lunes, junio 17, 2013

Me mudo a Murcia

No es que me las haya querido dar de exótica en el título (entendamos que con la crisis casi cualquier cosa puede llamarse "exótica", tipo Murcia o comprar en el Blanco).

De verdad, que me quiero mudar a Murcia. 

YO, que a Dios puse por testigo de que nunca más volvería a pisar la tierra del Mar Menor, las huertas y los mosquitos, por muy bella que ésta fuese. Desde entonces ya he vuelto dos veces porque soy una mujer de poca palabra y encima, ahora, forzando un poquito, anuncio públicamente para los tres lectores de este blog que me quiero mudar.

Uno pensará, viendo el vídeo que grabaron en el fin de semana que pasamos un grupo de bloggers a la par que amigos (qué incongruencia, ¿verdad?) en el hotelazo Intercontinental Mar Menor que es obvio que quiera vivir ahí. Como si lo ponen en Parla, ¡con ese trato! (Y esa comida!!) (Sí, otra vez a régimen, pobrecita yo)



Luego, el que me siga en Redes Sociales (no sé qué hacéis todavía sin hacerlo, gentuza) pensará: "Nena, que te vimos comer y beber como si no hubiese un mañana..."

Así que todos esos malpensados tienen su parte razón, claro:

Pero parece mentira que no me conozcáis... Yo soy una chica humilde. No necesito estar alojada siempre en el hotel (porque tiene 60 habitaciones y comprendo que no puedo tener una reservada solo para mí...)
Es suficiente con poder ir los viernes a cenar su maravilloso sushi (tiene restaurante japonés.... Increíble el nigiri de pez mantequilla y trufa, el otro día casi lloro recordándolo -sensible que es una-), luego a tomar un mojito a su pub (siempre y cuando pongan las Spice Girls, esto no es negociable), quizá en otro momento a tirar unas bolitas en sus inmensísimos campos de golf (de hecho, campo de golf es todo, y las casas son una excusa para que el paisaje sea mono), a darme un masaje, a su magnífico gimnasio equipado con Technogym (para lo que he quedado, apreciando este tipo de cosas), a echar unos largos en su piscina cubierta, a tomar el sol en sus hamacas dentro del agua... 

En fin, me vale con cualquier cosita.

Y, mientras, no me importaría quedarme en los apartamentos del complejo o en una de las maravillosas casas cercanas al hotel.



¿A quién se le ocurre llevar a una loca de la cultura americana y las casas sin verja a este sitio? ¡ME MUDO PERO YA!


martes, junio 11, 2013

Algo está pasando en Inditex...

Yo, si fuese Amancio Ortega, me dejaría de vivir humildemente y empezaría a disfrutar a lo grande eso de ser uno de los hombres más ricos de la Tierra.

Pero viendo que a ese buen hombre le da igual ocho que ochenta y se hace el súper digno con sus millones en el banco, pues si yo fuese él realmente empezaría a preocuparme.

Ha sido alejarse un pelín de la empresa y han empezado a ponerla patas arriba. Que si ahora cierro el Uterqüe del Xanadú (eso a él no le duele, pero a mí sí), que si la marca de complementos low cost nunca llega a materializarse y mientras los suecos sí que tienen la suya... Y ahora, esto:


Por muy puntillosos que nos pusiéramos, nos costaría sacar las 7 diferencias (el cierre, el color... Mmm... el cierre... ah no) y aun así, se produce un fenómeno paranormal.

Esto es digno no ya de Carmen Porter (cuyo blog, La nave de la moda, os recomiendo y mucho) sino de Íker Jiménez.

Porque es cierto que estamos acostumbrados a que Zara venda algo y lleguen las hermanas pequeñas y lo vendan más barato, pero, ¿al revés?

Como os lo cuento: el bolso de la izquierda se puede comprar por 19,95 en la colección mujer de Zara (ni siquiera es Trafa) y el de la derecha por 10 euros más, 29,99 euros, en Bershka.

Y ahora, ya no como Amancio Ortega sino como Bradshaw compulsiva que soy, ¿no se hace muy raro pagar 30 euracos por un bolso de plástico y que encima sea del Breshka? ¿Qué queréis hacer con el marketing a estas alturas, amigos? ¿Confundirnos?

lunes, junio 10, 2013

Magdalena, ¿una boda de cuento?

No, amigos, la de Magdalena de Suecia no ha sido una boda de cuento hecha realidad.

Vale que ella es princesa y muy mona y, al menos cuando era más joven y algo más rubia, todos podíamos imaginarla despertando de un profundo sueño (llámalo sueño, llámalo hechizo) con el beso de su príncipe azul. Pero, ahora, viendo a su ya marido (cuyo nombre desconozco) Chris O'Neill (vaya, si tiene nombre de marca de bañadores masculinos), lo que todos pensamos es que, si acaso, está en el pre-cuento, cuando todavía estás equivocada y se ha casado con el malo de la historia.

Para muestra, dos botones:


1. Que tiene cara de malo, no lo digo yo. LO DICE SU PROPIA CARA.

2. Si en tu propia boda te hacen un "quita bicho", o lo que más comunmente todavía se llama "hacer la cobra", es que, chaval, algo raro tienes. Y encima hace un gesto de victoria, tiene guasa el tío...
Pero, bueno, que yo aquí venía a otra movida, y es a decir que Magdalena (Magda, la de Suecia) no ha tenido una boda de cuento de hadas y es, principalmente, cosa suya porque no ha estado a la altura:



Ese vestido, cuyo encaje podría "encajar" (juro que no quería hacer el juego de palabras pero oye, luego lo he visto y he pensado, "qué risa") perfectamente con cualquier blusita de Zara para la primavera que nunca tuvimos, como que no. 

[Por cierto que no sé qué dictamina la realeza actual sobre esto pero he atado cabos: a Magda se le ha quedado cara de mala, supongo que por lo de "dos que duermen en el mismo colchón..." y no sé yo si eso de dormir en colchones estaba contemplado antes del matrimonio... Ahí lo dejo]

Una cosa sí valoro: la cola del traje. Resulta que Magda tomó buena nota de Thalía pero eligió a la ex mujer de Tommy Mottola equivocada.

Mariah Carey, ESA DIOSA. Ella sí que sabe de vestirse de blanco.

Querida Magda, no sé cómo de aburrida estarás en tu luna de miel pero, chica, si me lees, mira y aprende:


Mariah, en su boda con el magnate musical, pensando (inocente) que sería su última boda, lo dio todo.  Todo el poliéster era poco para la nueva diva de la música.

Luego, con el tiempo, Mariah no dejaba de ver el dichoso vestido en el armario y se dijo a sí misma y a la estilista de su videoclip "We belong together": "Nena, tengo yo un vestido perfecto para esto". Reutilizó el suyo, creando el primer DIY de la historia y, como le seguía pareciendo poco llamativo, se puso unas extensiones que ríete tu de Rapuntzel.

Después de aquello, se ve que Mariah se vio bien vestida de princesa y ya aprovechaba cualquier fiesta para ponerse vestido e incluso tiara. Si se hace, se hace bien, y eso es algo que Magdalena no ha interiorizado.

¿Que llega Halloween? Pues ahí tienes a Mariah. Menos princesa, sí, pero de blanco igualmente.
Pasó el tiempo. Pasó Luis Miguel de ella y Mariah no veía el momento de casarse de nuevo. Pero se dijo: "Novio nuevo, vida nueva, voy a optar por lo minimalista." Hizo lo que pudo en su boda con Nick Cannon, eso sí, bien apretadita que es lo que le gusta.

Pero, hagamos un parón, porque esto merece punto y aparte. Lo sencillo no va con ella. Lo habíamos visto en el pasado y ella lo tuvo claro: si no va a ser la reina de nada (porque a la del Pop aún le queda cuerda para rato), merece, por lo menos, una boda de ensueño cual princesa enloquecida.

¿Castillo? ¿Carroza de calabaza? ¿Nuevo vestido de princesa?

En Disney, todo es posible, y allí celebró su re-boda con Nick Cannon.









Y, Magda, toma nota, ahí la tienes, feliz como una perdiz, con sus nenes y su tiovivo. A ver cuándo la realeza empieza a tomar ejemplo y a comportarse como tal...

martes, mayo 28, 2013

Iniciativas que molan (y que tienen que ver con comer, doblemente molonas)

Lo primero que puedo decir de esta empresa que voy a hablar es que tienen una paciencia infinita. Me escribieron para hablarme de su proyecto, sin saber, supongo, que no hay producto envasado que se me resista. Les pedí prueba de producto porque la información se me quedaba coja (y porque A LO MEJOR no me apetecía ir a la compra esa semana). Me enviaron sus productos de mil amores, como lo hacen todo en Cantabria. Pasaron las semanas y... Bueno, pues eso, que al fin hablo de ellos.

Y vosotros diréis, ¿quiénes son ellos? ¿Acaso te ha contactado la Iniciativa Dharma y primero nos cuentas tu vida y ya luego si acaso hablas de lo importante?

Pues casi.

Ellos son Cantabria en tu Boca, el nombre sugerente de una empresa que distribuye productos premium de esta comunidad.

A mí con eso, y después de haber pasado hace un año unos días recorriendo pueblos y ciudades cántabras, ya me han convencido.

Anchoas, carnes, orujos, SOBAOS... Creo que cuando la gente describe (a duras penas, esa es la verdad) el sabor umami, se refiere a todo eso.





Lo bueno (bueno para mí, claro), es que he podido probar algunos de sus productos (a decir verdad, Pedro es el que sale ganando, que come sin tener que pensar un post, claro que lo mío es un don y... En fin, que me voy del tema). Está todo buenisísimo, como cabría esperar.

Dicho lo dicho, ya os haréis una idea de que merece la pena probarlo, pero es que HAY MÁS.

[Aprendí a hacer cebos con intríngulis de los mejores de la televisión]




Lo mejor de esta empresa, que lleva apenas un año en marcha, es su objetivo principal: dar trabajo a mayores de 50 años que se encuentren desempleados.

Estando este país como está, parece que no damos a basto eligiendo causas, pero, quizá porque es algo que siempre nos preocupa en mayor o menos medida a los hijos, a mí ésta me parece una de las más loables.

Me contaban en su primer e-mail que están un poco desbordados en cuanto a demanda de trabajo pero que las ventas están un poco paradas. Así que, la verdad, no sé cómo no estáis haciendo el primer pedido, que sale fenomenal de precio, está bueno, tiene certificación de calidad y encima ayuda a los otros con lo que más necesitan, trabajo.

Voy a ver a cuánto me salen mis sobaos y luego ya veremos si tengo que pasar tres horas en el gimnasio...

lunes, mayo 20, 2013

5 maneras de huir de los grupos de Whatsapp

"Aribrasau ha sido añadida al grupo"

Pitita prima: ¡Holiiii! *flamenca* *corazón* *nariz de cerdo*
Luisa tía: Ariiiii
Luisa tía: *caquita con ojos*
Luisa tía: Uy, eso no iba aquí. *rosa*
Paqui abuela: Araceli, ¿te llevaste tú un tupper el domingo?
Aribrasau: *pollito*


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Mira, no.

Estoy harta y tengo que contarlo que para eso esto es mi blog y no me lee nadie que se pueda sentir ofendido.

La locura de los grupos de whatsapp es un burbuja como la inmobiliaria, nos va a explotar en la cara y no os digo si va a ser más "experiencia carita sonriente" o "caquita con ojos" pero me temo que más bien lo segundo.

Empezamos tímidamente pero la cosa se nos ha ido de las manos (algo que ya sabéis que a mí me pasa a menudo, pero esto es un fenómeno global): que ponga el *icono de la chica levantando la mano* quien no tenga un grupo con todos sus amigos, un grupo con todos sus amigos porque verás qué sorpresa le vamos a dar (ya sabéis: despedidas, cumpleaños, fiestas a las que a lo mejor te invitas sin ser invitado...), un grupo con sus amigos pero los que le caen bien, un grupo pero con sus amigos los que le caen bien DE VERDAD así como una conversación paralela con su mejor amigo para comentar lo de todos los grupos.

Y TODOS estamos hartos. Bueno, todos, menos tu familia, que está encantada de hablar por el móvil en lugar de en las clásicas reuniones familiares. Claro, porque en las reuniones siempre se discute y en whatsapp sólo les odias en silencio mientras sigues contando tu vida como si les importara.

¿Cómo no vamos a estar enganchados así?

Pues os diré una cosa: hay manera de huir. Mejor o peor, ya tienes un decálogo (no se me han ocurrido tantos, es dificilísimo, peor que dejar a alguien) que te llenará de argumentos a la hora de abandonar los grupos sin mirar atrás y volver a disfrutar de tu vida, porque, digámoslo claro: no tenemos necesidad de saber los unos de los otros constantemente. 


  1. "Me estáis dejando sin batería" --> Esta es mi favorita porque no sólo es verdad sino que ES VERDAD. Y bastante se lleva el Twitter como para que vuestras cosas cotidianas me tengan pegada al enchufe. 
  2. "Tengo una vida" --> Es una frase que le encanta a mi amigo Franchejo y que la gente igual no comprende. A lo mejor si ellos no dedicasen tanto tiempo a escribir también tendrían cosas que hacer. [Todo esto que os digo, por favor, usadlo con cuidado, tampoco queremos irnos siendo unos bordes, vale con edulcorar un poco sin herir sentimientos...]
  3. "He borrado todos los datos y no sé cómo me he salido" --> Le falta añadir un "... Y mira, ya para qué voy a volver" como una casa. Es la excusa más mentira y más rastrera que existe. Te volverán a meter, porque el karma es así.
  4. "Me han robado el móvil" --> Cuesta dinero (cambiar de móvil) y demasiado esfuerzo. Si tenéis de sobra (dinero y ganas), adelante.
  5. "Os odio a todos" --> Es, junto con la primera, la más sincera. Quemarse a lo bonzo siempre tiene recompensa.

martes, mayo 14, 2013

II Premios MujerIT

Sabéis que no soy nada de pedir.

Bueno vale, en realidad sí.

Pero siempre con un buen motivo... Como que me den una cámara de fotos buena y, seamos sinceros. Vosotros, que me leéis y me sufrís, lo sabéis tan bien como yo: la verdad verdadera es que la necesito, que no podemos seguir viviendo de esas fotos que hago con el móvil. Es indigno.

Suerte que con mi prosa compenso un poquito pero, vaya, que en la era audiovisual se necesita un poquito de todo.

El caso es que necesito que me votéis...

¿Cómo?

Pinchando sobre la imagen (o aquí):


¡Os estaré inmensamente agradecida! (Si gano, claro, si no, pues sí, agradecida y emocionada pero bueno, que mejor si gano y punto)

lunes, mayo 13, 2013

Yo protesto... Porque el vermú no tiene un sitio destacado como el té inglés

Somos idiotas.

Venga, reconozcámoslo, somos tontos de remate. 

No es que yo sea de esa corriente contemporánea en contra de todo lo hipster: me gustan las pastelerías bonitas, los bares de madera, aquellos que parecen el salón de Cuéntame, y no me importa quedar con mi amiga Shopaholic para merendar. De hecho, no es que no me importe, me encanta.

Y encima, todo ello, a pesar de no ser yo muy de dulce. Vamos, que me parecen muy bonitos y como cosas bonitas tengo siempre la necesidad de tenerlos, pero que quizá con unas aceitunitas y patatas sea más feliz.

Y por eso vengo a reivindicar algo: lo propuse hace unos días en Twitter y tuvo su pequeña acogida, supongo que ahora que se cumple el segundo aniversario del 15M me ha salido la vena protestona (como si no la tuviese ya el resto del año) y estoy en plan "todo es posible."

Pero hablemos claro: no entiendo por qué ahora no se pueden inventar nuevas tradiciones o incluso institucionalizar unas que vienen ya de lejos, que es lo que vengo a proponer yo ahora; no es una súper revolución, más bien una revolucioncita, ¡ni siquiera estoy creando nada, solo dándole el valor que merece!

Se trata de reivindicar lo nuestro de una manera oficial y cada día: establecer la una y media como la hora del vermú (o el aperitivo, vosotros veréis cómo lo llamáis) al igual que en Inglaterra las cinco son, impepinablemente, la hora del té.

¿Alocada? No. Haría mucho por la cultura de este país, en el que hay más bares que bancos (y ya es decir), que necesitan salir de esta crisis y, sobre todo, instauraría algo muy bonito: un ratito en el que nos uniríamos, con la familia, los compañeros del trabajo, etc, para estrechar lazos y poner verde al Gobierno, al seleccionador, a la gala del Met... En fin, lo que surja.

Todo, con su vermucito, su cervecita, un refresco o lo que sea acompañado, si pudiese ser, de tapita de aceitunas, patatitas, mejillones, conservas en general, montaíto o hasta unas bravas (muy a lo loco).

En fin, yo lanzo la idea, y luego ya vosotros, si os parece, lo hacéis TT (sugiero, por ejemplo, por sugerir, #vermúbiennacional)