lunes, mayo 20, 2013

5 maneras de huir de los grupos de Whatsapp

"Aribrasau ha sido añadida al grupo"

Pitita prima: ¡Holiiii! *flamenca* *corazón* *nariz de cerdo*
Luisa tía: Ariiiii
Luisa tía: *caquita con ojos*
Luisa tía: Uy, eso no iba aquí. *rosa*
Paqui abuela: Araceli, ¿te llevaste tú un tupper el domingo?
Aribrasau: *pollito*


----------------

Mira, no.

Estoy harta y tengo que contarlo que para eso esto es mi blog y no me lee nadie que se pueda sentir ofendido.

La locura de los grupos de whatsapp es un burbuja como la inmobiliaria, nos va a explotar en la cara y no os digo si va a ser más "experiencia carita sonriente" o "caquita con ojos" pero me temo que más bien lo segundo.

Empezamos tímidamente pero la cosa se nos ha ido de las manos (algo que ya sabéis que a mí me pasa a menudo, pero esto es un fenómeno global): que ponga el *icono de la chica levantando la mano* quien no tenga un grupo con todos sus amigos, un grupo con todos sus amigos porque verás qué sorpresa le vamos a dar (ya sabéis: despedidas, cumpleaños, fiestas a las que a lo mejor te invitas sin ser invitado...), un grupo con sus amigos pero los que le caen bien, un grupo pero con sus amigos los que le caen bien DE VERDAD así como una conversación paralela con su mejor amigo para comentar lo de todos los grupos.

Y TODOS estamos hartos. Bueno, todos, menos tu familia, que está encantada de hablar por el móvil en lugar de en las clásicas reuniones familiares. Claro, porque en las reuniones siempre se discute y en whatsapp sólo les odias en silencio mientras sigues contando tu vida como si les importara.

¿Cómo no vamos a estar enganchados así?

Pues os diré una cosa: hay manera de huir. Mejor o peor, ya tienes un decálogo (no se me han ocurrido tantos, es dificilísimo, peor que dejar a alguien) que te llenará de argumentos a la hora de abandonar los grupos sin mirar atrás y volver a disfrutar de tu vida, porque, digámoslo claro: no tenemos necesidad de saber los unos de los otros constantemente. 


  1. "Me estáis dejando sin batería" --> Esta es mi favorita porque no sólo es verdad sino que ES VERDAD. Y bastante se lleva el Twitter como para que vuestras cosas cotidianas me tengan pegada al enchufe. 
  2. "Tengo una vida" --> Es una frase que le encanta a mi amigo Franchejo y que la gente igual no comprende. A lo mejor si ellos no dedicasen tanto tiempo a escribir también tendrían cosas que hacer. [Todo esto que os digo, por favor, usadlo con cuidado, tampoco queremos irnos siendo unos bordes, vale con edulcorar un poco sin herir sentimientos...]
  3. "He borrado todos los datos y no sé cómo me he salido" --> Le falta añadir un "... Y mira, ya para qué voy a volver" como una casa. Es la excusa más mentira y más rastrera que existe. Te volverán a meter, porque el karma es así.
  4. "Me han robado el móvil" --> Cuesta dinero (cambiar de móvil) y demasiado esfuerzo. Si tenéis de sobra (dinero y ganas), adelante.
  5. "Os odio a todos" --> Es, junto con la primera, la más sincera. Quemarse a lo bonzo siempre tiene recompensa.

martes, mayo 14, 2013

II Premios MujerIT

Sabéis que no soy nada de pedir.

Bueno vale, en realidad sí.

Pero siempre con un buen motivo... Como que me den una cámara de fotos buena y, seamos sinceros. Vosotros, que me leéis y me sufrís, lo sabéis tan bien como yo: la verdad verdadera es que la necesito, que no podemos seguir viviendo de esas fotos que hago con el móvil. Es indigno.

Suerte que con mi prosa compenso un poquito pero, vaya, que en la era audiovisual se necesita un poquito de todo.

El caso es que necesito que me votéis...

¿Cómo?

Pinchando sobre la imagen (o aquí):


¡Os estaré inmensamente agradecida! (Si gano, claro, si no, pues sí, agradecida y emocionada pero bueno, que mejor si gano y punto)

lunes, mayo 13, 2013

Yo protesto... Porque el vermú no tiene un sitio destacado como el té inglés

Somos idiotas.

Venga, reconozcámoslo, somos tontos de remate. 

No es que yo sea de esa corriente contemporánea en contra de todo lo hipster: me gustan las pastelerías bonitas, los bares de madera, aquellos que parecen el salón de Cuéntame, y no me importa quedar con mi amiga Shopaholic para merendar. De hecho, no es que no me importe, me encanta.

Y encima, todo ello, a pesar de no ser yo muy de dulce. Vamos, que me parecen muy bonitos y como cosas bonitas tengo siempre la necesidad de tenerlos, pero que quizá con unas aceitunitas y patatas sea más feliz.

Y por eso vengo a reivindicar algo: lo propuse hace unos días en Twitter y tuvo su pequeña acogida, supongo que ahora que se cumple el segundo aniversario del 15M me ha salido la vena protestona (como si no la tuviese ya el resto del año) y estoy en plan "todo es posible."

Pero hablemos claro: no entiendo por qué ahora no se pueden inventar nuevas tradiciones o incluso institucionalizar unas que vienen ya de lejos, que es lo que vengo a proponer yo ahora; no es una súper revolución, más bien una revolucioncita, ¡ni siquiera estoy creando nada, solo dándole el valor que merece!

Se trata de reivindicar lo nuestro de una manera oficial y cada día: establecer la una y media como la hora del vermú (o el aperitivo, vosotros veréis cómo lo llamáis) al igual que en Inglaterra las cinco son, impepinablemente, la hora del té.

¿Alocada? No. Haría mucho por la cultura de este país, en el que hay más bares que bancos (y ya es decir), que necesitan salir de esta crisis y, sobre todo, instauraría algo muy bonito: un ratito en el que nos uniríamos, con la familia, los compañeros del trabajo, etc, para estrechar lazos y poner verde al Gobierno, al seleccionador, a la gala del Met... En fin, lo que surja.

Todo, con su vermucito, su cervecita, un refresco o lo que sea acompañado, si pudiese ser, de tapita de aceitunas, patatitas, mejillones, conservas en general, montaíto o hasta unas bravas (muy a lo loco).

En fin, yo lanzo la idea, y luego ya vosotros, si os parece, lo hacéis TT (sugiero, por ejemplo, por sugerir, #vermúbiennacional)



domingo, mayo 05, 2013

Mamá, quiero ser artista... Digo, ¡blogger!


Miley Cyrus iPad


Yo de Is me fío muchísimo, a ciegas.

Me dijo que me encontraría un viaje barato a Nueva York y lo consiguió (¡toma!)

Me dijo que con su nueva aventura, Mamá quiero ser blogger, aprendería todo ese SEO al que nunca le he dedicado tiempo (y eso que me compré un libro, ¡un libro! ¡y lo compré! ¡con dinero real!) y... ¡Aquí estoy!

O sea, aquí he estado ya desde hace un tiempo (por favor, que nadie lea esas primeras entradas del blog, qué vergüenza, si no las borro es por el propio SEO) (madre mía, CUÁNTO SÉ), lo que quiero decir es que, gracias a ese curso, no solo han crecido muchísimo mis visitas (¿si paso de un lector diario a dos podríamos decir que he doblado sin sonrojarnos ni un poquito?) sino que ha aumentado considerablemente el porcentaje de visitas recurrentes: gente que me conoce y vuelve, lo que yo necesito (o al menos me digo a mí misma que lo necesito). Tal cual. 

Y eso que me falta mucho por hacer ("mucho" es que no sabría ni contaros, dado que tengo que repasar los miniapuntes que tomé durante el curso...)

Por cierto, que una habla de SEO (lo que viene siendo optimizar la manera en la que tu blog/web aparece en los buscadores, o sea, hacer que la gente te encuentre), y parece algo súper coñazo. En plan: códigos por aquí, parámetros por allá...

Pues nada más lejos de la realidad: los cursos de Is (al menos en el que yo participé) son muy guays. 

El mío tuvo lugar un viernes lluvioso (ojo, con esto podríamos decir que fue un viernes cualquiera ya que es imposible que ese día no llueva) y, tras olvidarme por completo de nuestra cita (así soy yo), conseguí conectarme: mediante webcam pude reunirme con amigas como Is, la Rati, Teresa, Maca, Pili... Y así empezamos a hablar de nuestras cosas, primero, y del SEO, después. Vimos ejemplos, probamos en directo lo que aprendíamos con nuestros propios blogs y, en fin, nos dieron las tantas riéndonos.

Si después de eso, como ha ocurrido, encima sacas cosas buenas para el blog, a mí me parece planazo.

Así que, bueno, aprovecho que hoy estoy ociosa y pensando apuntarme a otro de sus cursos (soy una chica que no puede dejar de aprender, mi sabiduría intenta ser eterna), aprovecho para recomendaroslo. Y si os animáis, avisadme, ¡que a lo mejor lo hacemos a la vez! :)

PD: Como soy una buena alumna, le he puesto una foto a este post aunque me parece (creo, no estoy segura) que Miley Cyrus no ha hecho (todavía) ninguno de los cursos de Is...

martes, abril 23, 2013

Qué me pongo con 30 grados



Entiendo que estas temperaturas altas nos han pillado por sorpresa... Especialmente a los que vivimos en España, porque está claro que eso lo hemos vendido fenomenal fuera: en España hace calor, señores turistas, vengan, que luego les recibiremos sorprendidos porque... ¡En España hace calor!

El caso es que, sorpresa o no, el cambio de armario es duro. Yo lo entiendo, os apoyo y os lo voy a decir claramente:

Ropa calor primavera
Ojo, que me vais a llamar exagerada, pero que vengo de ver a una señora con abrigo de paño (abotonaíto y todo).

Claro, que yo iba recocida dentro de mi cazadora de plasticuero... 

Porque eso es verdad: si hay cambios de temperatura es posible volverse un poco loco (UN POCO). No veo mal (porque lo he hecho yo, si no, de qué) ponerse una chaquetita, un jerseicillo o cualquier cosa que admita el sufijo -ito. Pero un señor abrigo, cuando sabes perfectamente que al mediodía puedes asar un pollo en la ventana de la cocina, es abusar.

El caso es que, claro, una piensa que en abril todavía tendría derecho a abusar de su ropa invernal y de primavera. Nos dejamos llevar por el nombre del mes y no lo que ponga en el termómetro.

Así es que, para que no queden dudas.

Si hay 30º, sea cuando sea...

Ropa calor invierno

Sí, sí, como lo lees. Aunque sea Enero, toca camiseta.

Llamadme loca, pero así es.

Y, para que quede todavía más claro:

Ropa calor otoño

¡Incluso en Burgos!

Por cierto, y que luego no os hagáis todo el lío... En verano, ¡también! 

Ropa calor verano


Y con esta maravillosa clase espero haberos ayudado a reflexionar: si hace calor, ropa de calor. 

Así que a ver mañana qué os ponéis, que nos conocemos...

domingo, abril 21, 2013

Mis gafas para este verano



Podríais pensar que, además de todo, yo he venido aquí a hablar de mi libro, de mis rollos y del picnic que he hecho hoy. Y que por eso he aprovechado para hacer la foto de mis nuevas gafas de Adidas Eyewear en el césped, porque todo el mundo sabe que en Madrid solo te acercas a este tipo de hierba en fin de semana y cuando te da por lo campestre.

Pero no.

Resulta que lo que vengo a enseñaros son estas gafas súper chulas de Adidas (no voy a repetir mucho más el nombre que os vais a pensar que me pagan por hacerles SEO y Dios me libre de tal cosa) (al menos esta vez, claro).

No pienso permitir una crítica, ni que me digáis que qué feas, porque resulta QUE LAS HE HECHO YO A MI GUSTO. Así que menos tonterías, por favor.

El tema es que tienen una web en la que vas eligiendo los distintos componentes de la gafa: patillas, cristales, montura, ¡todo! Puedes incluso encender la webcam y "probártelas" (yo lo hice) para ver el efecto antes de que lleguen, no vaya ser que te hayas montado una "historia" en tu cabeza que nada tenga que ver con la "realidad" de cómo te van a sentar esas gafas...
`
[Por lo que sea, me ha parecido muy gracioso ponerle comillas a las palabras para que me imaginéis haciéndolas con las dedos mientras hablo, a lo mejor eso es el Nuevo Periodismo]


Nos contaron en la presentación (porque me las presentaron primero en vivo y en directo, ahora os enseño las fotos para que os echéis unas risas) que pronto sacarán las piezas para venderlas por separado, ya que así podrás cambiar tus gafas cuando y como te apetezca. Mola, ¿no?

Pues eso, que me parece una IDEAZA, porque además es que los diseños son bien chulos. Podéis hacer unas cuantas pruebas aquí, la verdad es que yo estuve un buen rato jugando y haciéndome la diseñadora antes de decidirme por este modelo (bastante sencillo, pero es que la idea es que luego las usase, llamadme loca).

Y, sobre lo que os contaba... ¿Alguna duda de a qué me dedico cuando voy a una presentación? Os lo enseño:


Ari cotillea con Arturo (y se siente realmente bajita)

Ari cotillea lo que hace otra gente... "Aaaah, ¿así que eso es un iPaaaad?"

Ari cotillea con Chema.
Pensaba que los robados eran solo cosa de famosos, pero no. O eso, o que verdaderamente soy famosa y nadie me ha avisado...

jueves, abril 11, 2013

Lavadora con diamantes

Tal cual.

Cuando Cristina Piña me dijo que iba a colaborar con una lavadora de este tipo, la verdad, pensé que sería una cosa de estas muy cuquis que le gustan a ella pero que luego, a ver cómo lavaba eso.

Cristina Piña
Pose natural, sonrisa nada forzada


Y madre mía, ¡cómo lava!

Hace ya unas cuantas semanas (me he tomado mi tiempo para reflexionar, para ver si haciendo presión y no publicando este post en mi blog me regalaban la lavadora, impotentes al perder tal cantidad de impactos) nos presentaron la lavadora EcoBubble de Samsung.

Aprovecho para comentarle al Sr. Samsung (o Sra., que basta ya de este machismo encubierto) que en mi casa somos grandes fanes de su marca y tenemos tele, móviles y... Bueno, no me acuerdo de más pero la teles es 3D y eso si no puntúa doble, al menos debería puntuar... ¡Triple!

Chistaco.

Ejem.

El caso es que la lavadora me flipó por un montón de cosas: los diamantes, que sí, que muy bonitos, pero que están pensados para no cargarse la ropa (a ver, no sé si estábais pensando en pedruscos, pero es más bien una cosa suave); además, ¡lava con burbujas! De ahí el nombre, claro, y que deje la ropa bien limpita y suavecita.

Y lo que más más me gustó y le cuento a todo el mundo: tiene un programa de lavado rápido que en 20 minutos te tiene la ropa limpia. A ver, no es la solución ideal sino la respuesta a una necesidad que TODOS tenemos: me quiero poner esto y no está limpio, pero es que me lo quiero poner DE VERDAD. Solución... Lo que mi madre viene denominando, de manera acertada, como "darle un agua".

Yo estoy que me emociono. Porque encima puedo puedes (es que yo me imagino con una) programarla y que te reciba al volver del trabajo con todo hecho. Para mí es increíble no tener que esperar dos horas a que termine para poder tender y acostarme.

Ecobubble


En fin, un lujo. 

Y por cierto que lo de lujo no debe de sonar caro. Juro que me dijeron precios pero confié en mi memoria sin tener en cuenta que, bueno, tardaría un pelín en hablar de esto. Aunque recuerdo que comentamos que tenía el precio de cualquier otra lavadora (no de marca blanca, claro está).

O sea, que era cuqui, como temía, pero además chula y buena para mi ropa, algo que, viniendo de una diseñadora que solo usa las mejores calidades, era bastante de esperar.

Cristina Piña - lavadora