martes, julio 22, 2014

Clásicos de Instagram

Hace unas semanas, preparando este tema para Grazia, descubrí un divertido artículo en Mashable donde se enumeraban los clichés de Instagram: todas esas fotos que todos hemos hecho alguna vez y que no dejamos de ver en esta red social.

Y entonces decidí ponerme a prueba: ¿soy una auténtica instagramera? ¿He cumplido con todas?

Pues... ¡Vamos a comprobar!


1. Foto de pies en la playa. Claro.





:( Incumplido. Se ve que no he visto el momento, pero sí he podido sacar TRES VECES las mismas bailarinas.


2. Nubes.



Ay, pues claro.

3. Food porn.







Esto... ¿Por quién me tomas?

4. Manicuras. Nail art.





A ver, nail art no, pero salirme de la uña pintando, lo que quieras...

5. Frases inspiradoras.



Creí que incumplía, pero se ve que no...


6. Edificios altos vistos desde abajo.





A mí también me sorprende mi complejo de Ted Mosby.


7. Arte en el café.



Incumplo, porque soy más de salmorejo.

8. Capturas de conversaciones.



No. Pero... ¿Quién las necesita?


9. Vistas desde el avión.



MIRA. QUE NO, PERO QUE ME CASOOOOO.


10. Selfies desde el baño.



Síle.

11. Círculo de pies.



Obvio. Y también... círculo de montaditos.





12. Atardeceres.

Mierda, creí que valía con la de las nubes. Pues...




Sí, repetimos, que un anillo vale más que mil nubes.

¿Vosotros cumplís con la lista o qué?

domingo, julio 20, 2014

El Día del Amiguo... y del Amigui



Tanto que nos gusta apropiarnos de fiestas ajenas, vengo notando yo que se nos están pasando algunas de interés. Ya os lo dije hace tiempo y lo repito ahora porque soy una persona que se mantiene fuerte en sus convicciones y un tanto cabezota. Cosas buenas que tiene una, oye.

El caso es que hoy se celebra el Día del Amigo y desde El Corte Inglés me propusieron celebrarlo con artículos de su tienda The Shop. Ya sabéis, esa que abrieron hace un par de años que siempre que entras miras con deseo en plan: "Anda, mira qué gracioso" y siempre te preguntas por qué tus amigos no pasan por ahí y te compran algo.

Pues ese es el plan, quiero celebrar el Día del Amigo pensando qué le regalaría a cada uno de los míos. 


Estos vinilos por su puesto, serían para mi amiga Estíbaliz, que ve la vida siempre con amor... Aunque el quita penas no me viene mal para los lunes.

Este hombrecito para el té sería para mi amiga Patricia (Shopaholic), que es muy de agarrarse a su tacita. Aunque ahora que me han regalado un té sabor bodas quizá debería quedármelo yo.

Un cortador de pizza es, como no podía ser de otra manera, para mi amigo Alfredo (Mr. Calamity Cool), el mayor comedor de pizza de este planeta. Aunque a mí también me gusta, la verdad. Me pienso lo de dárselo y ya os comento.

Este portafotos cómic, en el que puedes pintar tus mensajes, es perfecto para mi amigo Tino, no sé demasiado bien por qué. Aunque como no sé muy bien por qué, también me lo quedaría yo.

A esta botella que en realidad son vasitos y una minibotella le tenía yo echado el ojo... Podría ser para mi amigo Franchejo, gran amante de la porcelana, pero claro, es que yo lo había mirado para mí.
Este es todo un cuaderno rosa (páginas incluidas). Mira, no os voy a engañar, estoy pensando que todo esto en realidad a la que le viene bien es a mí. El cuadernito de momento me lo quedo.


Farolillos ideales para poner con velas. ¿Cómo se lo voy a dar a alguien si ME CASO?

Bigotes, gafas y corbatas para las fotos. Pues lo mismo.... QUE ME CASOOOOO, ¿a quién iba a cederle yo esta maravilla?

Obviamente, ya lo habéis deducido, pienso quedármelo todo... Y ya veremos si para cuando llegue el próximo Día del Amigo (20 julio de 2015, id anotando) decidís celebrarlo y yo decido volverme generosa.

sábado, julio 19, 2014

God save the Queen B.

Hace ya unos años que terminó Gossip Girl pero, en fin, no le pidáis a quien se apellida Bradshaw en 2014 que viva en el presente. Tele de principios de siglo, ¡te echo de menos!

En fin, el caso es que cada vez que veo este vídeo (me persigue por la tele, me sale por internet, y ahora, ¡se me aparece en mi propio blog!) pienso en que no es Leighton Meester la protagonista de esta campaña, sino la inefable Queen B. Y yo, si lo dice la mismísima Blair Waldorf, me hidrato, vaya que si me hidrato, ¿quién se atreve a contradecirla?

viernes, julio 18, 2014

Una brasileña en Madrid

Ahora que el Mundial se ha acabado, podemos decir la verdad. Lo que mola de verdad es Madrid y no el rollito carioca. No tenemos la copa, no lo celebramos aquí pero tenemos un montón de sitios que pueden compensar ese vacío. Y así lo reconocen los propios brasileños, como Carol Celico, que es blogger, cantante y activista (una mujer completa, como yo, eso me gusta), que estuvo hace nada descubriendo algunos de sus sitios favos junto a Las Rozas Village, que al parecer está en el top de su lista y muy bien que hace.

Carol sabía que yo iba a publicar este post y me ha dejado a mí las ideas de baretos y setos sobre los que caerse y ella ha hecho una ruta como con mucho más glamour... ¡Cada una en su campo!


martes, julio 15, 2014

El seto y lo que no es el seto

Os contaré una historia de esas de mi vida que parecen mentira, e incluso si las lees por Twitter, te parecen menos graves de lo que son: "Ay, ya está Ari con sus cosas." Con sus cosas de loca, diría yo. Sus cosas de "por qué mi vida tiene que ser así y no puedo ser una persona normal, una ciudadana anónima que va por la calle de un sitio a otro sin formar un alboroto."

¿Recordáis mi historia con la madreselva? Fue la anécdota que más conté durante una temporada. Si no la conocéis, merece la pena que la leáis y me imaginéis encerrada en mi propia casa y trepando un arbusto.

Pues aquí va otra, del miércoles pasado.

8.30 AM - La Moraleja
Aparco frente a la puerta del trabajo, a 50m escasos, en la misma acera, un trayecto seguro. Me quito las bailarinas y me pongo mis sandalias de madera. No hay riesgos, no voy a caminar apenas, venga que yo puedo.

Pero no puedo. 

A los 20m (escasos también, es que no he medido la distancia pero a lo mejor anduve 20 pasos máximo) pillo lo que podríamos denominar la unión entre dos baldosas, ese espacio de medio centímetro que parece insignificante pero repentinamenteme hace tambalearme.

Aquí entramos en la primera parte, en la que creo que me voy a salvar, pero eso no pasa.

Y me veo a mí misma diciéndole a mi suegra 5 días antes: "Es que con estas sandalias, como pierdas levemente el equilibrio, te caes."

Y pasamos inmediatamente a la segunda parte. Que sí, que sí, que me estoy cayendo. Pero, espera, que esto no es el suelo, ESTO ES UN SETO.

Y sobre el seto caigo con las piernas como Lina Morgan cuando Lina era Lina.

Un chico se da la vuelta para ayudarme: "Faltaría más" me dice. Una chica ayuda también y dice "Ay pobre" ("No me digas pobre, que me humillas más", pienso yo") Y en ese momento ya no soy Lina, porque me levantan como en el Folies Bergere. En ese momento soy la auténtica Norma Duval, salvo por el detalle de que llevo falda y tal vez todo el que pasaba por allí a esa hora ha visto mis bragas.

Y me voy, cojeando dignamente hasta la cercana puerta al trabajo.

Dejo pasar unas horas y sigo con mis sandalias, antes muerta que sencilla y antes blogger que muerta.

Pero tengo que volver a conducir y me digo: voy a ponerme las bailarinas. Y pierdo la capacidad de andar. Y acabo entrando en silla de ruedas en la mutua y saliendo a la pata coja y con muletas.

Aquí el mejor parte médico de la Historia de la Humanidad.


Y desde entonces llevo de baja. Y con la risa floja...

Porque me acuerdo de la situación y me parto.

Y también un poco por esto:

Porque solo a mí me puede pasar lo de hacerme un esguince el día antes de que me pidan matrimonio.
;)

jueves, julio 10, 2014

Elegancia en versión deportiva

Que el título no os engañe: no voy a hablar de señoras con chándal y tacones.  Aunque también os digo que estamos viviendo la versión inversa, vestidos y zapatillas, y como se lo ponen Miranda Kerr y las otras parece lo más de lo más (lo digo vestida con camiseta de lentejuelas y deportivas porque soy muy consistente) así que esa tendencia está por llegar y nosotras a seguirla como tontas.

Pero no, vengo a hablar de una elegancia más… ELEGANTE (ajá, sí, ese es el nivel de sinónimos que estoy manejando actualmente) Ahora me entenderéis, porque si os digo que voy a hablar de los perfumes de Loewe vosotros ya vais a entrar en el juego.

A mí personalmente me fascinan las versiones femeninas, que te hacen sentir muy especial cuando las llevas y muy especialmente me gustan las masculinas. Podéis imaginar la tradición de la casa, cómo sus líneas puras y originales se trasladan a todas sus fragancias. Y es que cuando un hombre lleva puesta alguna fragancia de Loewe Sport, ya está demostrando algo. 


Cuatro campeones: piragüismo, cesta punta, tiro con arco y hockey. ¿Qué traman con sus looks impecables?

Aprovechando que el deporte está más de moda que nunca (yo ya no sé cómo esquivar a los runners que van por mi calle a todas las horas del día, no sé qué les ha dado), la firma se ha adaptado a los tiempos y lanza cuatro fragancias masculinas (versiones de sus grandes éxitos) bajo la temática sport.

Los 4 productos de Loewe Sport  transmiten elegancia, distinción y, claro, son de un marcado estilo masculino. Como un vídeo vale más que mil palabras, esta es la idea:



Son cuatro y no vienen de nuevas, son versiones de los grandes éxitos de la casa:
·         Loewe pour Homme Sport: con pomelo y pimienta, corazón de albahaca y lavanda y fondo de cedro y musgo.
·         Esencia Loewe Sport: con bergamota y mandarina, corazón picante de pimienta y geranio y fondo de ámbar y musk.
·         Solo Loewe Sport: pimienta y mandarina, corazón de romero y lavanda y fondo de musgo, pachuli y ámbar.
·         7 Loewe Sport: mandarina y yuzu, corazón de menta, hoja de tomate y nerolí y fondo de ámbar e incienso.

Como veis, son muy diferentes pero todas tienen una frescura en común y ante todo una identidad de marca. Nada tienen que ver con esa deportividad en tacones o en camisetas de discoteca… ¡Y menos mal! 

viernes, julio 04, 2014

Planes improvisados (o no) de verano

Parece mentira que cuando más nos faltan las energías por el calor que hace deseamos estar más activos.

A mí es que me das un rayo de sol y me vuelvo tonta, así que también es verdad que, salvo los días de lluvia o nieve, siempre estoy ideando cosas.

El caso es que al menos ahora, con la jornada intensiva, regalo de los dioses y los RRHH, me apetece hacer cosas también por la tarde o las noches de entre semana. ¡Hay que aprovechar! En nada va a llegar septiembre, ya lo veréis, y tendremos que volver a los planes de sofá, peli y mantita, que están guay pero que mira, QUE NO.

Así que estas son algunas de las cosas que se me ocurren, al vuelo, que podéis hacer. Que yo hago y que tengo ya puestas en mi agenda. Hay una que me hace TODA LA ILUSIÓN DEL MUNDO. A ver si lo adivináis...

Hacer vida sana



Yo ya como bien... Al menos lo intento, y mi esfuerzo me cuesta. Pero más me cuesta todavía ser una persona activa. Por eso estoy emocionada con mi Misfit, que no solo es ideal (sí, sí, es el del anuncio del iPhone), sino que me va diciendo cada día con un par de toquecitos si he cumplido mi objetivo caminando (la mayor parte sí, pero hay algunos días que no llego ni a un cuarto de hora) (véase hoy). Además, me tiene maravillada diciéndome mis horas de sueño y cuantas han sido de descanso. Eso lo hago a través del móvil, porque van sincronizados.

Espero que pronto lo contemplen como excusa al ir al trabajo y decir que no has pegado ojo en toda la noche. Otro día os cuento más experiencias de vida sana para que os riáis.

Probar los nuevos frapuccinos de yogur (frutos rojos o banana) de Starbucks.



Y si es con amigos... ¡Mejor!



Una barbacoa, una noche de fajitas, un lo que sea con tal de verse...



Si septiembre está ahí al lado, no os quiero contar las vacaciones... En nada se va todo el mundo a su destino y ya no nos vamos a volver a ver en semanas. El otro día hicimos en casa noche de fajitas (o sea, tortillas de maíz, pollo especiado y guacamole) pero cualquier excusa es buena. No tiene por qué ser tan currado como las fiestas que te dan envidia de Pinterest, pero si quieres poner un detalle, con un vaso o una taza y un ramo de margaritas (3 euros) ya te has montado una estampa instagrameable (que una cosa no quita la otra).

Ver ESTO en pantalla grande





Y cantar, bailar, y odiar a ChaCha di Gregorio en el cine de verano bajo la preciosa cúpula del Palacio de Cibeles.