màxim Huerta:




Y, por supuesto, montar un concierto en casa con mis nuevas Spice Girls:



Para mi padre: Dile a mi madre que sería ideal también ir a comprar telas, que me haga un hueco o algo y se coja el autobús. Besis.

domingo, abril 20, 2014

Cosas que han llegado (y no) con los 30

Como sabréis, porque lo he repetido hasta la saciedad, el jueves fue mi cumpleaños. He alcanzado los 30, cambio de década, un hito en mi vida que ha traído consigo... ¿nada?

Repasemos la lista:

¿Un fiestón épico?





Mmm... Más bien...





Noto dentro de mí la madurez...





Perdón, SERENA madurez:




Vivo feliz con mi edad y todos los recuerdos y vivencias que ya atesoro:





Sé perfectamente lo que quiero:





Y, por supuesto, quién lo iba a imaginar, no me importa nada que los mayores que yo suspiren "ay, pero si eres tan joven" con envidia mala y los más jóvenes flipen en plan "no me puedo creer que se puedan cumplir 30."






Para mi padre: Gracias por los limpias nuevos, es como conducir un Ferrari ahora mismo. Un Ferrari con limpias nuevos, claro.

miércoles, abril 09, 2014

Cosas que hacer a los 30: ir al lago rosa

Resulta que, rondando los 30, he descubierto algo que me apasiona... ¿Quién me iba a decir a mí, urbanita por naturaleza (qué contradictoria soy siempre), que me iba a apasionar el campo? Con su cielo azul, sus prados verdes, sus lagos rosas...

El otro día, por casualidad, como ocurren algunas de las mejores cosas de la vida (me pregunto si esto de soltar frases de gran calado tiene que ver con la edad o que me estoy volviendo imbécil), descubrí un lago que es mi favorito desde ya.

Esperad un segundo que busque el nombre en Google porque es mi favorito pero todavía tengo que interiorizarlo...

El lago Hillier, en Australia (ahora sí).




Y es mi favorito, a la vista está, por su color. Supongo que también hará las delicias de cualquier chica que pase las mañanas de sábado viendo "Guerra de cupcakes" o "Tartas de boda." Los chicos, en general, tendrán un pensamiento único y generalizado: "Eso tiene que ser radiactivo." Que es básicamente lo que acaban pensando de cualquier cosa de colorines con pinta de molar y que nos dicen para intentar disuadirnos. Salvo si son Dunkin, que entonces no sólo nos animan a comprarlos sino que se comen media docena sin pestañear... Porque pestañear es cosa de chicas, como el lago rosa.

Sin embargo, como uno de los propósitos que me he marcado de los 30 en adelante es seguir culturizándome, aunque sea con datos absurdos o viendo todas las pelis en cartelera de miércoles en miércoles (con la oferta a 3,90 del cine, qué MA-RA-VI-LLA), he decidido investigar sobre este lago... ¿Se me caerá la piel a tiras si me baño en él? Mira que si me voy a ir hasta Australia y luego voy a volver pachucha igual no me compensa... O igual sí, no sé, depende de lo rosa que resulte...

En fin, resulta que no, que el color nada tiene que ver con vertidos de fábricas de Barbie ni sus peces comen purpurina ni en él nadan delfines unicornio (un tipo de ser que me he inventado y que me mola mucho desde ya), y aunque este color suele deberse a microalgas del tipo Dunaliella salina, en este lago no ha sido comprobado, porque es el único con agua verdaderamente rosa (color chicle si la ves de lejos, clarita de cerca, tipo la limonada que te dan en las bodas de internet).

Pero, ¿qué es eso de que es el único con agua verdaderamente rosa? Es que, ¿acaso no es único en todos los sentidos? Pues sí, pues sí, estoy maravillada con el concepto y resulta que hay unos cuantos más.

También está, por ejemplo, el Lac Retba (Senegal), que en la siguiente foto parece como si te bañases en Titanlux:


Y también la salinas de San Francisco (California), mucho más trendy, que es lo que uno espera siempre de la Costa Oeste:



Y... Como la suerte siempre acompaña a los amantes de lo rosa (esto me lo acabo de inventar también pero me dejáis porque es mi blog y CASI mi cumpleaños), resulta que, a lo mejor no es tan espectacular como el australiano, pero tengo (tenemos) una laguna rosa bien cerca:


A unas tres horas de mi casa me espera la Laguna de Torrevieja, que no sólo es rosa y cuqui y ya quiero ir a hacer un picnic en su orilla, sino que además, dicen, tiene lodos curativos. Un chollo, vamos.

¡Ya tengo plan para mis vacaciones de los 30!

Nota para mi padre: esto es un poco como el ordenador rosa que pedí alguna vez, pero a lo grande.

martes, abril 08, 2014

Cosas que hacer a los 30: volver a la Warner

Está claro que hay lugares que raramente frecuentas durante un tiempo y de pronto se convierten en tus imprescindibles (y lo mismo te digo lugares que te incluyo también a personas, prendas de ropa, COMIDAS...)

Este es el caso de mi nuevo parque de atracciones favorito, el Parque Warner, el cual visité por primera vez hace años, recién inaugurado (esto de los 30 se me hace cuesta arriba por cosas como ésta: ¿CÓMO DE VIEJA SOY, DIOSMÍODEMIVIDAYDEMICORAZÓNBENDITO?) y que en los últimos meses no he dejado de frecuentar.

Si eres alguno de mis amigos, deja de leer, porque la historia te la sabes de tantas veces que la he repetido...

Fui en Halloween:




Fui también en Navidad...



Fui hace unas semanas para inaugurar la temporada de verano...



Y volveré a los 30 (espero que muy pronto), por unas cuantas cosas más.

Porque tienen que estrenar el Parque Warner Beach:



Porque cuando fui hace unos días estaba todavía así:



Porque es muy gracioso convertir a Shopaholic en nuestra guía:



Porque los que se montan en las atracciones no saben que los que nos quedamos abajo nos hacemos fotos chachis:



Porque Batmóvil:



Porque Màxim:




Y porque viendo este post vais a pensar que solo me hago fotos en la zona de Nueva York y que mi novio es Ypuntopelota (y tengo miedo de que su novio de verdad se ponga celoso y me raje como ya me ha prometido alguna vez).

Tengo más amigos, aquí las pruebas:



Mensaje para mi padre: tendríamos que reconvertir el jardín en Coimbra Beach.

lunes, abril 07, 2014

Cosas que hacer a los 30: no prometer cosas y si acaso, contratar excusas personalizadas

Hace... No sé, ¿cuatro días?, en este blog, podías encontrar buenas promesas y juramentos: yo, Ari Bradshaw, de los Bradshaw de toda la vida, juro ante Dios y ante Karl Lagerfeld si hace falta, actualizar este blog diariamente durante 15 días.

Luego llegó el viernes y temí lo peor. Uyuyuy, que ya nos estamos haciendo las ocupadas... El sábado por la mañana, lo prometo. Pero que si tengo que salir a andar, que si tengo que hacer la compra... En fin, que ya lo daba todo por perdido. Y así llegamos al lunes (el domingo lo pensé varias veces, pero pensé que sentada en el césped en medio del Retiro no tenía sentido ponerme a publicar desde el móvil), que me pongo sí o sí a primera hora en el metro pero uy, es que hoy no me he podido sentar así que... En fin. Estamos en la hora de la comida y yo con estos pelos. [Esto último es literal, vaya greñas, pero no viene al caso preocuparse por esto ahora, con la que tengo encima].

Total, que me he prometido (qué contradicción), no hacer más promesas que no puedo cumplir... Así, de momento.

Pero como sé que está en la naturaleza humana (y la mía especialmente) prometer hasta el infinito, he pensado que alguien debería inventarse excusas por mí, porque en eso sí que soy realmente mala... Atentos, emprendedores: no es una idea nueva, porque ya existe, más o menos, pero puede matizarse y, sobre todo, exportarse a España.

Alibi Network es una empresa que fabrica excusas por ti. Bueno, ellos van más a lo grande, porque en lugar de excusas, te fabrican toda una coartada. ¿No es genial? Puedes escaquearte de lo que quieras (y pagues), con todo tipo de documentación, como billetes de avión o incluso gente que responda al teléfono si has dicho que estarás en un determinado hotel. MARAVILLOSO.

Sin embargo, como decía, echo en falta algo más a pequeña escala, no tanto historias que tapen la verdad, que guay y que hace falta a veces, pero que a lo mejor son demasiado, sino gente que se preocupe de pensar por ti por qué no haces determinadas cosas.

Por ejemplo:

  • Excusas para no ir a trabajar... Especialmente un lunes: porque quedarte dormido es demasiado obvio y además, si lo haces muchas veces, te pueden echar (sí, sí, como lo lees, muy loco todo).
  • Excusas para saltarte la dieta: está claro que "porque me lo merezco" supera a cualquier cosita, pero hay gente que aún así insiste y no lo ve suficiente.
  • Excusas para no saltarte la dieta: que también los hay que insisten con "por un día no pasa nada" y no les sirve que les digas; "es que para ti es un día y otro día y otro día y a mí me sobran 20 kilos."
  • Excusas para no quedar con alguien: porque simplemente, a veces no te apetece, pero es cruel decirlo.
  • Excusas para no quedar con alguien pero sí quedar con otros álguienes: esta es de las complicadas, pero mira, si contrato a alguien, tiene que ser todo un profesional de la excusa.
  • Excusas para dejar un grupo de whatsapp: ya no hacen falta. Ya os di yo unas ideas (de nada) pero es que ya hay una app para que te vayas sin que se den cuenta (aunque claro, si no hablas en un mes, llámame loca, pero a lo mejor alguien se fija).


Y a todo esto, me faltaría alguna excusita para explicar por qué prometo publicar y luego no lo hago, pero creí que con el comienzo del post había sido suficiente...

Mensaje para mi padre: todavía no he probado los limpias con lluvia, te dije que en cuanto los tuviera saldría el sol.

viernes, abril 04, 2014

Cosas que hacer a los 30: 10 razones para ir (volver) a la Maruca

Como sabéis, en el mes temático de mi cumpleaños, estoy repasando algunas cosas que debo hacer cuando cumpla los 30. La verdad, de momento no son cosas demasiado ambiciosas, como aprovechar la Semana Santa o mi propuesta de hoy: volver a La Maruca.

¿Por qué? Pues por estos motivos:

1. Porque quizá me emborraché, aunque no recuerdo que así fuera (¿y quién lo recuerda de verdad alguna vez?), y es difícil saber bien los precios viendo las fotos que hice de la carta. Podría ser La Maruca o cualquier Burger King... Por cierto, que esto me lleva al punto 2...

2. Porque a los 30 ya va siendo hora de que vaya a sitios con platos y copas y no cajas y vasos de cartón.



3. Por su tarta de limón. Que no esperas que esté tan rica porque no lleva chocolate ni nada pero luego resulta que sí, que deliciosa.



4. Porque la interpretación que hicimos de ella en casa estaba muy buena pero de presentación quedó más o menos...



5. Porque tengo que hacerme una foto decente. No os miento si digo que tengo 17 versiones de esta imagen y ésta es la menos mala. O cambian la luz de esa mesa o a los 30 me cambio yo de cara.


Cuidado con lo que deseas... ¡soy rosaaaaa!

6. Porque tienen bodega. Volver al punto 2.



7. Porque tienen recetas colgadas de la pared pero ninguna era la tarta de limón, así que tuve que inventármela / sacarla de internet.



Antes de que lleguen los 30, un acto de generosidad. Yo SÍ comparto mi receta... Paso 1: pinchar para hacer más grande porque soy generosa pero mi blog ha decidido ponerla en minitamaño.



8. Porque tartar de tomate.



9. Porque ensaladilla.



10. Y porque pulpo. Fin de la cita.



Nota para mi padre: Tengo entendido que hoy vas a por mis limpiaparabrisas, estoy segura de que ahora no va a volver a llover en décadas.

jueves, abril 03, 2014

Cosas que hacer a los 30: disfrutar como nunca de la Semana Santa

Mensaje para mi padre: que este año mi cumple cae en Semana Santa... Por si habíais pensado iros a Burgos, que me aviséis o algo.

Bueno, como sabéis, estamos en el mes temático de mi cumpleaños. Así que los post van a ir un poco en esa línea (de hecho, me he propuesto publicar diariamente hasta el día 17, por aquello de que hasta ese día seré joven y tendré fuerzas), ¡veremos cómo sale esto!

Para empezar, he decidido que, ya que pasa algo que rara vez ocurre, o sea, que mi cumple cae en Semana Santa (¡no tengo que trabajar! ¡yipiyeyeyipiyeyé!), tengo que disfrutar de ésta a lo grande. Así que me voy preparando desde ya y os traigo algunas propuestas para que vayáis planificando las vacaciones que se avecinan. Por una vez, vamos a hacer las cosas con tiempo y bien...

Estas son mis propuestas:


  1. Preparar mi regalo. No os lo digo más (bueno sí), pero el 17 de abril cumplo 30 años y me encanta que me regalen cosas. El calendario a rellenar sería, más o menos, así:
  2. Vete de viaje. No siempre vas a tener cuatro días (o más) festivos, así que aprovecha para irte donde sea... Yo me paso los días actualizando las ofertas de Semana Santa de Cupones Mágicos (podéis verlas aquí) a ver qué se cuece, aunque la verdad es que debería quedarme en casa esperando todos vuestros regalos.
  3. Si no tienes pasta, que todo puede ser, quédate en casa y organiza algo con amigos. Os he propuesto ya los más variados planes para hacer en casa, así que no me seáis vagos. Por ejemplo: una fiesta sorpresa (prometo hacerme la sorprendida), un picnic (esto no es en casa literalmente, pero a ver, algún parque tendréis en vuestro barrio), hacer una noche de Casino o lo que sea, pero entretenerse a bajo coste.
  4. Permanece atento a este blog, porque con lo que me gusta hacer planes seguramente este sea el comienzo de una larga lista de propuestas que contaré los próximos días. Que son solo 4 días de vacaciones seguidos, ¡pero son 96 horas para disfrutar! ¡Mira lo que les ha cundido un fin de semana a los de "Cómo conocí a vuestra madre" esta temporada! Por cierto...
  5. Puedes ver una serie: por ejemplo, True Detective. Solo te robará 8 horas de esas 96 y la disfrutarás muchísimo (la serie y a Matthew McConaughey). Mejor si haces maratón, porque cuando acabas un capítulo es imposible no ver el siguiente acto seguido.

¡Empezad a planificar ya que si no siempre estáis a tiempo de ver "Los 10 mandamientos" cuando la emitan por la tele!